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Cascadas, calles de piedra y balcones de madera: el pueblo medieval español atravesado literalmente por el agua que parece sacado de un cuento

Recuerda mucho a Tívoli, la preciosa ciudad italiana de villas romanas.

Orbaneja del Castillo, el pueblo que vive dentro de una cascada

Orbaneja del Castillo, el pueblo que vive dentro de una cascada / Istock

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Pueblos medievales en España hay muchos, muchísimos, y si tienen algo especial es que siempre parecen como recién salidos de un cuento. Trazados sinuosos, calles empedradas, arquitectura tradicional y un entorno tan cuidado que no parece real. 

Todo es tan idílico que no parece real.

Todo es tan idílico que no parece real. / Istock / I.Iba#ez

Podemos estar pensando ahora mismo en Pedraza, con su icónica plaza que durante el mes de julio se cubre de velas generando un entorno mágico (es la Noche de las Velas); o quizá Peratallada, tan bien conservado, con castillo fortificado y un foso excavado en la misma roca, que te transporta de inmediato a la época feudal.

El pueblo medieval más bonito del mundo está cerca de España y se esconde entre verdes colinas

Adriana Fernández

Son preciosos, pero ninguno de ellos tiene cascadas que derraman un torrente de agua calles abajo por el medio del pueblo hasta desembocar en el río Ebro. Orbaneja del Castillo sí, ese pueblo en el que la cascada forma parte insustituible del trazado urbano, algo que no sucede en ningún otro pueblo de España (con la excepción de Trillo, en Guadalajara, aunque no es exactamente igual).. 

Atravesado literalmente por cascadas.

Atravesado literalmente por cascadas. / Istock / Oskar Calero

El pueblo medieval de las cascadas

Aunque de origen prehistórico, al menos la zona estuvo habitada desde tiempos inmemoriales, el pueblo actual nació en la Edad Media y su propio nombre, con el apellido ‘del Castillo’, revela que en su día debió existir una fortaleza, posiblemente coronando la ciudad desde lo alto, aunque hoy no hay testimonio de que fuera así.

Orbaneja del Castillo se encuentra en el extremo noroeste de la provincia de Burgos, muy cerca del límite con Cantabria, inmerso en el valle del Sedano, dentro del impresionante Cañón del río Ebro, uno de los paisajes más impresionantes del norte de Castilla y León.

El paisaje kárstico del Cañón del Río Ebro.

El paisaje kárstico del Cañón del Río Ebro. / Istock

Un entorno natural declarado Patrimonio Mundial por la Unesco

Se trata de un paisaje único, donde las paredes calizas alcanzan más de 200 metros de altura y son el refugio favorito de buitres leonados, águilas y otras rapaces. Además, por si fuera poco atractivo, el pueblo forma parte del entorno del Geoparque Mundial UNESCO Las Loras, un territorio de enorme interés geológico. Con un entorno así, parece casi imposible que el propio pueblo pueda sorprender, hasta que llegas y te encuentras frente a frente con una cascada que atraviesa literalmente el pueblo y cayendo entre las casas. 

Un pueblo con encanto medieval donde apenas viven 50 personas.

Un pueblo con encanto medieval donde apenas viven 50 personas. / Istock / @jjfarquitectos

El agua surge de la Cueva del Agua, una cavidad kárstica que está situada en la parte alta del pueblo. Y desde allí nace un arroyo que desciende por estas terrazas naturales, formando pequeñas pozas de color turquesa y la cascada, que alcanza hasta unos 25 metros antes de desembocar en el río Ebro. 

Lo más sorprendente es que el agua pasa literalmente entre las casas, construidas en piedra y que, en muchos casos, todavía conservan el entramado de madera original. Es difícil encontrar otro pueblo donde el paisaje y la arquitectura estén tan integrados como en Orbaneja del Castillo. 

El agua pasa literalmente entre las casas.

El agua pasa literalmente entre las casas. / Istock

Hoy solo viven algunas familias, de hecho el censo de población apenas llega a los 50 habitantes, privilegiados por poder vivir en un entorno tan particular y único de la península, que recuerda a otros lugares del mundo, como Tívoli, la ciudad italiana en la que las villas romanas son, literalmente, atravesadas por una preciosa cascada.