Lo siento, Santillana del Mar, el conjunto medieval más impresionante de España se esconde en un pueblo de 250 vecinos: murallas del siglo XIII, pasadizos ocultos y un castillo sobre el abismo
Una pequeña ciudad burgalesa conserva intacta la imagen de una fortaleza medieval suspendida sobre el valle

El conjunto medieval más impresionante de España se esconde en un pueblo de 250 vecinos / Istock / 5
A Frías hay que ir en algún momento. ¿No has ido aún? Pues ya puedes ir añadiendo este pequeño pueblo (mejor dicho, ciudad; enseguida te explicamos esto) a tu lisa de lugares imprescindibles en España. Y sabemos que la lista es larga (¡qué suerte tenemos en nuesro país!), pero lo de Frías es uno de esos destinos que no puedes perderte.

Como Cuenca, Frías también tiene sus propias casas colgadas. / Istock / leonardo de la cuesta polzunov
Frías parece construida para desafiar a la montaña y para entender su dimensión hay que acercarse desde el valle. El castillo aparece arriba, la iglesia de San Vicente está al otro extremo de la cima y las casas van descendiendo por la roca en una sucesión de fachadas de piedra, madera y entramados que parecen asomarse al vacío.
La villa conserva buena parte de su estructura medieval y todavía se reconocen las antiguas defensas, sus puertas, las casas colgadas y las calles que siguen el perfil de la montaña. El resultado es una de las estampas medievales más singulares de Burgos que le ha llevado a ser declarada Conjunto Histórico.

Adriana Fernández
Y aunque sea bien pequeña y solo tenga 258 vecinos, sí que es una ciudad. Y no cualquiera: es la ciudad más pequeña de España. La normativa administrativa en España dice que solo lo son aquellas poblaciones de más de 10.000 habitantes, mientras que las que tienen menos, son pueblos. Sin embargo, este criterio nada tiene que ver con lo que sucedía en el siglo XV, cuando el rey Juan II de Castilla otorgó a la villa de Frías el título de Ciudad, un título honorífico que no ha perdido con el paso de los años.
Una villa levantada sobre la roca
Pero volvamos a por qué merece la pena acercarse hasta esta villa burgalesa. La mejor manera de recorrer Frías es hacerlo a pie y dejar que las calles vayan mostrando cómo se adaptó la población al terreno. El núcleo histórico ocupa el cerro de La Muela y sus viviendas se acomodan a la pendiente.
Entre ellas destacan las llamadas casas colgadas, que están construidas sobre el borde del peñasco y aprovechan al máximo el poco espacio disponible. Sus estructuras de piedra y madera recuerdan la arquitectura tradicional de la zona.

La mires por donde la mires, Frías es espectacular. / Istock / 5
La muralla protegía el conjunto y todavía conserva buena parte de su trazado y algunas de sus antiguas puertas. Está documentada desde comienzos del siglo XIII, en un momento en el que Frías tenía una posición estratégica importante dentro de este territorio. Las puertas de Medina y del Postigo permitían controlar los accesos al interior de la villa.
En tu paseo por el casco histórico irás descubriendo también pequeños pasadizos y rincones estrechos que conectan las distintas partes de la población. En la parte superior aparece el castillo, una fortaleza que domina desde lo alto tanto la villa como el valle, pues desde el cerro se controlaba una amplia extensión del territorio y el paso del Ebro.
El castillo que domina todo el valle
El castillo de Frías es uno de los grandes protagonistas de la visita. La fortaleza se levanta sobre un extremo del cerro y conserva distintos elementos defensivos, entre ellos el foso excavado en la propia roca.

El centro histórico está declarado Bien de Interés Cultural. / Istock / Vitor Ribeiro
Su historia está ligada a la posición estratégica de Frías y a los diferentes poderes que controlaron la villa a lo largo de los siglos. La fortaleza fue ampliándose y modificándose con el tiempo. Uno de sus elementos más llamativos es, como no podía ser de otra manera, la torre del homenaje, que se alza directamente sobre la roca y te da una espectacular panorámica sobre el entorno.
Al otro lado del conjunto se encuentra la iglesia de San Vicente, cuya silueta completa la imagen de la ciudad medieval. El templo también sufrió transformaciones a lo largo de los siglos y conserva elementos de diferentes épocas.

Es uno de los templos más bonitos y destacados de Frías. / Istock / 5
Para entender la importancia de Frías durante la Edad Media también hay que bajar desde el cerro hasta el río. Allí se encuentra el puente medieval fortificado sobre el Ebro con alrededor de 143 metros de longitud y nueve arcos. Además, esaba protegido por una torre que permitía controlar el paso, por lo que su función no era únicamente facilitar el cruce del río, sino que formaba parte del sistema defensivo y de control de las comunicaciones de la villa.
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