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La carretera que sigue el curso del Duero entre castillos medievales, bodegas históricas y algunos de los paisajes más reconocibles de Castilla y León

El recorrido entre Peñafiel y Aranda de Duero permite descubrir algunos de los paisajes más representativos de la Ribera del Duero entre castillos, viñedos y bodegas centenarias.

Entre Peñafiel y Aranda de Duero, el curso del río Duero guía un itinerario de unos 43 kilómetros

Entre Peñafiel y Aranda de Duero, el curso del río Duero guía un itinerario de unos 43 kilómetros / Istock / t

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Entre Peñafiel y Aranda de Duero, el curso del río Duero te va transportando a lo largo de un itinerario de unos 43 kilómetros que atraviesa algunos de los paisajes más representativos de la tan popular Ribera del Duero. En tu recorrido irás topándote con castillos medievales, extensos viñedos, bodegas históricas y localidades que han desempeñado un papel destacado en la historia de Castilla y León.

Plaza Mayor de Aranda de Duero, provincia de Burgos

Plaza Mayor de Aranda de Duero, provincia de Burgos / Istock / Miguel Angel Redondo Galvan

En este pequeño tramo de la Ribera del Duero, una comarca donde el patrimonio histórico y la cultura del vino llevan siglos estrechamente ligados, aparecen algunos de los paisajes y bodegas que forman parte de la llamada Milla de Oro del Vino, como se conoce a una de las zonas más prestigiosas de la Ribera del Duero.

El castillo más imponente de España parece un barco de piedra: mide más de 200 metros, está sobre la colina más alta de la Ribera del Duero y tiene casi 30 metros de altura

Adriana Fernández

Peñafiel, la gran puerta de entrada a la Ribera del Duero

El viaje comienza en Peñafiel, una de las localidades más conocidas de la provincia de Valladolid y uno de los grandes símbolos de la Ribera del Duero. Su imagen está dominada por el impresionante castillo de Peñafiel, una fortaleza de origen medieval situada sobre una larga cresta rocosa que domina todo el valle.

La silueta del castillo es muy peculiar porque se extiende a lo largo aprovechando la forma del terreno y se ha convertido en una de las postales más reconocibles del interior de Castilla y León. En su interior se encuentra además el Museo Provincial del Vino, dedicado a la historia y la cultura vitivinícola de la región.

Al abandonar Peñafiel, la carretera atraviesa uno de los paisajes más característicos de la Ribera del Duero lleno de viñas que te acompañan en gran parte del camino.

Vista aérea de Aranda de Duero

Vista aérea de Aranda de Duero / Istock

Además de las viñas, el otro gran protagonista es sin duda el río Duero, que ha sido fundamental para el desarrollo de este territorio. Durante siglos, las condiciones climáticas y la calidad de los suelos favorecieron el cultivo de la vid, dando lugar a una tradición vitivinícola que hoy goza de reconocimiento internacional.

Por eso mismo, a lo largo del trayecto aparecen algunas de las bodegas más prestigiosas de la denominación de origen, muchas de ellas convertidas también en destinos turísticos para los amantes del vino que pueden disfrutar de catas y visitas guiadas.

Aranda de Duero y sus históricas bodegas subterráneas

La ruta concluye en Aranda de Duero, considerada una de las capitales históricas de la Ribera del Duero burgalesa. Uno de sus mayores atractivos es la extensa red de bodegas subterráneas excavadas bajo el centro histórico que son una experiencia en sí misma. Estas galerías, construidas entre los siglos XII y XVIII, servían para almacenar y conservar el vino aprovechando la temperatura constante del subsuelo.

Bodega subterránea de Aranda de Duero

Bodega subterránea de Aranda de Duero / Istock / t

Y si el vino lo acompañas de una buena comida, tienes la escapada perfecta. La ciudad es uno de los grandes referentes gastronómicos de Castilla y León gracias a la tradición del lechazo asado, una de las especialidades más conocidas de la cocina castellana.

Los desvíos que merecen una parada

Aunque el recorrido principal entre Peñafiel y Aranda de Duero apenas supera los 40 kilómetros, hay varios desvíos que te permiten ampliar tu experiencia por la zona y descubrir algunos de los pueblos más interesantes del entorno.

Por ejemplo, puedes tomar uno de ellos hasta Curiel de Duero, una pequeña localidad presidida por un castillo situado sobre una roca que domina el valle. También merece una visita Peñaranda de Duero, considerado uno de los conjuntos monumentales más destacados de la provincia de Burgos. Otro posible alto en el camino es Gumiel de Izán, una población vinculada históricamente al cultivo de la vid y a la producción vinícola de la Ribera del Duero.