El Conjunto Histórico más bonito de España es un desconocido: un precioso pueblo de casas de piedra y un castillo árabe del siglo XIII
Este precioso pueblo tiene decenas de monumentos que lo hacen muy especial y completamente infravalorado.

Para que un pueblo sea declarado Conjunto Histórico en España debe haber diferentes monumentos o yacimientos arqueológicos que den testimonio de la historia y la cultura que allí se respira, creando un entorno muy valioso y reconocible por toda la población. En muchas ocasiones, estos lugares parecen haberse detenido en el tiempo, dando la sensación de que siempre fueron igual.

Es lo que le ocurre a un pueblo de Castellónque tiene poco más de 1.700 habitantes. En la zona interior, que a veces queda olvidada en beneficio del litoral, en un entorno rodeado de montañas y por donde pasa el río Palancia, se deja ver una bonita localidad medieval declarada Conjunto Histórico. Sus callejuelas con casas de piedra y su castillo árabe del siglo XIII lo delatan: es Jérica.
Uno de los pocos castillos árabes bien conservados que quedan en España
Los muros de piedra rezuman historia en este lugar, que está lleno de monumentos y edificios antiguos con un aura muy especial. Uno de los más interesantes a nivel histórico es el castillo, erigido sobre la Peña Tajada, que deja a sus pies el valle de la Alcudia. Precisamente por su ubicación, se sabe que fue prácticamente inexpugnable desde su construcción entre los siglos XIII y XIV.

No son muchos los castillos árabes que quedan en pie en España, ya que la mayoría fueron reconstruidos tras la Reconquista cristiana y lo que hoy vemos es muy distinto a lo que fue. Pero este se mantiene en pie, aunque en estado de ruina. Contaba con un recinto amurallado, pero lo que mejor se conserva es la torre del homenaje que se llamaba la Torreta y una bóveda de crucería en la planta baja.
Paseando por las calles de Jérica
Si paseamos por sus calles empedradas y estrechas, nos acabamos topando con monumentos como la iglesia de Santa Águeda la Vieja o la ermita de San Roque, que quedaban protegidas por la antigua muralla. Después aparecen la iglesia neoclásica del Cristo de la Sangre y la iglesia de Santa Águeda la Nueva, cuyo interior alberga una interesante colección parroquial que no debemos olvidar.

En el Museo Municipal, donde se exponen piezas etnográficas y arqueológicas que recuerdan que en Jérica hubo asentamientos conocidos desde los íberos y los romanos. Otra de sus edificaciones más conocidas es la Torre de la Alcudia o de las Campanas, que data del siglo XVII, uno de los pocos ejemplos de arquitectura mudéjar que se conservan en Castellón.

Naturaleza y gastronomía, dos elementos que casan a la perfección
También cabe destacar las trincheras de la Guerra Civil, la Cruz Cubierta Gótica y los corrales tradicionales que se ven por las calles del pueblo. Así como mencionar el entorno natural que rodea Jérica: el Paraje de la Vuelta de la Hoz con el río Palancia atravesándolo es ideal para disfrutar de una escapada a la naturaleza en un día de senderismo, escalada o simplemente haciendo un pícnic.

Cualquier momento es bueno para visitar Jérica, aunque en febrero el encanto es mucho mayor con las fiestas de Santa Águeda. En esta época es cuando mejor se puede degustar el dulce típico de allí, el pastel jericano, una delicia de hojaldre con crema de limón, merengue y chocolate. Aunque la primavera también es buena opción para contemplar la floración de los cerezos en la zona.
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