Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Con 8.000 metros cuadrados, es uno de los castillos templarios más grandes y mejor conservados de España: custodiaba a los peregrinos del Camino de Santiago y está a 25 kilómetros de una maravilla romana Patrimonio de la Humanidad

La Orden del Temple llegó a tener casi más poder que los reyes medievales y todavía hoy se puede apreciar en rincones como este de León.

Este castillo es una huella más que dejaron los templarios en España

Este castillo es una huella más que dejaron los templarios en España / Istock / Laszlo Konya

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

Parece mentira la cantidad de siglos que puede un castillo mantenerse en pie. Sus constructores los hacían con esa intención, pero es probable que no se imaginaran que en pleno siglo XXI siguieran causando la misma impresión que antaño. Tras los muros de cualquier castillo, la realidad acaba confundiéndose con las leyendas, y viceversa. La historia se vuelve confusa y, de pronto, hasta el más escéptico, empieza a creer en la magia. En el corazón de León, el Castillo de los Templarios de Ponferrada cumple con este cometido.

Es considerado el más notable del noroeste español, con un total de 8.000 metros cuadrados que han sido declarados Bien de Interés Cultural (BIC) y Monumento Nacional desde 1924. Aquel lugar fue primer un asentamiento prehistórico que se cree que data de la Edad de Hierro, pero no fue hasta el siglo XI cuando se colocó la primera piedra. Al tiempo que comienzan las obras de la Catedral de Santiago, el obispo Osmundo manda levantar un puente para facilitar el cruce a los peregrinos. En torno a él, surge lo que sería Ponferrada.

El castillo más bonito de España es también el mejor conservado: tiene 6 siglos de historia, cientos de metros visitables y dos culturas entremezcladas

Adriana Fernández

El castillo templario más impresionante de España

La llegada de la Orden del Temple en 1178 marca un hito en el castillo. Su presencia allí se debe a varios fines: proteger el Camino de Santiago y a sus peregrinos de la invasión musulmana; servir a los intereses de los reyes Fernando II y Alfonso IX; y evitar enfrentamientos entre nobles gallegos y leoneses que querían hacerse con el territorio. Los templarios permanecieron un siglo y medio en Ponferrada. En ese tiempo, reforzaron los muros y erigieron nuevas dependencias como el convento templario, las pallozas o los huertos.

Las vistas desde el Castillo de los Templarios en Ponferrada

Las vistas desde el Castillo de los Templarios en Ponferrada / Istock / Sebastian Fernandez

En el año 1300, la Orden del Temple tenía en su poder 870 castillos que le habían sido cedidos por reyes y nobles. Así como un gran número de caballeros en el occidente cristiano e importantes riquezas, algo que no terminaba de gustar a los mandatarios europeos. El Papa Clemente V acusó a los templarios de graves pecados y mandó la disolución de la Orden en el 1312. Cuenta la leyenda que antes de abandonar Ponferrada, descubrieron una talla de la Virgen en el tronco de una encina. La Virgen de la Encina pasó a ser patrona del pueblo y el Bierzo.

Vista de la parte delantera del Castillo de los Templarios de Ponferrada

Vista de la parte delantera del Castillo de los Templarios de Ponferrada / Istock / Jose Luis Alvarez Esteban

Otra leyenda en torno al castillo es la de la Cueva la Mora. Después de los templarios, el Primer Conde de Lemos, Pedro Álvarez Osorio, realizó varias obras en la fortaleza. Una de ellas fue la creación de una mina que conectaba el castillo con el río Sil para coger agua y abastecerlo. El el Bierzo se cuenta que los árabes habitaban en cuevas subterráneas donde escondían sus tesoros y, en esa mina, viviría una musulmana con varios tesoros. Hablando de pasadizos, se dice que hay uno secreto que conecta con el Castillo de Cornatel.

Un tesoro arqueológico al lado de Ponferrada

A solo 25 kilómetros del Castillo de Ponferrada se encuentra uno de los monumentos naturales más espectaculares de la provincia: Las Médulas. Se considera la mayor mina de oro a cielo abierto de todo el Imperio Romano, cuyo trabajo de ingeniería que alteró el entorno dando como resultado un paisaje de arenas rojizas cubierto de castaños y robles. En 1996 fue declarado Bien de Interés Cultural por su interés arqueológico, y solo un año más tarde, la UNED reconoció su valor como Patrimonio de la Humanidad.

El impresionante paisaje de Las Médulas en la comarca del Bierzo

El impresionante paisaje de Las Médulas en la comarca del Bierzo / Istock / Mercedes Rancaño Otero

Las Médulas fueron en sus orígenes obra de los romanos, aunque los pueblos prerromanos ya habían explotado este yacimiento. Se calcula que fue en la época del emperador Octavio Augusto cuando se empezó a trabajar en la zona. Plinio el Viejo fue administrador de las minas en su juventud y llegó a asegurar que se extrajo más de un millón y medio de kilos de oro. Hoy se pueden realizar varias visitas y ya solo contemplarlo desde el Mirador de Orellán a primera hora del día o al atardecer, es algo que quedará en la memoria del viajero.