Lo llaman la costa Amalfitana española: casas multicolores frente al mar, playas de ensueño y tradición chocolatera

Este es el gran ejemplo de que no hace falta viajar hasta Italia para encontrar pueblos encantadores en la costa mediterránea.

Así es uno de los pueblos más coloridos de la costa mediterránea
Así es uno de los pueblos más coloridos de la costa mediterránea / Istock / LIANEM

¿Quién no ha soñado alguna vez con viajar a la costa Amalfitana? Ese lugar idílico que aparece en algunas películas con casas de colores que casi están besadas por el mar y playas sacadas del mismísimo paraíso. Es una joya del Mediterráneo ubicada al sur de Italia que ha servido como inspiración a todo tipo de artistas, desde la escritora Patricia Highsmith -que ambientó allí su novela 'El talento de Mr. Ripley'- hasta el compositor Richard Wagner.

Amalfi, Ravello, Positano o Cetara son solo algunos de los pueblos que componen este maravilloso lugar donde los limones son los absolutos protagonistas. Con la variedad de paisajes que hay en España, es difícil que no haya algún pueblo parecido que esté mucho más cerca, sea más barato y donde se tenga la sensación de haberse introducido en la más pura esencia italiana. Viajamos a uno de ellos para descubrir una nueva joya del Mediterráneo.

Adriana Fernández

El pueblo de casas multicolores frente al mar

Si hay un destino que pueda compararse con la costa Amalfitana es Villajoyosa, en Alicante. En plena Costa Blanca se encuentra esta coqueta que puede descubrirse sin necesidad de salir de España. En los últimos tiempos se ha convertido en un secreto a voces y el número de visitantes ha crecido, pero allí la vida continúa siendo igual de tranquila que hace veinte años. Nadie tiene prisa y se convierte en el lugar ideal para desconectar durante unos días.

Villajoyosa con sus casas de colores frente al mar

Villajoyosa con sus casas de colores frente al mar

/ Istock / margouillatphotos

La imagen más representativa y famosa de Villajoyosa es el paseo marítimo, donde aparecen esas casitas multicolores que pertenecieron antaño a los pescadores vecinos y hoy forman una suerte de mosaico repleto de alegría -y uno de los rincones más fotogénicos de la urbe-. Pero esta ciudad es mucho más que el paseo marítimo. La belleza se extiende hasta el casco antiguo, donde aparecen estrechas callejuelas, más fachadas coloridas o plazas encantadoras.

Playa, chocolate y Fiesta de Moros y Cristianos

Otro de sus grandes atractivos son las playas, donde bañarse tranquilamente o practicar algún deporte acuático como esnórquel, kayak o paddle surf. Entre todas las que hay en Villajoyosa hay algunas que destacan como playa Centro, Paraíso, El Xarco, Bol Nou, La Caleta, Varadero, El Torres o Carritxal; y algunas calas como Les Puntes del Moro, Tío Roig o Racó del Conill. Cada una con su tamaño y prestaciones, pero todas repletas de magia mediterránea.

Playa de La Caleta en Villajoyosa

Playa de La Caleta en Villajoyosa

/ Istock / LUNAMARINA

Para adentrarse verdaderamente en la esencia de la ciudad hay que conocer su historia con el chocolate. Con la llegada del cacao directamente de América, la tradición chocolatera se puso en marcha para convertirse hoy en una de sus señas de identidad. Ir a una fábrica artesanal es una visita obligada o pasarse por el Museo del Chocolate Valor, reconocido desde 2008 como Museo Valenciano del Chocolate, que ha tenido ya cinco maestros chocolateros.

Calles coloridas de Villajoyosa

Calles coloridas de Villajoyosa

/ Istock / EoNaYa

También tiene fama por su Fiesta de Moros y Cristianos, declaradas de Interés Turístico Internacional. Se celebran cada año ente el 24 y el 31 de julio y se conmemora el desembarco de las tropas berberiscas en 1538. Los desfiles están llenos de color y participan 22 comparsas con 11 moras y 11 cristianas que representan la historia de la ciudad. Se celebra además una misa solemne en honor a Santa Marta. Villajoyosa lo tiene todo para ser el destino perfecto.

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