El castillo medieval escondido en una de las zonas más bonitas de Guadalajara: es del siglo XII, la entrada es gratuita y está declarado Bien de Interés Cultural
Una imponente fortaleza que sigue guardando la memoria de las batallas del pasado.

La fortaleza del siglo XII que todavía guarda el recuerdo de batallas pasadas / Omix1956
Durante la Edad Media, cuando la península ibérica fue eterno escenario de las batallas entre los diferentes reinos que iban tomando forma a medida que avanzaban los siglos, los castillos y fortalezas fueron apareciendo a lo largo y ancho del territorio como setas. Para proteger las fronteras del posible ataque del enemigo, los diferentes pueblos fueron construyendo fortificaciones para un mejor avistamiento del entorno, y estar adecuadamente preparados si se acercaba el enemigo -porque con aquello que decía Gila de “Oiga, ¿ustedes podrían parar la guerra un momento?” por aquel entonces no se iba a ningún lado.

La fortaleza de Guadalajara que data del siglo XII / LBM1948
Una de estas fortalezas construidas entre batalla y batalla la encontramos en el extremo nororiental de la provincia de Guadalajara, en un diminuto pueblo de menos de 50 habitantes. Erigiéndose en el límite meridional del pueblo, la fortaleza se mantiene orgullosa y austera, vigilando el entorno desde lo alto de la pequeña colina en la que se construyó hace nueve siglos.

Adriana Fernández
Una protección estratégica
En el pequeño pueblo de Embid, situado a escasos kilómetros de la frontera entre Castilla-La Mancha y Aragón, los orígenes del Castillo de Embid se remontan, se calcula, hasta la primera mitad del siglo XII, cuando Alfonso I el Batallador, rey de Aragón y Pamplona, hizo levantar una primera construcción defensiva. Serían dos siglos más tarde, en 1331 -incorporado el Señorío de Molina a la Corona de Castilla-, que el rey Alfonso XI autorizó la repoblación de la zona y la construcción de la fortaleza actual.
Ubicado en lo alto de una pequeña loma, el castillo se convirtió en testigo habitual de enfrentamientos entre los reinos de Aragón y Castilla, pues su ubicación fronteriza era clave para el avance o retroceso de la frontera entre dichos reinos. Después de ir pasando por diferentes manos a lo largo de los siguientes siglos, en 1710, durante la Guerra de Sucesión, las tropas austriacas incendiaron la fortaleza, dejándola gravemente deteriorada. Sería ya en el siglo XXI, más concretamente en 2005, que el Ministerio de Cultura ordenó su consolidación y restauración, dotando a la fortaleza de los elementos necesarios para facilitar la visita.
La fortaleza en todo su esplendor
Con un diseño en el que se aprecian las trazas del gótico, el castillo de Embid cuenta con una planta pentagonal, reforzada por pequeños torreones en cada una de las esquinas de la muralla, y en el centro de la cual se eleva su torre del homenaje, que cuenta con una puerta de entrada situada a cierta altura del suelo, obligando al uso de una escalera para acceder al interior. Para reforzar la dificultad de acceso al interior, la muralla está rodeada por un foso seco.
Diseñada para resistir torres de asalto, la arquitectura de la fortaleza muestra en su forma una época de transición en las técnicas defensivas del medievo, buscando constantemente adaptarse a los conflictos de la frontera entre los reinos de Castilla y Aragón. De acceso libre, la visita al castillo de Embid es una de las mejores maneras para aprender más acerca del lugar durante la época medieval, pues tan solo con pasear por lo alto de sus muros podemos perfectamente imaginar cómo eran las batallas y conflictos que aquí sucedían.
- El refugio de Candela Peña (52 años) es la isla más desconocida de Canarias: 'He vivido en esta isla cosas vitales tan importantes que ya forman parte de mi propia identidad
- El refugio de Víctor Manuel (78 años) a una sola hora de Madrid: un pueblo renacentista de 650 habitantes, con fiestas patronales reconocidas y un patrimonio arquitectónico único
- Entramos en la ciudad donde mejor se come de Andalucía, conocida como “la capital mundial de las tapas”: una de sus grandes señas de identidad, con una cocina que fusiona la herencia árabe con las frutas tropicales
- El destino europeo más cómodo para viajar después de los 70 años combina balnearios históricos, tranvías clásicos y uno de los centros históricos más llanos y accesibles del continente
- El refugio de Emilio Aragón (67 años) es un pueblo con 66 Bienes de Interés: un lugar que considera 'su particular paraíso' y de origen romano
- Miguel Ríos (81 años) lleva décadas diciendo que volver a esta ciudad le hace 'más ilusión que ir a cualquier otro lugar del planeta': 'Estoy atado a esta ciudad, no importa el lugar en que me encuentre
- La preciosa ciudad medieval perfecta para recorrer a pie: de origen romano, urbanismo árabe y arquitectura mudéjar, tiene tres monumentos Bien de Interés Cultural
- Las 10 rutas en tren más extraordinarias del mundo, perfectas para mayores de 60 años