El Cañón del Antílope español: una maravilla natural que nadie conoce en la que "cada grieta parece una obra de arte esculpida"

La maravilla natural de la Montaña Blanca no te dejará indiferente.

Parece el Cañón del Antílope, pero está en España.
Parece el Cañón del Antílope, pero está en España. / Istock

En el corazón de Lanzarote, lejos del bullicio de las zonas turísticas, se esconde un paraje tan sorprendente como desconocido, Las Grietas. Un lugar casi secreto en el que unas formaciones naturales ofrecen una experiencia única para quienes buscan explorar la isla desde una perspectiva diferente.

Un rincón misterioso y fascinante

Quién podría pensar que, a poco más de siete kilómetros desde el aeropuerto de Lanzarote, en dirección a la parte central de la isla, se escondería uno de sus paisajes más sorprendentes.

Adriana Fernández

En efecto, la Montaña Blanca, uno de los conos volcánicos más altos de la isla, nos reserva este maravilloso resultado de la actividad volcánica de Lanzarote y de la erosión del agua. Una serie de tres grandes hendiduras en la roca que constituyen espectaculares pasadizos entre las paredes de lava ofreciendo a quienes las recorren un verdadero diálogo silencioso con las entrañas de la Tierra.

Interior de Las Grietas, en Lanzarote.

Interior de Las Grietas, en Lanzarote.

/ Martine Banckaert

Caminar por ellas es entrar en un mundo distinto, donde la luz se cuela a ráfagas entre las paredes de piedra volcánica, generando juegos de sombras que parecen diseñados por un arquitecto natural. Las texturas rugosas y las formas orgánicas hacen que cada grieta parezca una obra de arte esculpida, mientras que el sonido del viento, cuando sopla fuera con más fuerza, transforma su movimiento en un susurro que acompaña al visitante durante la experiencia de recorrerlas.

Un lugar donde no hay tiendas de souvenirs, pero sí una conexión con las fuerzas más primitivas de la naturaleza. Para los que buscan algo más que una postal bonita, este rincón ofrece un viaje interior entre rocas milenarias.

Andando entre paredes de lava

Las Grietas son una joya oculta en el corazón volcánico de Lanzarote y uno de los paisajes más desconocidos por las grandes afluencias turísticas de la isla.

¿Andar entre paredes de lava? Así son Las Grietas de Lanzarote.

¿Andar entre paredes de lava? Así son Las Grietas de Lanzarote.

/ Istock

Su acceso es relativamente sencillo. Basta con llegar hasta el punto de la carretera LZ-35 donde se encuentran, a mitad de camino de las poblaciones de Tías y San Bartolomé, donde las aberturas nos invitan a descubrirlas.

Los caminos de tierra nos llevan al interior de las grietas como si fueran portales hacia otro mundo. Aunque de diferentes anchuras, con un máximo de unos veinte metros, se abren lo suficiente como para dejar entrar el sol y crear contrastes de luz tan impresionantes que nos traen al recuerdo rápidamente las imágenes de uno de los parajes naturales más famosos de los Estados Unidos, el Antelope Canyon, en Arizona.

Muchos visitantes aprovechan para tomar fotografías espectaculares, especialmente durante las primeras horas del día o al atardecer, cuando la luz se filtra entre las rocas con un ángulo perfecto. Además, también es posible subir por el lateral hasta la parte alta y ver las grietas desde arriba.

Todo un regalo para nuestras retinas y una grata sorpresa que quizás no esperaríamos encontrarnos en nuestro viaje a Lanzarote.

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