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El impresionante castillo con planta de estrella de seis puntas de España: una obra maestra del gótico-mudéjar con techos artesonados de madera policromada y una muralla fortificada

Un castillo fortaleza levantado en el siglo XV que seguro no conoces.

Este castillo es uno de los secretos mejor guardados de la provincia de Cuenca.

Este castillo es uno de los secretos mejor guardados de la provincia de Cuenca. / Istock

Puede que mucha gente no sepa que España es un país donde abundan los castillos; y cuando decimos que abundan, nos referimos a que hay más de 10000 (no es un error, es una cifra con cinco letras). 

Más de 10000 castillos catalogados y registrados, que destacan por su riqueza histórica, arquitectónica y patrimonial. Teniendo en cuenta lo elevado de la cantidad, los hay que se remontan hasta época medieval, pero también se incluyen palacios renacentistas e incluso de épocas posteriores. 

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Adriana Fernández

Dicho esto, toca recordar, aunque sea brevemente, cuáles son algunos de los castillos más fascinantes que se pueden encontrar en el país: desde el imponente Alcázar de Segovia (ese que inspiró el castillo de Blancanieves de Disney, aunque su relevancia histórica se remonta hasta tiempos de Isabel la Católica). 

También el castillo de Loarre, en Huesca (la fortaleza más antigua y mejor conservada de España) o el fabuloso castillo de Olite, en Navarra (una fortaleza que, en realidad es un palacio que parece salido de un cuento medieval). 

Olite, un castillo de cuento.

Olite, un castillo de cuento. / Istock

El castillo de Cuenca que seguro no conoces

Pero el castillo del que hablamos hoy es otro, posiblemente menos conocido, pero muy original y, sobre todo, muy bien conservado. Se trata del Castillo de Belmonte, una fortaleza de origen renacentista y con reformas posteriores llevadas a cabo en el siglo XIX por la mismísima Eugenia de Montijo, la emperatriz de Francia y, por tanto, esposa de Napoleón. 

Fue la residencia de Eugenia de Montijo, emperatriz de Francia y mujer de Napoleón.

Fue la residencia de Eugenia de Montijo, emperatriz de Francia y mujer de Napoleón. / Istock / Santi Rodriguez

La fortaleza palaciega, situada en el municipio de Belmonte, Cuenca, domina el paisaje desde lo alto de un cerro. De hecho, la muralla que rodea el recinto desciende por la ladera hasta casi abrazar al pueblo. 

La planta es más que original: se trata de una planta inicialmente pentagonal, con un patio de armas en forma de triángulo equilátero. Sin embargo, el ese triángulo está rematado con dos cuerpos en dos de sus lados, y la torre del homenaje al otro. 

De tal manera que la forma geométrica final, vista desde arriba, simula más bien la de una estrella de seis puntas (aunque en realidad es un polígono de nueve lados con seis torreones en los vértices). 

El castillo visto desde el pueblo.

El castillo visto desde el pueblo. / Istock

De estilo neogótico y mudéjar

Pero es su interior lo que más miradas a atrae. De marcado estilo neogótico, las techumbres de algunas de las estancias privadas están cubiertas por artesonados y alfarjes de estilo mudéjar, como sucede en la sala reservada para capilla. Se trata de una estancia de planta octogonal y articulada con mocárabes policromados. 

Los artesonados del techo son una obra maestra.

Los artesonados del techo son una obra maestra. / Istock / Mveraphoto

También pueden apreciarse esta riqueza en los techos de los dormitorios principales de los marqueses, a modo de cúpula, o incluso en la del Salón de Gobierno, posiblemente la que mejor define el poder nobiliario y señorial. Es de forma rectangular, con más de 150 metros cuadrados, cubierto por una estructura de madera de pino construida con una técnica de carpintería tradicional propia de la época mudéjar. 

Y no son los únicos elementos originales que todavía hoy presenta el interior de este fabuloso castillo. Las embocaduras de las chimeneas, alféizares de ventanas y columnas también son de la época. Basta una visita para comprobarlo en persona. El viaje hasta este rincón de Cuenca, merece la pena.