Un cementerio de película y un desfiladero imposible: el destino perdido de Burgos que esconde una escapada de cine
Un lugar que juega con la ficción pero que es tan real como que estamos hablando de él ahora mismo.

Hay escenas que se quedan guardadas en la retina durante mucho tiempo. Años incluso. Y el final de la película ‘El bueno, el feo y el malo’ protagonizada por un joven (y por aquel entonces desconocido) Clint Eastwood, es una de las más míticas del ‘Spaguetti Western’.
Este género cinematográfico hizo de España uno de sus principales escenarios de rodaje para sus películas. Y aunque durante años hicieron creer que se trataba del lejano oeste americano, la realidad estaba mucho más cerca, al menos para el público español.
De Almería a Madrid, pasando por Burgos
Junto al famoso desierto de Tabernas, en Almería, o el reconocible paisaje rocoso de la Pedriza, entre otros escenarios de Madrid, la provincia de Burgos fue otra de las que aportaron algunas de las localizaciones más icónicas al séptimo arte en las películas de este género.

Ha llovido mucho desde que Sergio Leone acabó en un lugar remoto de la comarca del Arlanza allá por el año 1966 para montar el set de rodaje de aquella mítica escena del spaghetti western, en la que por supuesto no falta el duelo entre pistoleros.
El famoso cementerio de la película de Eastwood
El remoto valle de Mirandilla fue el lugar elegido para recrear un cementerio de película. Se instalaron más de 5.000 cruces de madera que simulaban ser tumbas (todo era ficción, obviamente) dispuestas de forma circular en torno a una gran plaza central empedrada. Era Sad Hill.

Tras el rodaje, y a pesar del valor cinematográfico, el cementerio de Sad Hill cayó en el olvido. Para todos, excepto para los matorrales que se apoderaron de las tumbas hasta casi taparlas por completo. Hasta que en 2015 fue recuperado y convertido en uno de los lugares más turísticos de la provincia gracias a la Asociación Cultural Sad Hill, formada por un grupo de aficionados a las películas de Leone.

Suyo es el mérito de su recuperación y, de paso, de poner en el foco de todas las miradas este lugar remoto de la provincia que hoy forma parte de la Ruta de Vino Arlanza por su atractivo turístico singular. El acceso para visitarlo es abierto y totalmente gratis, aunque nada como contratar una visita guiada para conocer detalles y curiosidades en profundidad.
El desfiladero más estrecho de España
Sin salir de la comarca del Arlanza, y muy cerca del cementerio, se encuentra otro paisaje natural que también fue escenario de rodaje: el desfiladero de la Yecla. Una grieta imposible en la roca maciza que presume de ser uno de los desfiladeros más estrechos de todo el país: 600 metros de largo que, en algunos tramos, apenas alcanza los dos metros de ancho.

El desfiladero forma parte del Parque Natural Sabinares del Arlanza, uno de los mayores y más extensos del mundo, con ejemplares de más de 2.000 años de antigüedad. Atravesar sus paredes verticales de más de cien metros de alto, desde su parte más baja, junto al cauce del arroyo del río Mataviejas, es en realidad una ruta de senderismo para hacer en familia, incluso con niños: los tramos más angostos disponen de pasarelas para caminar sin riesgo y de manera cómoda.
Fue su atmósfera dramática lo que convirtió al desfiladero en un escenario ideal para las escenas previas a la llegada al cementerio de Sad Hill. Sergio Leone consiguió generar tensión en el clímax de la película gracias a la apariencia imposible del lugar, al más puro estilo oeste americano.
Qué ver cerca de Sad Hill y la Yecla
A solo tres kilómetros del desfiladero de la Yecla se encuentra la preciosa villa de Santo Domingo de Silos. Además del encanto de sus calles empedradas, cuenta con uno de los monasterios románicos más importantes de Europa: su claustro es una maravilla muy bien conservada. Fechado en los siglos XI y XII, conserva preciosos capiteles esculpidos sobre columnas magníficos relieves y un artesonado mudéjar del siglo XIV. El monasterio es la casa de los monjes benedictinos, y sus misas gregorianas representan una de las grandes joyas de su patrimonio inmaterial.

También está muy cerca Covarrubias, a solo 20 minutos en coche del desfiladero. La villa milenaria que forma parte de los pueblos más bonitos de España. Su centro está declarado conjunto histórico artístico desde hace más de seis décadas y recorrerlo es casi como un viaje al pasado de la villa, que todavía conserva el esplendor de su legado mozárabe y el encanto medieval.
El Triángulo del Arlanza, imprescindible
Lerma completa el llamado triángulo del Arlanza, del que forman parte Covarrubias y Santo Domingo de Silos. La villa ducal, que en el pasado estuvo amurallada, es otra de las joyas del patrimonio nacional, además de otro de los incontables pueblos bonitos de España.

Su trazado urbano supone uno de los conjuntos monumentales y urbanísticos más importantes del siglo XVII, realizado ya en época de los últimos Austrias. Iglesias, conventos, ermitas, monasterios, colegiata y hasta palacio Ducal. La riqueza patrimonial de Lerma hace de esta villa una visita obligada a su paso por el valle del Arlanza, sea cual sea el momento del año.
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