La ciudad de Huesca con una bodega donde el vino está a la altura del arte: es la urbe con más santos de España y tiene la torre de la catedral separada del resto del conjunto
Viajamos a la comarca del Somontano, en el corazón de los valles prepirenaicos, para conocer una de las bodegas más bonitas del mundo.

Es una de las ciudades más pobladas de Huesca, aunque no todo el mundo la conoce / Istock / hipokrat
En el corazón del Somontano se esconde una ciudad con alma de pueblo, de esas donde todo el mundo realmente se conoce y de la que sus habitantes hablan con orgullo. Con casas de fachadas multicolores y un casco antiguo que fue declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1975, atravesado por el río Vero. Desde su fundación en el siglo X por parte de los musulmanes, Barbastro es capital de la comarca, que en aquel momento se llamaba Barbatanya.

El entorno de Barbastro, lleno de viñedos y paisajes prepirenaicos / Cortesía de bodegas Laus y Enate
Capital de Somontano y ciudad del Vero, así es como se conoce a este cruce de caminos hacia los valles pirenaicos. Su ubicación no puede ser más privilegiada, situándose muy cerca de lugares tan mágicos como el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, Aínsa, Bielsa o los propios Pirineos. Pero para encanto el que desprende Barbastro en cada uno de sus rincones, en los que se respira calidad de vida, se come de la huerta y el campo y se beben los mejores vinos.

Adriana Fernández
Un paseo por el centro de Barbastro
Se podría decir que la puerta de entrada al Somontano es el Conjunto de San Julián y Santa Lucía, un antiguo hospital formado por la iglesia gótica de San Julián del siglo XVI y el Pabellón Meridional de la Casa-Hospital del XIX. Aunque el monumento más emblemático de la ciudad es la Catedral de la Asunción, cuya construcción data de principios del siglo XVI, que anteriormente se trataba de una mezquita musulmana con un alminar apartado del propio templo.

La torre de la Catedral de La Asunción, separada del resto del edificio / Istock / Josep Curto
Esto es algo muy común en la arquitectura árabe, pues entre medias había un patio con fuentes -como en la Mezquita-Catedral de Córdoba-, pero no en la cristiana. Por eso, que la torre a día de hoy siga separada de la catedral es, cuanto menos, llamativo y especial. Cuando la urbe pasa a manos cristianas, la catedral no crece en extensión, solo en altura, y por eso se mantuvo así la torre, que quedó culminada con un chapitel en el siglo XVIII.

El centro de Barbastro, con una antigua prensa de aceitunas / Istock / hipokrat
A unos pocos metros, el Palacio Episcopal, erigido en 1571, después de que la ciudad recuperara su categoría de sede episcopal. A día de hoy funciona como la sede principal del Museo Diocesano. La plaza de la Constitución está presidida por el Ayuntamiento, un edificio que se reformó en 1950 pero que se construyó por primera vez en el siglo XV. Aun así, conserva parte de la decoración original en estancias como la Casa de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados.

Fachadas multicolores a los pies del río Vero / Istock / hipokrat
Las casas nobles gobiernan las calles principales de Barbastro, como la Casa Latorre en la calle Mayor, también conocida como Casa Zapatillas, que hoy acoge la sede de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) en Barbastro. O el Palacio de Argensola, uno de los más monumentales por su potente decoración clásica y renacentista. Si se continúa la calle homónima, se llega al río Vero, que tiene en sendas orillas casas multicolores que parecen elevarse sobre el agua y los diversos puentes que la salvan.
El corazón de Somontano: los vinos
Hay varias grandes bodegas que captan la esencia del Somontano y los valles prepirenaicos de Huesca, pero quizá la más representativa es Enate, que fue elegida Mejor Bodega de España 2024/25 en los premios Rutas del Vino de España. Su lema es "el arte del vino, el vino del arte", porque además de fabricar esta bebida con Denominación de Origen, hace las veces de galería de arte, albergando la mayor representación de arte aragonés del país.

