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La ciudad preferida de la clase media española para disfrutar de la primavera: tiene un edificio Patrimonio de la Humanidad y su catedral guarda uno de los objetos más importantes de la cristiandad

La posibilidad de combinar patrimonio histórico, arquitectura moderna y playa en un mismo día explica su popularidad.

El clima de Valencia en primavera es perfecto

El clima de Valencia en primavera es perfecto / Istock / 5

Si estás pensando en una escapada de primavera sin complicarte demasiado, hay una ciudad en España que suele aparecer una y otra vez en las búsquedas. Valencia tiene el trío perfecto para elegirla como destino y es una combinación que no es fácil de encontrar junta: buen clima en estas fechas, precios más baratos que otros destinos turísticos y una oferta suficiente como para llenar varios días sin necesidad de hacer grandes desplazamientos. En resumen, lo tiene todo.

La Catedral de Valencia

La Catedral de Valencia / Istock / Vlad_Ghiea

La primavera es además uno de los momentos en los que la ciudad se vuelve más cómoda de recorrer porque las temperaturas suelen moverse entre los 18 y los 25 grados, por lo que puedes pasear por el centro histórico o caminar por zonas abiertas junto al mar sin que el calor sea un problema.

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Adriana Fernández

Un centro histórico lleno de patrimonio

Uno de los puntos clave está en su patrimonio. En pleno centro de la ciudad, en el barrio del Mercado, se encuentra la Lonja de la Seda o Lonja de los Mercaderes, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1996. El edificio, levantado entre finales del siglo XV y comienzos del XVI, es uno de los mejores ejemplos de arquitectura gótica civil en Europa. Fue un símbolo del poder de la ciudad para atraer a los comerciantes, ya que por entonces se divisaban tiempos difíciles para la economía local.

A pocos minutos a pie aparece otro de los lugares más visitados de la ciudad: la Catedral de Valencia. Más allá de su valor arquitectónico (mezcla estilos que van del románico al barroco), guarda en su interior una de las piezas más conocidas del cristianismo: el Santo Cáliz, que la tradición identifica con el Santo Grial. No existe consenso absoluto sobre su autenticidad, pero sí es uno de los objetos más relevantes dentro de la tradición cristiana y lleva siglos siendo objeto de peregrinación.

Siguiendo el recorrido por el centro, piérdete por calles estrechas, plazas abiertas y para en el Mercado Central o la plaza de la Virgen.

Del antiguo río al mar

Parte de la lógica de Valencia está en salir del centro. Uno de los mejores ejemplos (y al que tienes que acercarte en tu escapada de primavera) es el antiguo cauce del río Turia, hoy convertido en el Jardín del Turia. Este espacio atraviesa la ciudad de oeste a este y funciona como una especie de eje verde por el que moverse andando o en bicicleta.

Jardín del Turia

Jardín del Turia / Istock / t

Siguiendo ese recorrido se llega a la Ciudad de las Artes y las Ciencias, probablemente la postal más icónica de la ciudad, pese a no formar parte de su patrimonio histórico.

Ciudad de las Artes y las Ciencias

Ciudad de las Artes y las Ciencias / Istock / t

Pero lo que la convierte en la escapada ideal para la primavera es que está al lado del mar. En pocos minutos se puede pasar del casco antiguo a zonas como la playa de la Malvarrosa. Las temperaturas suaves y quizá algún momento de más calor pueden hacer que uno de esos días disfrutes del primer baño del año y, además, sin las aglomeraciones del verano.

Playa de la Malvarrosa

Playa de la Malvarrosa / Istock / t

Una ciudad cómoda para varios días

A nivel práctico, Valencia mantiene un equilibrio que no siempre es habitual en destinos turísticos populares. La oferta de alojamiento es amplia, las opciones de restauración cubren distintos rangos de precio y el tamaño de la ciudad permite optimizar el tiempo sin necesidad de tener que organizarse mucho.

En definitiva, Valencia funciona especialmente bien en primavera porque no depende de un solo atractivo, y tanto patrimonio, como clima y mar son la suma perfecta que hacen de esta ciudad una de esas a las que siempre se quiere volver.