El castillo medieval más grande de España es una imponente fortaleza del siglo X: más de un kilómetro de largo y leyendas del Cid Campeador
La fortaleza más grande de España esconde entre sus paredes la leyenda del Cid Campeador.

En lo alto de un cerro solitario, rodeado de laderas que lo convierten en un bastión natural, se alza este castillo, considerado una de las fortalezas árabe más extensas de Europa. Con más de un kilómetro de perímetro, esta fortaleza califal del siglo X no solo asombra por la magnitud de sus murallas y torres, sino también por el peso simbólico de algunos de los episodios que se han tejido entre sus paredes: las huellas de uno de los personajes más legendarios de la Edad Media: Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid Campeador.

Este castillo se encuentra en la meseta soriana y desde lo alto, la vista abarca campos dorados, encinas y pueblos que parecen minúsculos bajo la sombra de la fortaleza. Concretamente, la localidad de Gormaz es la que fue hace años un bastión de batalla y del que nació este maravilloso castillo, conocido como el Castillo de Gormaz. Los orígenes de este enclave se remontan a tiempos remotos. Antes de que la huella islámica definiera su carácter, aquí se asentaron poblaciones celtíberas que encontraron en el cerro un refugio seguro.
La historia que guarda el castillo más grande de España
Los vestigios más significativos corresponden a la época musulmana, cuando la península se encontraba dividida entre fronteras y la guerra era una constante. En el siglo IX ya existía un pequeño castillo musulmán en el extremo noroeste del cerro, pero sería a mediados del siglo X cuando su papel se transformaría de manera definitiva. El general Galib, al servicio de Abderramán III, reforzó la fortaleza y convirtió a Gormaz en la principal sede militar de la llamada Marca Media, una franja estratégica que protegía al califato de Córdoba frente a los embates cristianos del norte.
Mientras la cercana Medinaceli ejercía como centro político, Gormaz se convirtió en el corazón militar de la región, pero la historia de la fortaleza cambiaría rumbo en el siglo XI. En 1060, Fernando I la conquistó definitivamente para la causa cristiana, sellando un giro que marcaría el declive del dominio musulmán en la zona. Poco después, en 1087, el legendario Cid Campeador ejerció como alcaide del castillo, lo que añadió aún más fuerza épica a sus murallas.

Cómo se forjó la leyenda del Cid Campeador en el Castillo de Gormaz
La realidad es que Rodrigo Díaz nunca conquistó Gormaz, pero su historia quedó íntimamente ligada a estas murallas. El castillo estaba entonces en manos de García Ordóñez, uno de sus rivales más acérrimos. No gobernó la fortaleza, pero sus tensiones con Ordóñez la convirtieron en un símbolo de rivalidad y prestigio en Castilla. Cuando en el otoño de 1081 partió al exilio, el Cid Campeador cruzó por San Esteban de Gormaz y los alrededores del castillo. Aquel viaje formó parte de lo que hoy se conoce como el Camino del Cid.

Lo que debes saber antes de visitar el Castillo de Gormaz
Se llega desde el Burgo de Osma: se toma la carretera que sale en dirección sur hacia la Rasa, continuando unos 20 kilómetros hasta llegar a la localidad de Gormaz. Luego, se atraviesa la población por la calle principal y en continuo ascenso es posible situarse a los pies de la muralla. Allí mismo hay un aparcamiento desde el que parte el itinerario por la fortaleza. La visita es libre.
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