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La catedral más insólita de España está en plena meseta castellana y nadie la menciona: tiene una nave gótica que los arquitectos consideran "de proporciones perfectas" y un retablo flamenco del siglo XVI

Mucho menos visitada que Burgos o León, esta catedral conserva algunos de los espacios medievales más sorprendentes de Castilla y León.

Catedral de Palencia

Catedral de Palencia / Istock / Sergio Formoso

Hay ciudades españolas donde la catedral domina completamente el paisaje, pero este no es el caso. En Palencia, la catedral está casi escondida entre sus tranquilas calles y por eso no siempre produce el impacto de otras como las de las vecinas Burgos o León. Pero quizá precisamente por eso sorprende tanto cuando se entra por primera vez.

Catedral de Palencia

Catedral de Palencia / Istock / Sergio Formoso

Desde fuera, la catedral de Palencia es más sobria que otros grandes templos castellanos (especialmente teniendo en cuenta que tiene elementos góticos como la torre), pero una vez cruzas la puerta te sorprendes con la altura de las naves y la cantidad de arte acumulado durante siglos.

El pueblo más bonito de Palencia parece sacado de una película Disney y está repleto de construcciones de piedra

Adriana Fernández

Si no entendías por qué recibe el apodo de 'La Bella Desconocida' o por qué muchos historiadores de la arquitectura la consideran una de las grandes obras del gótico castellano, seguro que una vez estés dentro ya le empiezas a encontrar el sentido.

Mucho más grande de lo que parece desde el exterior

Una de las cosas que más llaman la atención en la Santa Iglesia Catedral-Basílica de San Antolín (su nombre oficial, aunque se la conoce comunmente como catedral de San Antolín) es precisamente ese contraste entre el exterior y el interior que mencionábamos. Como ya habrás podido adivinar, está dedicada a san Antolín mártir, el patrono de Palencia, parte de cuyas reliquias se conservan en la capilla de san Jerónimo.

La fachada principal nunca tuvo el nivel decorativo o monumental de otras grandes catedrales españolas y eso hace que muchos viajeros subestimen el edificio antes de entrar. ¡Gran error!

Catedral de Palencia

Catedral de Palencia / Istock / Sergio Formoso

La actual sede episcopal de la diócesis de Palencia comenzó a levantarse en el siglo XIV sobre templos anteriores y terminó convirtiéndose en una de las grandes construcciones góticas de Castilla. La nave central supera los 40 metros de altura, por lo que la sensación es de una verticalidad bastante poco habitual en una ciudad de dimensiones relativamente pequeñas como Palencia. Además, es la tercera catedral más grande de España en lo que a superficie se refiere (130 metros de longitud), y la que tiene la nave central más larga.

Diversos historiadores y arquitectos han destacado durante años el equilibrio de las naves y la armonía general del edificio, algo que podrás apreciar especialmente al recorrer el interior.

Antes de entrar, prueba a encontrar una gárgola muy peculiar, la del fotógrafo. Data del siglo XIX, y el arquitecto encargado de restaurar la catedral decidió colocarla en honor a un conocido suyo que falleció haciendo fotos desde el tejado de la catedral.

El patrimonio que conserva la “Bella Desconocida”

Aunque la arquitectura es probablemente lo más impactante de la visita, buena parte del valor de esta catedral está también en las obras de arte que conserva en el interior.

El templo cuenta con capillas, esculturas, sepulcros y retablos acumulados durante siglos. Entre las piezas más conocidas aparecen importantes ejemplos de arte hispanoflamenco vinculados a finales de la Edad Media y comienzos del Renacimiento.

Interior Catedral de Palencia

Interior Catedral de Palencia / Istock / Luisme

También destacan algunas de sus vidrieras históricas que transforman la luz interior según la hora del día y cómo se refleja esta sobre las columnas y bóvedas góticas.

El gran protagonista del interior de la catedral es el retablo mayor, una joya del Renacimiento castellano que integra pintura flamenca de alto valor, encargada principalmente a Juan de Flandes. Destaca por sus tablas de la Pasión y la talla de Felipe Vigarny.

Retablo mayor de la catedral de Palencia.

Retablo mayor de la catedral de Palencia. / Wikimedia Commons / Jose Luis Filpo Cabana

Otro de los elementos más singulares del edificio es la llamada cripta de San Antolín, el espacio más antiguo del conjunto (del siglo VII), que conserva restos visigodos y románicos anteriores a la construcción gótica de la catedral. Este es uno de los espacios más importantes del patrimonio medieval palentino y probablemente la parte menos conocida de la visita, pero sería un pecado saltarse este punto al recorrer el templo. Aunque el aspecto de la cripta fue cambiando con el tiempo, se pueden seguir percibiendo algunos elementos de origen prerrománico y románico.

La cripta es el ejemplo perfecto de algo bastante común en las grandes catedrales europeas, y es que rara vez se construían desde cero. Lo habitual era levantar nuevos templos sobre edificios religiosos previos, reutilizando espacios considerados simbólicamente importantes, como en este caso.