La desconocida ermita de Soria con una palmera de piedra en su interior: conocida como la Capilla Sixtina mozárabe, es Monumento Nacional y parte de sus pinturas están en el museo de El Prado
Se trata de una joya tan remota y aislada que está en un pueblo con menos de diez habitantes.

En un lugar remoto, muy pequeño, de la Soria profunda, se esconde una ermita medieval tremendamente grande, asombroso incluso, y no precisamente por su tamaño. Y es que, paradójicamente, este tesoro es todo lo contrario.

Estamos en el término municipal de un pueblo tan minúsculo que apenas llega a los diez habitantes. Y es que esta es una zona de muy baja densidad poblacional, un paraje de la España vaciada que, sin embargo, está llena de tesoros.
La ermita secreta de Casillas de Berlanga es posiblemente, el mejor ejemplo. Asentada en una suave ladera que desciende hasta el curso del río Escalote, asoma esa pequeña ermita que, en el pasado, formó parte de un pequeño monasterio.
Por fuera, nada llamativa, más bien sobria y austera, de muros construidos en mampostería reforzada con sillares. Pero por dentro, una auténtica joya, de esas que no te esperas, y mucho menos en un paraje tan aislado como este.

La obra más original de la arquitectura prerrománica
Es la pequeña ermita de San Baudelio, de indiscutible carácter prerrománico y alguna influencia mozárabe, es tan excepcional que se la considera la obra más original de la arquitectura prerrománica soriana e hispana. De hecho, se la conoce popularmente como la Capilla Sixtina del arte mozárabe.

Y es que, los muros de la ermita todavía estaban revestidos con pinturas murales al fresco y temple, fechados posiblemente en época prerrománica. Muchos de ellos, la mayoría, fueron arrancados en las primeras décadas del siglo XX pasado, aunque no todo está perdido: muchos de aquellos paneles originales se encuentran repartidos por diferentes museos, como El Prado, de Madrid.
Las imágenes representan escenas de la vida cotidiana de la época, así como de la fauna, tanto la real como la imaginaria, algo muy habitual en aquellos tiempos. Desde cacerías, con halconeros y guerreros, a elefantes, osos y hasta dromedarios, combinados con escenas de corte religioso: no falta la Última cena o la Pasión.

Declarada Bien de Interés Cultural en la categoría de Monumento, la ermita de San Baudelio conforma, junto con las de San Miguel de Gormaz y la Vera Cruz de Maderuelo, la trilogía pictórica románica por excelencia de todo el territorio de la Castilla medieval.
Una palmera de piedra en su interior
Junto a los frescos, el otro gran elemento que más llama la atención de la ermita es su gran palmera de piedra. Se la conoce como la Palmera de San Baudelio, aunque, en realidad, se trata de una estructura de arco de herradura que sustenta la cúpula del templo, que reparte su peso en ocho nervios apoyados en un pilar central cilíndrico.
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