Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

La catedral más antigua de España se considera el “más enigmático monumento de Galicia”: tiene un rosetón de 5 metros de diámetro construido en el siglo XIV

Junto a ella se encuentra una fuente de propiedades milagrosas con un origen de leyenda.

La catedral más antigua de España tiene una fuente de aguas milagrosas

La catedral más antigua de España tiene una fuente de aguas milagrosas / Istock / Mercedes Rancaño Otero

Uno de los mayores exponentes de los logros artísticos y arquitectónicos alcanzados por la humanidad lo encontramos en las catedrales. Templos de dimensiones faraónicas, cada uno con una personalidad propia, en la que se refleja a la perfección la época en la que fue construido, las catedrales nos permiten observar la evolución de los estilos artísticos que ha habido a lo largo de la historia, configurados y moldeados por las circunstancias de cada época.

La catedral más antigua de España es una auténtica desconocida

La catedral más antigua de España es una auténtica desconocida / Istock / Mercedes Rancaño Otero

Las catedrales que más recordamos y que quedan grabadas en nuestra memoria suelen ser aquellas de belleza más espectacular, catedrales de dimensiones tan impresionantes que parecen rozar las nubes y el cielo, y el interior de las cuales transmite a todo aquel que se encuentra en ellas una enorme espiritualidad. Aquí en España tenemos muy claro cuales son estas catedrales de primer orden, pero si nos ponemos a estudiar cual de todas las que hay en el territorio es la más antigua, vemos que la catedral con más siglos de historia es una gran desconocida.

Ni Tossa de Mar ni Besalú, el pueblo más bonito de España tiene una catedral gótica, renacentista y barroca: es perfecta para recorrer a pie

Adriana Fernández

La primera de muchas

A las afueras del municipio costero de Foz, en la provincia de Lugo, la basílica de San Martín de Mondoñedo está considerada la catedral más antigua de toda España. De orígenes supuestamente prerrománicos, el templo que hoy se conserva, de un claro estilo románico, data de finales del siglo XI. Fue en el siglo VI, época a la que se remontan algunos de los vestigios reaprovechados para su construcción, cuando se cree que se plantó la semilla del templo actual.

Huyendo de las invasiones anglosajonas a la antigua Britania, un grupo de cristianos se asentó en la zona donde se encuentra la actual catedral. Allí fundaron el monasterio que con el tiempo terminaría convirtiéndose en la basílica de San Martín. Es tiempo más tarde, en el siglo XI, que el templo adquirió el título de catedral, cuando ejerció como sede episcopal de dos diócesis: el obispado de Dumio, trasladado desde la actual Braga por la presencia musulmana, y el obispado de Bretoña, vinculado a las comunidades cristianas de origen británico de la zona.

La belleza del templo

Catalogada como Bien de Interés Cultural desde 1931 y considerada como basílica desde 2007, la catedral acoge un museo en el que se exponen el anillo y el báculo de San Gonzalo, quien, según cuenta la leyenda, estando junto a la basílica tiró una zapatilla y brotó una fuente, conocida con el nombre de A Zapata y el agua de la cual se considera que posee propiedades milagrosas.

Con una planta basilical de tres naves con crucero y tres ábsides semicirculares, la basílica está construida en su gran mayoría con mampostería de pizarra y sillería de granito. Soportada por grandes contrafuertes añadidos en el siglo XVIII, el estilo arquitectónico de la catedral es lo que la diferencia del resto de templos de Galicia. A diferencia del románico de influencia francesa predominante en el norte de la península (extremadamente vinculado al Camino de Santiago), San Martín de Mondoñedo presenta un estilo lombardo-catalán, muy poco habitual en esta zona.

Detalle de unos murales del interior de la basílica

Detalle de unos murales del interior de la basílica / Istock / Mercedes Rancaño Otero

Mientras que la fachada principal destaca por su puerta de arco de medio punto, con arquivoltas y columnas de origen visigótico y detalladamente decorada, el interior del templo brilla gracias a las pinturas murales del siglo XII que guarda, consideradas de las más antiguas que se encuentran en Galicia.