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El castillo más bonito de España es una fortaleza islámica con panorámicas del mar: data del siglo XIV y está declarado Bien de Interés Cultural

Ubicado en una ciudad fundada por los fenicios en el siglo VIII a.C., lo construyeron los nazaríes en lo alto de una colina para proteger la ciudad.

Una increíble fortaleza nazarí con vistas panorámicas del mar.

Una increíble fortaleza nazarí con vistas panorámicas del mar. / Istock

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Capital de la maravillosa Costa del Sol, la ciudad de Málaga ha visto pasar cantidad de civilizaciones a lo largo de la historia, las cuales han dejado tras de si una peculiar amalgama de culturas que convierte el territorio en uno de los territorios más ricos en cuanto al patrimonio histórico y cultural. Fundada por fenicios provenientes de Tiro, en las costas del sur del Líbano, la ciudad ha sigo hogar de culturas tan distintas como los romanos, los pueblos germánicos del norte de Europa o los árabes, hasta ser finalmente conquistada por los Reyes Católicos.

Vista aérea de Málaga al atardecer

Vista aérea de Málaga al atardecer / Istock / alxpin

Fue durante el período que los musulmanes dominaron la ciudad que se construyó el que hoy día se considera uno de los castillos más bonitos de todo el territorio español. Erigido en lo alto de una colina frente al Mediterráneo, el Castillo de Gibralfaro es una de las mayores fortalezas construidas por los nazaríes que hay conseguido llegar hasta nuestros días. Si bien en la época en que fue construido servía como enclave defensivo para la ciudad, hoy día ofrece una de las experiencias más especiales de toda la ciudad, combinando historia con la magnificencia de las panorámicas que se obtienen desde sus muros.

El castillo más imponente de España parece un barco de piedra: mide más de 200 metros, está sobre la colina más alta de la Ribera del Duero y tiene casi 30 metros de altura

Adriana Fernández

Un excelente conjunto defensivo

Situado a más de 130 metros sobre el nivel del mar, el Castillo de Gibralfaro, datado del siglo XIV, fue construido para albergar las tropas y proteger la Alcazaba, convirtiéndose así en la fortaleza más impenetrable de todo el territorio de al-Ándalus. Desde sus orígenes, la fortaleza ha servido como una gran atalaya para observar no solo la ciudad que se extiende a sus pies, sino también los accesos a ella tanto por tierra como por mar. La superficie total del complejo ocupa más de 21 mil metros cuadrados, el cual está protegido por un perímetro de 1.310 metros de muralla. El recinto interior se extiende 12.600 metros cuadrados y está protegido por una muralla de 733 metros de largo, con 30 lienzos y 8 torres.

Las vistas de Málaga desde lo alto del castillo

Las vistas de Málaga desde lo alto del castillo / Istock / Mak Studio

El acceso al interior del complejo se realizaba a través de la monumental puerta a la que se accedía desde el antiguo barrio de la Coracha. Actualmente, para acceder al castillo hay varios pasos abiertos en la zona de la barbacana situada al este, así como a través de uno de los muros de la muralla del frente sur, junto al Centro de Interpretación. La barbacana y el adarve, que rodean por completo el complejo, se conservan en perfecto estado y suponen la mejor manera para descubrir el encanto de la fortaleza y sus alrededores.

En el recinto del castillo destaca el Pozo Airón, excavado en la roca viva y que alcanza los 40 metros de profundidad. Junto a este había varios aljibes subterráneos, que captaban el agua de la lluvia a través de acequias de fábrica; ya de la época cristiana son los dos hornos de pan. Pero si hay una construcción importante es la antigua mezquita, la cual, tras la ocupación de las tropas castellanas, fue consagrada como iglesia bajo la advocación de San Luis obispo.

La magnífica fortaleza narazí con vistas al mar

La magnífica fortaleza narazí con vistas al mar / Istock / LisaStrachan

Otras joyas de Málaga

Muestra de la importancia que la ciudad tuvo durante la época de la Hispania romana, a los pies del complejo de la Alcazaba y el Castillo de Gibralfaro se encuentra el Teatro Romano, una joya arqueológica de alto valor descubierta en el 1951. Se estima que su construcción data del siglo I d.C., durante el reinado del emperador Augusto, y mantuvo su uso hasta el siglo III. Si hoy no se conserva en un mejor estado es porque muchos de sus materiales fueron utilizados para la construcción de la Alcazaba en el siglo XI.

El Teatro Romano

El Teatro Romano / Istock / amoklv

Málaga esconde muchos otros rincones que atraen la atención de los visitantes. Uno de esos lugares es la Catedral de Nuestra Señora de la Encarnación, construida entre los siglos XVI y XVIII y un excelente ejemplo del arte religioso español. Declarada Bien de Interés Cultural, fue construida por orden de los Reyes Católicos pocos días después de la toma de la ciudad. Importante es también el Mercado Central de Atarazanas, decorado con unas preciosas vidrieras de color y en el interior del cual se puede degustar lo mejor de la gastronomía malagueña.

El Mercado Central de Atarazanas

El Mercado Central de Atarazanas / Istock / jan van der Wolf

La ciudad de los museos

Ciudad natal de Pablo Picasso, Málaga ofrece cerca de 40 espacios expositivos. Junto al Museo Picasso Málaga (con una colección de más de 230 piezas) y el Museo Casa Natal Picasso, destacan museos temáticos como el Museo del Vino, el Museo Interactivo de la Música o el Museo del Automóvil de la Moda; así como museos de arte como el Museo Carmen Thyssen Málaga o el Centro Pompidou, en los que disfrutar con lo mejor del arte español de los siglos XIX y XIX y obras selectas del arte moderno y contemporáneo.