La ciudad española más infravalorada es también una de las más bonitas

Han salido los datos de pernoctaciones hoteleras del último febrero y hay un destino que ha caído casi un 20% desde 2024. ¿Estamos ante la ciudad más infravalorada de España?

La ciudad española más infravalorada es Badajoz
La ciudad española más infravalorada es Badajoz / Unsplash / Pedro Lemos

Los grandes destinos como Málaga, Barcelona, Madrid o Sevilla acaparan titulares en revistas de nuestro sector. No obstante, hay ciudades que siguen resistiendo en silencio, ajenas a las modas y al ruido.

Badajoz es una de ellas, probablemente la ciudad más infravalorada de España. Según los datos más recientes del INE, el mes de febrero cerró con 75.000 pernoctaciones hoteleras en la capital pacense. Esto representa un 18% menos que en el mismo mes de 2024, convirtiendo a Badajoz en el destino que más turismo ha perdido de año en año. Sin embargo, tras la frialdad de los números, aquellos que sí se aventuran hacia el ocaso ibérico descubren una ciudad cálida, acogedora y preciosa.

La ciudad más infravalorada de España es Badajoz

La ciudad más infravalorada de España es Badajoz

/ Unsplash / Junior

Así son los viajeros que visitan Badajoz

En un país donde solo un 18% de los turistas alojados en hoteles son españoles, Extremadura destaca por su perfil nacional: el 85% de los viajeros que pasaron por la región en febrero eran residentes en España. Las 89.415 personas que eligieron hoteles extremeños situó la ocupación media en un modesto 32%, con una tarifa media diaria de 62,8 euros por habitación. Muy por debajo del promedio nacional, que rozó los 112 euros. Pero en esa diferencia de cifras se encuentra una ventaja para el viajero: aquí aún se puede disfrutar de la belleza sin prisas ni colas, de la gastronomía sin precios inflados, del lujo de lo cotidiano.

La ciudad más infravalorada de España es Badajoz

La ciudad más infravalorada de España es Badajoz

/ Unsplash / Carlos Torres

Qué esperar si viajas a Badajoz, la ciudad más infravalorada de España

Badajoz no necesita competir con Sevilla ni con Salamanca: tiene su propia identidad. El encanto de esta tierra es el de aquel que no necesita brillos ni artificios para deslumbrar. La ciudad ha protegido con tesón su historia y nos la ofrece en cada paseo. Lo único que nosotros tenemos que hacer es contemplar los restos arquitectónicos que, en un fantástico estado de conservación, configuran sus calles. Desde la imponente Alcazaba —una de las mayores fortalezas árabes de Europa—, su catedral del siglo XII, la colorida Plaza Alta o los fascinantes atardeceres a orillas del Guadiana, solo hay que atreverse a mirar para quedar prendado de sus rincones llenos de autenticidad.

La ciudad más infravalorada de España es Badajoz

La ciudad más infravalorada de España es Badajoz

/ Unsplash / Junior

Aventurándonos más allá del casco, hay multitud de rutas de senderismo y peregrinaciones que harán las delicias de los paseantes. En el trayecto, el entorno agrícola extremeño ofrece un paisaje extraordinariamente rico, tanto en lo visual como en lo gastronómico. Si algo sabe hacer Badajoz, además de recibir, es cocinar. Migas, bacalao dorado, tortas, vinos y, por supuesto, sus famosísimos ibéricos son algunas de las viandas que ofrecen sus mesas. Y su gente está lista para recibir a todo aquel que se atreva a mirar hacia el oeste.

La ciudad más infravalorada de España es Badajoz

La ciudad más infravalorada de España es Badajoz

/ Unsplash / Alexandra Salvado

Poco ha cambiado desde que, en 1885, Unamuno escribiera estas palabras: "Los que hablan de Castilla, León y Extremadura, como si no fuesen más que pelados parameros, desnudos de árboles, abrasados por los soles, y los hielos, áridos y tristes, no han visto estas tierras sino al correr del tren y muy parcialmente. Donde en estas mesetas se yergue una sierra, tened por seguro que en el seno de ella se esconden valles que superan en verdor, en frescor y en hermosura a los más celebrados del litoral cantábrico. Por mi parte prefiero los paisajes serranos de Castilla y de Extremadura. Son más serios, más graves, más fragosos, menos de cromo. Están, además, menos profanados por el turismo y por la banal admiración de veraneantes"

Síguele la pista

  • Lo último