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El castillo templario más impresionante de Cataluña domina el río Ebro desde hace más de siete siglos: pasadizos medievales, leyendas y algunas de las vistas más espectaculares del interior mediterráneo

Construido sobre una colina junto al río Ebro, conserva una de las fortalezas templarias mejor preservadas de Europa y sigue marcando el perfil histórico de la comarca.

Está construido sobre una colina junto al río Ebro

Está construido sobre una colina junto al río Ebro / Istock / 5

Desde la carretera ya se ve el perfil del castillo de Miravet mucho antes de llegar al pueblo. Aparece levantado sobre un gran cerro junto al río Ebro, dominando completamente el paisaje de esta parte del interior de Tarragona.

Miravet, situado a 62 km de Tarragona, cuenta con un conjunto arquitectónico considerado como uno de los mejores ejemplos de la arquitectura románica de Cataluña. El castillo ha sido declarado Monumento de Interés Nacional.

Miravet, situado a 62 km de Tarragona, cuenta con un conjunto arquitectónico considerado como uno de los mejores ejemplos de la arquitectura románica de Cataluña. El castillo ha sido declarado Monumento de Interés Nacional. / Patrick Escudero/Hemis/Corbis

Y una vez te acercas a Miravet, la imagen resulta todavía más llamativa. Debajo del castillo hay casas escalonadas y aparece también el curso ancho del Ebro, uno de los grandes ejes históricos de la Península.

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El origen del castillo de Miravet, Bien de Interés Cultural desde 1988, se remonta a época andalusí. Antes de la llegada de los templarios ya existía aquí una fortaleza musulmana construida para controlar el paso del Ebro y las rutas interiores de esta zona del actual sur de Cataluña. Tras la conquista cristiana de la zona por Ramón Berenguer IV en el siglo XII, el castillo pasó a manos de la Orden del Temple, que transformó completamente la fortaleza y levantó gran parte de la estructura que todavía hoy se conserva.

Esta construcción templaria está considerada además una de las mejores muestras de arquitectura románica militar vinculada a la Orden del Temple en Europa occidental y todavía hoy se conservan murallas, patios interiores, almacenes, dependencias monásticas y distintos espacios defensivos levantados por los templarios durante la Edad Media.

Vista aérea del pueblo de Miravet en el río Ebro en Tarragona

Vista aérea del pueblo de Miravet en el río Ebro en Tarragona / Istock / t

Mientras recorres el recinto encontrarás pasillos de piedra, antiguos almacenes, galerías defensivas y salas donde no es difícil teletransportarse a otra época e imaginar cómo funcionaba a diario una fortaleza templaria medieval.

Aunque es evidente con tan solo verlo, cabe mencionar que el castillo tuvo un importante papel estratégico durante siglos gracias a su posición dominante sobre el Ebro. Controlar este tramo del río significaba controlar buena parte del tránsito comercial y militar del territorio.

Un escenario clave durante la Guerra Civil española

El entorno de Miravet también tuvo un papel importante durante la Batalla del Ebro, una de las ofensivas más decisivas de la Guerra Civil española.

La comarca de la Ribera de Ebro quedó situada en plena zona de combate durante 1938 y varias localidades del entorno sufrieron gravemente las consecuencias de los enfrentamientos. El castillo sufrió daños importantes durante aquella etapa, aunque posteriormente fue restaurado.

Todavía hoy numerosos espacios de la zona conservan memoria histórica relacionada con esta batalla que supuso uno de los episodios más duros y simbólicos del conflicto.

Y, por si te parecía poco legendario, y al igual que ocurre con muchas fortalezas vinculadas al Temple, alrededor de Miravet también circulan numerosas leyendas relacionadas con túneles secretos, tesoros ocultos y desapariciones de caballeros templarios tras la disolución de la orden a comienzos del siglo XIV.

Súmale las vistas sobre el valle del río Ebro y tienes una visita de la que no te vas a olvidar. Desde las murallas (a 100 metros de altura) se contempla el curso del río rodeando el pueblo, los campos de cultivo y buena parte del paisaje interior de Tarragona. Desde lo alto también puedes ver junto al río el núcleo histórico de Miravet, con sus calles estrechas y casas de piedra.