Las dos ciudades renacentistas declaradas Patrimonio de la Humanidad que adoran los mayores de 65 años: dos joyas entre mares de olivos
Descubrimos la escapada doble perfecta, en dos ciudades que representan un ejemplo único del Renacimiento andaluz.

Las ciudades Patrimonio de la Humanidad que reflejan lo mejor del Renacimiento andaluz / Istock / diegograndi
Alrededor de 60 kilómetros al noroeste de la ciudad de Jaén, y separadas por una distancia de tan solo 10 kilómetros, las pequeñas ciudades de Úbeda y Baeza conforman uno de los mayores ejemplos del Renacimiento en tierras andaluzas. Incluidas en la lista de Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2003, ambas localidades son ideales para una escapada rural, tanto por sus conjuntos arquitectónicos respectivos como por la historia y la belleza que comparten.

La plaza Vázquez de Molina, en Úbeda / Istock / e55evu
Incorporadas a la lista de Patrimonio Cultural de la Humanidad gracias a la calidad y buena conservación de los edificios renacentistas que albergan, la configuración de las dos ciudades data de los períodos de la dominación árabe y de la Reconquista. Es tiempo más tarde, alrededor del siglo XVI, cuando las localidades experimentaron importantes cambios y transformaciones urbanísticas inspiradas por las ideas humanistas procedentes de Italia, introduciendo así el estilo del Renacimiento en la configuración urbana.

Adriana Fernández
De dimensiones no demasiado extensas, y ubicadas en terrenos relativamente llanos, Úbeda y Baeza están rodeadas por vastos campos de olivos; tal es así que Baeza destaca como centro importante de producción de aceite de oliva. Todos estos elementos hacen que las ciudades no sean solo perfectas para hacer una escapada rural, sino que son ideales para todos aquellos mayores de 65 años que tengan ganas de seguir descubriendo la riqueza cultural e histórica de nuestro país.
Ciudad de palacios
La más grande de las dos, con una población de 33.500 habitantes, Úbeda refleja en sus palacios el poder y la riqueza de la nobleza de la época. Este esplendor de estilo renacentista queda plasmado en la magnífica plaza Vázquez de Molina, uno de esos rincones que todos deberíamos pisar por lo menos una vez en la vida. La plaza, además de ser una de las más famosas de España, está reconocida como la que tiene una mayor concentración de edificios históricos en toda Europa, con un total de 7 monumentos.
Presidiendo la plaza desde su lado más oriental, la Sacra Capilla del Salvador fue consagrada a mediados del siglo XVI y destaca por la compleja decoración escultórica de su imponente fachada. A su lado, el Palacio del Déan Ortega está declarado Bien de Interés Cultural y desde 1929 alberga el Parador de Turismo. Siguiendo al Parador, el Palacio Vázquez de Molina guarda uno de los mejores patios renacentistas y actualmente alberga el Ayuntamiento de Úbeda.
Al otro lado de la plaza se erige la impresionante Basílica de Santa María de los Reales Alcázares con un hermoso claustro y con una construcción donde, a pesar de mezclar todo tipo de estilos arquitectónicos, predomina el estilo renacentista. Los otros tres edificios históricos que se hallan en la plaza son el Palacio del Marqués de Mancera, reconocible por la característica torre del tesorero; la Cárcel del Obispo, del siglo XVIII y actualmente sede de los juzgados; y el Pósito de Úbeda, datado de los siglos XVI y XVII y que hoy día ocupa la comisaría de la Policía Nacional.

La Basílica de Santa María de los Reales Alcázares / Istock / venemama
Villa de aceite y universidades
Por otro lado, la ciudad de Baeza cuenta con unas dimensiones más reducidas y una población de 15.500 habitantes. Al contrario que en Úbeda, donde la riqueza arquitectónica pertenecía a la nobleza y al poder, en Baeza se desarrolló una importante arquitectura pública civil y religiosa. De ambiente más académico, en la ciudad destaca la antigua Universidad de Baeza, fundada en 1538 y disuelta en 1824. La ciudad ha sido también referente para muchos intelectuales y poetas, debido sobre todo al hecho de que Antonio Machado enseñó en su instituto durante unos años y llegó a dedicarle unos versos.

La plaza del Pópulo / Istock / Orietta Gaspari
La principal joya arquitectónica de Baeza es la Catedral de la Natividad, datada de alrededores del siglo XV y con una fuerte mezcla de estilos gótico, renacentista y barroco, lo que la convierte en una auténtica obra maestra. El templo se erige en el casco antiguo de la ciudad, donde la Plaza del Pópulo es también visita obligada. Aquí se encuentran la Fuente de los Leones, de origen romano; la antigua carnicería y la Casa del Pópulo, que reflejan la elegancia de la época; joyas arquitectónicas como el Palacio de Jabalquinto, de fachada gótica isabelina; o el Convento de San Francisco y las Casas Consistoriales Altas.
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