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El Camino de Santiago que nadie conoce pasa por la calzada romana más larga de España: 18 kilómetros en estado original y Bien de Interés Cultural

Este camino es una de las rutas más desconocidas para los peregrinos del Camino De Santiago, y merece la pena descubrirlo. Dieciocho kilómetros de calzada romana intacta, declarada Bien de Interés Cultural, guardan los pasos de peregrinos e historia de hace más de 2.000 años.

El Camino de Santiago que casi nadie conoce pasa por la calzada romana más larga de España: su tramo por Extremadura no defrauda a los peregrinos con su historia, vestigios y patrimonio

El Camino de Santiago que casi nadie conoce pasa por la calzada romana más larga de España: su tramo por Extremadura no defrauda a los peregrinos con su historia, vestigios y patrimonio / Istock / LUNAMARINA

Cada año, más de 400.000 peregrinos completan el Camino de Santiago. La mayoría lo hace por el Camino Francés, ese corredor bien señalizado, con albergues en cada pueblo y peregrinos a la vista en cada curva. Pero hay otro camino que muy pocos conocen. Uno que lleva siglos esperando en silencio, con las piedras más antiguas, los paisajes más solitarios y un trazado que fue inventado por nada más y nada menos que el Imperio Romano.

Se llama Vía de la Plata, y su nombre procede del árabe Bal'latta, con que los musulmanes designaron esa ancha vía empedrada por la que encaminaban al norte cristiano. Es el Camino jacobeo con mayor vinculación histórica a una calzada romana y, entre todos sus tramos, hay uno en el que merece la pena detenerse: los 18 kilómetros que separan Mérida de Aljucén, en Extremadura. Esta histórica ruta, una de las grandes arterias de comunicación de la antigua Hispania romana, atraviesa Extremadura de sur a norte dejando a su paso un legado que combina arqueología, paisajes únicos y siglos de historia.

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Declarada Bien de Interés Cultural (con la categoría de Sitio Histórico en 1997) en su tramo extremeño, esta histórica vía sigue cumpliendo una función similar a la que tuvo en la Antigüedad: conectar territorios, personas e historias. Hoy lo hace a través del turismo, ofreciendo una de las experiencias culturales y patrimoniales más completas del oeste de España... Pero para entenderla, primero hay que echar un vistazo atrás (muy atrás).

Señalización para los peregrinos en la Via de la Plata

Señalización para los peregrinos en la Via de la Plata / Istock / LUNAMARINA

La ruta que ha conquistado a los peregrinos más curiosos del Camino de Santiago

La Vía de la Plata nació a finales del siglo I a.C. con vocación militar. Se trazó durante la invasión romana con un fin puramente militar y adquirió gran importancia como red comercial durante los siglos del Imperio. Conectaba Emerita Augusta (la actual Mérida) con Asturica Augusta (la Astorga de hoy). Del esplendor romano aún perduran múltiples vestigios: tramos de calzada, puentes, miliarios, teatros y arcos que han sido constantemente reutilizados hasta la actualidad.

El punto de partida de esta ruta no podría ser más imponente. Mérida, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1993, conserva uno de los conjuntos arqueológicos más impresionantes de Europa. A partir de ahí, la calzada original toma el mando. Las flechas amarillas dejan paso a las losas de granito que ya pisaron legionarios, mercaderes y peregrinos medievales. A unos 15 kilómetros de la ciudad, Aljucén se encuentra en una situación estratégica, asentada en la margen oriental del río de su nombre, un afluente del Guadiana que aporta riqueza natural y paisajística al territorio.

La localidad fue un lugar de descanso y abastecimiento para los viajeros y comerciantes que transitaban la Vía de la Plata. Hoy lo sigue siendo para los peregrinos, que encuentran aquí una Cruz de Santiago, un albergue y la fachada renacentista de la iglesia de San Andrés, con los bustos del apóstol y del santo patrono local presidiendo la portada. La Dirección General de Patrimonio Cultural extremeña ha subrayado la importancia de este tramo al afirmar que el objetivo de sus intervenciones es convertir la calzada en un recurso visitable y accesible para todos, "recuperando la memoria viva de la romanización en Extremadura".

Recomendaciones que debes tener en cuenta antes de transitar esta emblemática ruta

Este tramo de la Vía de la Plata es uno de los más cómodos de todo el Camino jacobeo. La jornada transcurre sin desniveles relevantes, en gran parte por caminos de tierra entre bosque y matorral mediterráneo. El terreno es llano o suavemente ondulado. Por lo tanto, es apto para peregrinos de cualquier condición física, incluyendo familias con niños y senderistas ocasionales, siempre que se llegue con calzado cómodo y agua suficiente, pues desde Aljucén hasta el siguiente núcleo habitado hay 20 kilómetros sin poblaciones, por lo que conviene llenar la cantimplora antes de salir.

La Via de la Plata en el tramo de Extremadura

La Via de la Plata en el tramo de Extremadura / Istock / LUNAMARINA

En cuanto a las mascotas, los albergues públicos de la ruta (como el gestionado por la Asociación de Amigos del Camino de Santiago en Mérida) no admiten animales, aunque algunos albergues privados sí lo permiten, por lo que conviene consultar previamente. Respecto a la época ideal para realizar el camino, la respuesta es: primavera y otoño. En época estival hay que tomar la etapa con especial precaución por el sol y las olas de calor, ya que buena parte del recorrido discurre sin sombra sobre la llanura extremeña.