La primera ciudad del imperio romano fundada fuera de Italia está en España: tiene un gran anfiteatro y se puede visitar gratis
A pesar de su excelente estado de conservación, todavía no es Patrimonio de la Humanidad

A un paso de Sevilla, a solo siete kilómetros de distancia de la ciudad, se encuentra uno de los mayores tesoros de la arqueología romana en la península. Los restos de una antigua ciudad cuya fundación supuso la colocación de la primera piedra del imperio romano en el territorio y, como consecuencia, el inicio de la romanización.
Visitarla hoy es como poner un pie en el esplendoroso pasado del imperio en la península. Y es que la ciudad fue fundada por uno de los grandes generales romanos, Publio Cornelio Escipión, en el año 206 a.C. Es el conjunto arqueológico de Itálica, en Santiponce.
Un viaje en el tiempo a la antigua Roma sin salir de España
Itálica es como un viaje en el tiempo hacia la época gloriosa del imperio, pero sin pisar Roma. Su fundación tenía mucho que ver con la ubicación estratégica del lugar entre Sevilla y Córdoba (bautizadas con el nombre de Hispalis y Corduba en aquellos tiempos). Eso hizo que Itálica se convirtiera pronto en un gran centro administrativo, económico y cultural.

Uno de los anfiteatros más grandes de la antigua Roma
Eso justifica la cantidad de edificios públicos y administrativos que contenía la ciudad y que han llegado hasta nuestros días en muy buen estado de conservación. Y el más destacado es el Anfiteatro, levantado en el año 138 a.C durante el mandato del emperador Trajano.

Se trata de una de las construcciones más sobresalientes, tanto que es uno de los anfiteatros más grandes y mejor conservados de toda la antigua Roma. Y es que gran parte de la estructura original permanece intacta, a excepción de las gradas, que en su mayoría han desaparecido (se distribuían en tres niveles).
Qué ver en la ciudad romana más importante de España
El Teatro romano es la otra gran construcción de Itálica, de hecho es la obra civil más antigua de la ciudad romana. Y, a diferencia del resto del conjunto arqueológico, que está a las afueras de Santiponce, el teatro se ubica en pleno casco urbano y hoy es una de las sedes del Festival Internacional de Danza de Itálica. Quién se lo iba a decir a Augusto, el emperador romano que lo vio construir…

En Itálica también hay termas públicas, de hecho hay dos: termas menores (que todavía se encuentran parcialmente sin excavar) y las termas mayores (que sí dejan entrever cómo era su entramado de piscinas, salas de reposo y galerías).
Las casas particulares son otro de los grandes tesoros de Itálica y el mejor ejemplo de cómo podía ser la vida en la antigua ciudad. Al menos en la parte noble, porque la mayoría de las estructuras que quedan en pie se atribuyen a patricios y personalidades adineradas de la época por su tamaño y el lujo de su construcción. La casa de los Pájaros es una de las más famosas. Una casa palaciega repleta de bustos, columnas, esculturas de mármol y ricos mosaicos formados por teselas de mármol policromado.

Este era uno de los grandes lujos que los nobles elegían para pavimentar sus viviendas, decorándolas con figuras geométricas y representaciones mitológicas. De todos los que hay en Itálica (cada día aparecen más y en mejor estado de conservación en las sucesivas excavaciones) el Mosaico de la Casa del Planetario es de los más aclamados
Gratis sí, patrimonio de la Humanidad no
Visitar Itálica es gratis, pero lo más curioso de todo es que este lugar de incalculable valor todavía no está incluido en la lista de Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, aunque son muchas las instituciones que ya lo han pedido, con el fin de que se reconozca su valor universal y el legado que supone para la humanidad. De lo que sí puede presumir es de haber salido no una, sino dos veces en la célebre saga de Juego de Tronos, la serie que convirtió Itálica en el pozo de los Dragones de Desembarco del Rey.
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