Los 5 tramos más bellos de Camí de Ronda

Un camino por la naturaleza más espectacular. Damos un largo paseo por la Costa Brava a través de cinco tramos impresionantes en el Camí de Ronda.

Alejandro Vega
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Foto: Peresanz/Shutterstock

La Costa Brava está llena de increíbles playas y enclaves naturales. Esto hace que sea muy fácil perderse admirando sus bellos paisajes y descubriendo su geografía. Por suerte, se han creado numerosas rutas que permiten fundirse con su naturaleza y no dejarse nada atrás. Descubra el Camí de Ronda a través de cinco tramos que deslumbran a quien los recorre.

Playa de Aro - Sant Antoni de Calonge - Palamós

Platja de Aro. | Marques/Shutterstock

Este camino está dividido en dos etapas y comienza en Playa de Aro (o Platja d´Aró). Los senderistas suelen comenzar desde Cavall Bernat, al extremo de la zona costera. Desde aquí comienza un camino que se mezcla con el paisaje marítimo hasta llegar a una primera parada, que es la Cala de Sa Cova.

Durante el camino, se encontrará con innumerables calas que conforman lo mejor de la ruta. Son más de veinte puntos en los que puede parar para darse un baño. Eso sí, hay que tener en cuenta que no todas son igual de accesibles, ya que el relieve tiende a ser algo rocoso. Lo bueno es que no suelen estar muy masificadas.

La señal de que ha llegado a la última cala es la Torre Valentina que en su momento se usó como instalación de defensa. Por último, solo hay que llegar hasta Palamós atravesando su playa, que mide más de 600 metros de largo. Esta es la última etapa de la ruta, dentro del municipio de Sant Antoni de Calonge.

Ronda de Rosas - Cala Montjoi

Este itinerario se divide en dos etapas y es algo más fácil que el anterior. Comenzando desde el castillo de la Trinidad, hay que acercarse al faro de Roses, que es el punto de partida. Dentro de poco, se encontrará con la primera cala de todas, la de Canyelles Petites. Las próximas paradas son los islotes de Els Brancs y la playa de L´Almadrava.

Una segunda etapa es la que comienza justo en L´Almadrava para llegar hasta el Parque Natural del Cap de Creus. Aquí se puede contemplar una inmensa combinación de paisajes y vida, por lo que recomendamos una visita. Después, se accede hasta Punta Falconera y a cala Montjoi, que es la meta de este recorrido.

Cala Margarida - Platja del Castell - Cap Roig

Esta es una de las opciones más populares entre los senderistas, sobre todo gracias a su relativa facilidad. El comienzo es la cala Margarida, donde aún se respira la tradición de la vida marinera. Aquí, se pueden encontrar varias calas más, como la Pallerida o s´Alguer, para llegar finalmente a la playa del Castell.

Una parada imprescindible es el Cap de Planes, que ofrece unas impresionantes vistas hacia las islas Formigues. Sin duda, un paisaje que merece la pena detenerse a contemplar, sobre todo en verano. El fin de esta travesía es el Jardín Botánico de Cap Roig, aunque muchos se quedan en alguna de las calas cercanas a pasar el día.

Port de la Selva - Llancà

Playa del Borró en Cap Ras. | Patricia Roman/Shutterstock

Este camino transcurre mucho más cercano al mar que los anteriores, por lo que es ideal para los meses veraniegos. Se parte desde la Platja d´en Taita y la primera parada es el faro de s´Arenella. Este es uno de los más tradicionales de la región, y se sitúa sobre unas rocas algo escarpadas que sobresalen hacia el mar.

La siguiente etapa empieza en la playa d´en Balleu y pasa por todo el litoral hasta llegar a la Punta d´en Feliu. Todo el camino continúa sobre playas, calas y puntas, hasta llegar al núcleo de Llancà. En sí, es el fin del trayecto, pero es muy común continuar hacia su zona costera para descubrir su gastronomía o descansar.

Lloret del Mar - Tossa del Mar

Esta senda conecta dos de los municipios más conocidos de toda la región, por lo que suele estar bastante frecuentada. Comienza en la cala de Sa Caleta, un enclave espectacular que impresiona a los senderistas. El trayecto continúa hasta Turó Rodó, un poblado ibérico que demuestra cómo era la vida en tiempos que ya se antojan remotos.

Lloret de Mar. | Joan_bautista/Shutterstock

Después, se llega hasta la Cala Morasca, que da paso a otras más, como son las de Porto Pi, Llevador o Moltó. El último paso es la playa d'es Codolar, que se encuentra dentro de Tossa del Mar. Esta es la meta de una ruta que permite recorrer dos pueblos sin salir casi en ningún momento de una cala o playa.

Estos cinco caminos son el mejor ejemplo de la fantástica vida marinera que se percibe en la Costa Brava.