El castillo más desconocido de España es también el más antiguo y uno de los más bonitos y grandes
España está salpicada de castillos medievales que merece la pena visitar, y este es uno de ellos.

Los cuentos de hadas y las películas de fantasía nos han hecho crecer con la idea de que los castillos son fortalezas donde siempre ocurre algo mágico. Ese lugar en el que hay príncipes y princesas que deben ser salvados de los dragones. Realmente, en los castillos de antaño la realidad no era muy diferente, salvo que los dragones no eran seres mitológicos, sino personas reales que querían alcanzar el poder. Porque los castillos eran sinónimo precisamente de eso, y hoy han quedado como un símbolo de un tiempo pasado en el que se erigían construcciones impresionantes para demostrar la valía de una familia.
Ahora, esos castillos son mucho más que vestigios de antaño. Son tesoros. Hay algunos que enseguida se nos vienen a la cabeza, como el de Edimburgo o el de Praga, pero otros que quedan en el olvido y solo conocen los lugareños. En España tenemos la suerte de contar con un gran número de este tipo de fortalezas, aunque muchas están completamente abandonadas a su suerte. Pero otras tantas han sido tan bien conservadas que genera sorpresa y asombro a todos los visitantes. En la provincia de Jaén se esconde un castillo que cumple todas estas características.
Un castillo medieval en Jaén
Sabemos que hay múltiples castillos desconocidos repartidos por la geografía española, pero este, además de eso, es el más antiguo del país y el segundo de Europa, solo después de Kisimul en Escocia. Se trata del Castillo de Burgalimar y se encuentra en Baños de la Encina. Su origen data del año 968, un momento en el que España estaba ocupada por los árabes, y su nombre, Bury al-Hammam, significa 'Castillo de los Baños'. Se erige sobre el río Guarromán y, aunque en sus inicios albergaba a las tropas bereberes, sus funciones fueron modificándose a lo largo de los años y con las diferentes ocupaciones del territorio.

Lo mandó levantar el califa al-Hakam y se construyó en tapial, una combinación de arcilla, arena, cal y piedras pequeñas, un método económico y rápido pero que, además, ofrece una resistencia sin precedentes. En parte gracias a eso se ha mantenido prácticamente intacto durante tanto tiempo. Está compuesto de 14 torres cuadradas, y una más añadida a posteriori, en el siglo XV, la torre del homenaje. Su estilo se diferencia del resto con un frente redondeado para la artillería y una orientación hacia la población en lugar de la campiña, por lo que se pensó para mostrar el control sobre los pueblerinos.
"La fortaleza de los siete reyes"
Aquí se conservan las vigas que marcan la existencia de los tres pisos con los que se ideó. En el interior se extiende un patio con un gran aljibe que queda dividido en dos naves y está cubierto con una bóveda de medio punto. La parte oriental se convirtió en un alcázar después de la conquista cristiana gracias a la construcción de una muralla interior con dos lienzos y un torreón circular que hoy solo puede intuirse por la base que se conserva. Fue el centro de muchas batallas entre cristianos y musulmanes y en la época de la Revolución Francesa, estuvo controlado por las tropas napoleónicas.

Cada rincón es una muestra de la variedad de culturas que pisaron aquel lugar que también se conoce como "la fortaleza de los siete reyes", pues fueron siete los monarcas cristianos que lo habitaron: Alfonso VII, Alfonso VIII, Alfonso IX, Pedro II, Sancho VII, Fernando III y Fernando el Católico. Además, si nos remontamos aún más atrás en el tiempo, nos encontramos con que en el mismo Cerro del Cueto hay restos arqueológicos de la Edad de Cobre y la Edad Clásica. Los íberos lo ocuparon en un primer momento como ciudad de defensa, mientras que los romanos lo utilizaron como cementerio.

Visitas al castillo
Puede visitarse todos los días de la semana en diferentes horarios: de 10:30 a 13:30 y de 16:30 a 18:00 los lunes y los martes; de 11:15 a 13:30 y de 17:15 a 18:00 los miércoles, jueves y viernes; y de 10:30 a 13:30 y de 16:30 a 18:00 los fines de semana. Hay que tener en cuenta que no todas sus zonas son accesibles, ya que para llegar al patio principal y la torre del homenaje hay que subir bastantes escaleras. La tarifa general es de 4'5 euros, la especial de 3'5 (mayores de 65 años, jubilados, personas con discapacidad y carné joven), la reducida de 2 (menores entre 7 y 14 años y nacidos y/o empadronados allí) y la de grupos a partir de 20 personas es de 3.
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