El castillo más impresionante de España está en mitad de un bosque centenario: considerado único en Europa, del siglo XIII y con una curiosa historia

La magia y la fantasía se esparcen por este entorno que parece sacado de un cuento de hadas en pleno País Vasco.

Es el castillo más bonito e impresionante del País Vasco
Es el castillo más bonito e impresionante del País Vasco / Istock / Eloi_Omella

En mitad de un bosque centenario, de esos que recuerdan a los cuentos de hadas más clásicos, se encuentra un precioso y gigantesco castillo. Sus paredes hablan de la historia, el misterio y la fantasía que envuelven a las tierras vascas. Podría decirse que parece sacado de cualquier otro país de Europa como Alemania o Polonia, pero el castillo de Butrón transmite algo totalmente diferente, que nada tiene que ver con otros castillos medievales del continente.

Mucho antes de llegar hasta él, desde las profundidades del bosque, se pueden contemplar las torres puntiagudas del mismo, llamando la atención de los viajeros como si se tratara de sirenas llamando a su siguiente víctima. Ubicado en Gatica, en la provincia de Vizcaya, cuenta con una arquitectura es neogótica, de inspiración bávara. Pero, aunque sus muros de piedra cubiertos de vegetación sean de lo más atractivos, también lo es la historia que encierra.

Adriana Fernández

Un castillo entre batallas y abandono

Se dice que gracias al castillo de Butrón se asentaron las bases de la historia de Vizcaya. Fue escenario de constantes batallas entre dos bandos de la nobleza vizcaína desde el siglo XVI, aunque quienes ejercían su poder sobre el territorio circundante eran los señores de Butrón -de ahí su nombre-. Su construcción se remonta al siglo XIII y se erigió como una casa-torre. Un siglo más tarde, el V Señor de Butrón lo transformó definitivamente en un castillo.

El castillo de Butrón en Gatica, Vizcaya

El castillo de Butrón en Gatica, Vizcaya

/ Istock / Lumir Pecold

Tras años de cruentas luchas, se pone fin a las batallas. Lejos de ser una buena noticia, el castillo queda abandonado a su suerte hasta finales del siglo XIX. En este momento, Narciso de Salabert, marqués de Torrecilla, decide restaurarlo por completo y le da el aspecto de fortaleza neogótica que podemos ver hoy. El encargado de dar forma al proyecto fue el afamado arquitecto Francisco de Cubas -conocido por su trabajo en la Catedral de la Almudena de Madrid-.

Detalle del castillo de Butrón de arquitectura neogótica

Detalle del castillo de Butrón de arquitectura neogótica

/ Istock / Anton Sheiko

Era 1878 y Cubas lo reconstruyó siguiendo los estándares de los principales castillos de Europa, con una altura de entre 30 y 40 metros y un aspecto mágico y encantado. Estaba en manos privadas, hasta que en la década de 1990 se empleó como atracción turística. Sin embargo, de nuevo a causa de su ubicación y sus altos costos de mantenimiento, volvió a caer en desuso. Pero ahora vuelve a ser un lugar de interés para los amantes de la historia y la fotografía.

Rodeado por un bosque centenario con una leyenda apasionante

Más allá de los límites de los muros del castillo, destaca el bosque centenario que lo rodea y refuerza su carácter misterioso. Aquí conviven especies exóticas traídas de lugares remotos hace años y otras autóctonas como robles, castaños y hayas. Es un entorno repleto de leyendas e historias que los lugareños no dejan de contar, como en otros bosques del norte de España que están habitados por criaturas mágicas como el Basajaun o los lamiak.

El bosque alrededor del castillo de Butrón

El bosque alrededor del castillo de Butrón

/ Istock / Jon Chica Parada

Una de las leyendas que se narran en la zona cuenta que en aquel castillo vivía una princesa árabe. Llevaba años cautiva, esperando a que su amado caballero la rescatara de una vez por todas. Fueron muchos quienes intentaron liberarla, pero la princesa no pudo ver salir nunca al exterior, muriendo entre aquellos muros. A día de hoy, hay quien asegura haber visto su espíritu en la zona, así como otras figuras etéreas merodeando por los alrededores del castillo.

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