La casa menos conocida de Gaudí está en una ciudad que tiene preciosos edificios modernistas y una enorme oferta cultural
Gaudí es uno de los arquitectos más populares de España, pero tiene algunas obras que aún son unas completas desconocidas.

Hablar de Barcelona sin mencionar a Antoni Gaudí es como hablar de Nueva York sin mencionar el Empire State Building o de Agra sin mencionar el Taj Mahal. Su nombre es uno de los máximos exponentes de la arquitectura modernista catalana, siendo el artífice de edificios tan míticos como la Pedrera, la Casa Batlló, la Sagrada Familia o el Parque Güell. Todos ellos ubicados en la Ciudad Condal, la gran exponente del modernismo, aunque también los hay en otras urbes.

Es también el responsable de idear otras obras más desconocidas como el Capricho en Comillas, el Palacio Episcopal de Astorga, la Casa Botines en León o La Seu de Mallorca. Sin embargo, Barcelona también esconde algunas construcciones que no son tan populares, como la casa menos conocida del arquitecto: la Casa Vicens, ubicada en el barrio de Gracia. Es una de las óperas primas del maestro originario de Reus y quizá por eso es una gran desconocida.
La casa más desconocida de Gaudí
Por eso mismo es un gran ejemplo de la evolución artística de Gaudí desde sus comienzos. Este edificio se construyó entre los años 1883 y 1885 por orden del corredor de bolsa y ceramista Manuel Vicens i Montaner. Es también una importante muestra del modernismo catalán más primigenio, que muestra el poder del arquitecto para lograr integrar su novedoso enfoque arquitectónico con la artesanía local tradicional, incluyendo motivos florales y cerámicos.

El propio Gaudí definía esta casa de la calle de las Carolinas así: "Imaginemos una casa, ni grande ni pequeña, una que podríamos decir ordinaria, enriqueciéndola y engrandeciéndola, se convertirá en palacio". Y eso hizo con esta primera casa que marcaría un antes y un después en su carrera. Lo más destacable de la misma es la mezcla de estilos orientales y neoclásicos que, a su vez, se difuminan entre el característico toque que aportaba el arquitecto a todas sus obras.
La concepción de una casa según Gaudí
Además, también fusiona materiales y técnicas, tal y como lo demuestra al utilizar patrones geométricos en azulejos de cerámica. La Casa Vicens funciona como una suerte de manifiesto, pues se trata de la obra inaugural del modernismo tanto en España como en el resto de Europa. En ella plasma su idea de cómo debía ser una casa: otorgaba una gran importancia a la orientación para conseguir luz natural y era como una pequeña nación de la familia.
Otro de los puntos clave para Gaudí era la abundante vegetación del jardín, un espacio que tenía el objetivo de refrescar en verano. Así, el jardín se divide en dos espacios, uno de parterres circulares frente a la fachada principal y otro donde se ubica el huerto por detrás. Su primer propietario no vivía allí de forma habitual, pero el segundo, Antoni Jover, sí la tenía como residencia fija y decide ampliarla en el año 1925, también de la mano del arquitecto original.
En 2001 fallece su última propietaria, Fabiola Jover, y la casa pasa a manos de sus herederos. En 2014, finalmente, la ponen a la venta y en 2017 se convierte en un museo tras diversos trabajos de restauración y rehabilitación. Desde la propia web del museo explican que "Gaudí concibe el interior de la casa como exterior, y a la inversa, por lo que encontramos fauna y flora mediterránea en todas las decoraciones interiores".
Barcelona, ciudad modernista y mucho más
Abre entre las 9:30 y las 20:00 horas de abril a octubre -entre noviembre y marzo el horario de cierre se reduce a las 18:30 horas- y la entrada general cuesta 18 euros si se adquiere por internet y 21 si se compra en taquilla. Aunque es poco conocida, debería ser una parada obligatoria en cualquier visita a Barcelona, la capital del modernismo catalán. Además, en la Ciudad Condal existen cientos de planes, desde visitar obras de Gaudí hasta ir a los restaurantes más glamurosos.

El Palau de la Música de Lluís Domènech i Montaner construido en 1908, la Catedral de Barcelona que supone un importante ejemplo de la arquitectura gótica española, La Rambla donde pasear desde la plaza Cataluña hasta el Port Vell, la Torre Agbar con sus 142 metros de altura, La Boquería siempre con un ambiente envidiable o el barrio gótico son solo algunas pinceladas de lo que se puede encontrar en Barcelona, una ciudad muy valiosa que merece la pena conocer.
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