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La carretera panorámica de 60 kilómetros que muchos tardan horas en recorrer: sigue el cauce de un río, pasa por viñedos imposibles, monasterios escondidos y la luz que dibuja el atardecer es increíble

Todo el paisaje es sobrecogedor, pero nada se puede comprar a las vides plantadas en terrazas en pendiente que superan los 500 metros de altura y alcanzan un desnivel de hasta el 100% en algunas zonas.

La carretera del cañón del río Sil en Ribeira Sacra

La carretera del cañón del río Sil en Ribeira Sacra / Istock

“El viaje también es el camino”. Este dicho popular no puede ser más acertado en el caso de carreteras panorámicas como la que serpentea por el medio de uno de los paisajes de viñedos más espectaculares de España. Un trazado que atraviesa un espacio natural tan singular y abrupto que ha recibido el calificativo de ‘heroíco’: la Ribeira Sacra.

El paisaje por el que atraviesa esta carretera es único en España.

El paisaje por el que atraviesa esta carretera es único en España. / Istock / Esteban Martinena

Porque si algo define el cañón del río Sil son precisamente los cultivos verticales de viñedos plantados en terrazas con desniveles y en altura, alcanzando hasta los 500 metros y que parecen caer al cauce del río. Una estampa única que solo se puede ver en las dos orillas de esa frontera natural que hay entre las provincias de Lugo y Ourense

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No es un escenario excesivamente amplio, porque esta impresionante garganta excavada por el río apenas alcanza los 40 kilómetros que hay justo antes de la desembocadura del Sil en el Miño, a la altura de la localidad de Os Peares. Para acceder a estos cañones, los municipios más destacados son Parada de Sil y Nogueira de Ramauín (en Ourense), además de Sober y Monforte de Lemos (ambos en Lugo). 

La carretera paisajística que lo atraviesa ronda entre los 60 y los 120 kilómetros, que son los que suman las dos orillas del cañón. Lo que tarde cada uno ya depende de las veces que quiera parar para contemplar el increíble paisaje que dibuja el río en esta región, la comarca de los vinos heroicos (no hace falta explicar demasiado por qué). 

Una garganta excavada por el río Sil antes de desembocar en el Miño.

Una garganta excavada por el río Sil antes de desembocar en el Miño. / Istock / Photographer: David Pedre

Cuál es el tramo más bonito y cinematográfico de la carretera

Pero si tuviéramos que quedarnos con un único tramo de carretera para descubrir ese sería, sin duda, el que hay entre Parada de Sil y Loade. Es uno de los más cinematográficos de todo el trayecto, ofreciendo una conducción en clave escénica con curvas lentas y miradores cada pocos metros que hacen parar una y otra vez para contemplar el paisaje. Una pasada. 

Entre ambas localidades, se pasa por los Balcones de Madrid, Cabezoás, Santo Estevo y Soutochao. Y eso es sinónimo de algunos de los paisajes más sobrecogedores de la zona: desde el mirador con una pasarela de madera y plataforma vertiginosa sobre el cañón (en Cabezoás o Balcones de Madrid, al de Soutochao, situado entre viñedos cultivados sobre un gran desnivel, a cientos de metros sobre las aguas del Sil.

El monasterio gótico de Santo Estevo.

El monasterio gótico de Santo Estevo. / Istock

Y mucho patrimonio. Porque siguiendo la carretera se llega hasta uno de los conjuntos arquitectónicos más destacados y espectaculares del rico patrimonio monumental de Galicia: el monasterio de Santo Estevo de Ribas de Sil

Pero nada es comparable a los viñedos en terraza, un tipo de cultivo que ha recibido el apelativo de viticultura heroica por la dificultad que conlleva su recolección. Y es que el desnivel que dibuja la ladera de la montaña llega en algunos tramos al 100%, lo que hace que la mecanización sea prácticamente imposible. Por lo que se trata de una uva que se recolecta mayoritariamente a mano. Es la magia de la Ribeira Sacra y sus vinos.