La sala de barricas en las bodegas de Enate / David Vinuales
De hecho, solo hay que mirar sus etiquetas para comprobarlo, pues cada botella es una ventana al arte contemporáneo de artistas que han colaborado desde 1992, como Antoni Tàpies, Eduardo Chillida, Víctor Mira o Antonio Saura. En su Sala de Arte se exponen más de cien originales, además de una colección privada de más de cuatrocientas obras. A todo eso, se suma un vino de altísima calidad que se puede degustar en el winebar Las Artes, maridados con platos de la zona.

Las vistas desde el winebar Las Artes en las bodejas Laus / Álvaro Calvo
Además, desde hace poco también cuentan con un merendero-mirador desde donde contemplar una panorámica privilegiada de los viñedos y el Pirineo, al tiempo que se disfruta de una buena barbacoa como parte de la experiencia Enate. Su hermano joven y más experimental es Laus, que se encuentra en un edificio de estilo minimalista rodeado por la naturaleza más pura, en el paraje de Las Almunietas, de suelos calizos y pedregosos que llenan de aromas el vino.

La bodega Laus, hermana pequeña de Enate en Somontano / Cortesía de bodegas Laus
Comer en Huesca es alcanzar el paraíso
Si bien Barbastro no alcanza los 18.000 habitantes, cuenta con un refugio para los paladares más delicados, que es el restaurante Trasiego, con el chef Javi Martinero al frente. "La cocina del trasiego habla de amor y devoción por el producto de proximidad y temporada, pero también de las materias primas que no entienden de fronteras", definen ellos mismos. En sus platos, guisos y tradición, pero "con la diversidad, riqueza y originalidad que aportan las elaboraciones y sabores de otras culturas".
El local tiene dos espacios, el trasiego y la trastienda. En el primero se pueden degustar platos de una inmensa calidad y vanguardia, como el lingote de ternasco de Aragón IGP con jugo de cardamomo, que ostenta el Premio al mejor ternasco no tradicional de Huesca 2024. Mientras que en el segundo también existe la posibilidad de probar su cocina a través de tapas como la croqueta de patata trufada con salsa de boletus por 3 euros, brioche casero con steak tartar por 12,50 o longaniza de Graus a la brasa también por 12,50.
Todo ello coronado por los tomates de Barbastro, que son la gran estrella de la huerta somontantesa, y marinado con los vinos de Enate y Laus. Una escapada perfecta para cualquier época del año que termina con una estancia en el Gran Hotel Ciudad de Barbastro, ubicado en el centro de la urbe. El punto idóneo para descubrir lo mejor del Pirineo Aragonés y del Somontano, en la que se dice que es la ciudad con más santos del mundo.
- La primera catedral gótica de España está sobre la muralla medieval mejor conservada del mundo: del siglo XII y declarada Patrimonio de la Humanidad, cumplía las funciones de templo y fortaleza
- El pueblo más bonito del mundo está en Aragón y es un valle de cuento a orillas de un embalse: te transporta a uno de los escenarios más especiales de Disney
- El rincón del Mediterráneo donde vive Ferran Torres (26 años): Minas de 6.000 años, 360 especies de aves y un castillo del siglo X en la zona más exclusiva del litoral catalán
- El tren turístico más espectacular del norte de España recorre más de 600 kilómetros entre montañas, playas y pueblos marineros: un viaje de ocho días por los paisajes más impresionantes del Cantábrico
- El pueblo donde mejor se come de España tiene 15 bares por cada 1000 habitantes: situado a los pies de los Pirineos, lidera el récord nacional y es uno de los más bonitos del mundo
- La región de Italia con el lago más bonito del mundo: 6 pueblos de cuento para vivir el verano de tu vida
- El refugio de Leiva (45 años) es una sierra entre Madrid y Toledo con el pico más alto del Sistema Central y el río Alberche en la puerta: 'Si la movida se pone fea, puedo hacer un mercadillo en la curva del pueblo
- El refugio de Javier Rey (46 años) es un pueblo gallego al que siempre vuelve: “Es el lugar donde vagaría eternamente.”