Un castillo del siglo XV y joyas mudéjares únicas en el mundo: así es la ciudad de la que se enamoró Isabel la Católica

La ciudad castellana perfecta para los amantes de la historia, la arquitectura y el buen comer.

La ciudad que tiene uno de los conjuntos mudéjares mejor conservados del país y que enamoró a Isabel la Católica.
La ciudad que tiene uno de los conjuntos mudéjares mejor conservados del país y que enamoró a Isabel la Católica. / Istock / aluxum

Arévalo, enclavado en el norte de la provincia de Ávila, es un tesoro medieval que cautivó a Isabel la Católica, su vecina más ilustre, quien lo llamaba con cariño “mi villa”. Este pintoresco pueblo castellano no sólo fue testigo de la infancia de la reina, sino que también alberga un patrimonio arquitectónico y cultural que lo convierte en un destino imprescindible para los amantes de la historia y la belleza. Arévalo destaca por preservar la esencia castellana, pero, sobre todo, por ser uno de los conjuntos mudéjares mejor conservados del país. Y, como dice el refrán: “Quien de Castilla señor quiera ser, a Olmedo y Arévalo de su parte ha de tener”.

Fortaleza con historia

Dominando el paisaje desde un promontorio entre los ríos Adaja y Arevalillo, el Castillo de Arévalo es una imponente fortaleza del siglo XV. Construido por orden de Álvaro de Zúñiga, Duque de Béjar, sobre una estructura anterior, presenta una planta pentagonal y una majestuosa torre del homenaje. Durante el reinado de los Reyes Católicos, fue reformado para adaptarse a las necesidades defensivas de la época, convirtiéndose en una fortaleza artillera

Vista aérea del centro histórico de Arévalo, Ávila.

Vista aérea del centro histórico de Arévalo, Ávila.

/ Istock / Diego Rayaces

A lo largo de los siglos, el castillo ha tenido diversos usos: residencia nobiliaria, prisión de personajes ilustres y, en el siglo XX, silo de cereal del Servicio Nacional del Trigo. En la actualidad un centro expositivo que alberga un museo dedicado al cereal y ofrece visitas guiadas que permiten descubrir su rica historia. Por lo que, aunque haya perdido su función defensiva, sigue siendo un emblema de la ciudad y tiene nuevos usos que defienden con mucha dignidad el carácter icónico de la fortaleza.

El gran protagonista

Arévalo es conocido por su excepcional patrimonio mudéjar, reflejo de la convivencia de culturas que caracterizó a Castilla durante siglos. Entre sus tesoros destaca la Iglesia de Santa María la Mayor, con su imponente torre y elegante decoración en ladrillo, considerada una de las joyas arquitectónicas de Castilla y León

Plaza de la Villa y Santa Maria iglesia (Plaza de la Villa), Arevalo, Avila, España.

Plaza de la Villa y Santa Maria iglesia (Plaza de la Villa), Arevalo, Avila, España.

/ Istock / apgestoso

A las afueras del pueblo, la Ermita de la Lugareja, construida en el siglo XII, es otro ejemplo destacado del arte mudéjar. Originalmente parte de un convento cisterciense, su estructura de ladrillo y su ornamentación la convierten en una visita obligada para los amantes de la arquitectura.

La vecina más ilustre

Arévalo fue el lugar donde Isabel la Católica pasó gran parte de su infancia, residiendo en las Casas Reales, un palacio que, aunque desaparecido, fue testigo de sus primeros años y de la presencia de su madre, Isabel de Portugal . La reina siempre mantuvo un profundo afecto por la villa, refiriéndose a ella como “mi villa de Arévalo”. Este vínculo histórico se refleja en las rutas turísticas que recorren los lugares asociados a su vida, permitiendo a los visitantes seguir los pasos de una de las figuras más importantes de la historia de España.

Plaza mayor y Santa María la Iglesia Mayor, Arévalo, provincia de Ávila, España.

Plaza mayor y Santa María la Iglesia Mayor, Arévalo, provincia de Ávila, España.

/ Istock / curtoicurto

No se vosotros, pero a mi- y estoy segura que a todos los amantes de la historia- me parece todo un privilegio poder pasear por un lugar con tanta historia y directamente unido a la monarca; la cual es todo un símbolo en la historia de nuestro país. 

Un paseo por la historia

El casco histórico de Arévalo, declarado Conjunto Histórico-Artístico, invita a relajarse y disfrutar de sus calles de cuento, plazas porticadas y edificios que narran siglos de historia. Conocida como la “Ciudad de los cinco linajes”, la villa conserva un legado que refleja su importancia en la Castilla medieval .

Imagen de la ciudad de Arévalo.

Imagen de la ciudad de Arévalo.

/ Istock / Wirestock

Y después de tanta historia y estímulos la ciudad te ofrece la posibilidad de llenar el estómago y degustar una de las mejores gastronomías del territorio nacional. Te recomendamos especialmente el famoso tostón asado, un cochinillo que cuenta con Denominación de Origen y que es símbolo de la cocina local. Los restaurantes del pueblo ofrecen este manjar en ambientes que combinan tradición y hospitalidad. ¿A qué estáis esperando para visitar Arévalo?

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