La calle de La Rioja que debes visitar al menos una vez en la vida: bodegas centenarias, alma gourmet y mucho más que vino

Bodegas centenarias, tradición gastronómica y la esencia del Rioja concentradas en unos pocos metros.

La zona reune algunas de las bodegas más influyentes de España
La zona reune algunas de las bodegas más influyentes de España / Istock

Si buscas un lugar donde el vino no sea solo una bebida, sino una forma de entender la vida, tu destino es Haro, al noroeste de La Rioja. En este municipio, ese espíritu se concentra en un punto muy concreto del mapa: el Barrio de la Estación. No es una calle al uso, sino una zona surgida alrededor de la llegada del ferrocarril en el siglo XIX que terminó reuniendo algunas de las bodegas más influyentes de España en apenas unos cientos de metros.

En el Barrio de la Estación se concentran bodegas históricas fundadas entre finales del siglo XIX y comienzos del XX

En el Barrio de la Estación se concentran bodegas históricas fundadas entre finales del siglo XIX y comienzos del XX

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Haro consolidó su protagonismo vitivinícola a finales del siglo XIX, cuando la plaga del insecto filoxera arrasó los viñedos franceses y los comerciantes galos cruzaron la frontera en busca de vino. La conexión ferroviaria facilitó la exportación y propició que varias bodegas se instalaran junto a la estación para simplificar la carga en vagones, dando lugar a este singular barrio bodeguero.

Adriana Fernández

El Barrio de la Estación: historia viva del vino

En el Barrio de la Estación se concentran bodegas históricas fundadas entre finales del siglo XIX y comienzos del XX. Nombres como López de Heredia Viña Tondonia (fundada en 1877), la Compañía Vinícola del Norte de España (CVNE, 1879), Gómez Cruzado (1886), La Rioja Alta, S.A. (1890) o Bodegas Muga (1932) forman parte del paisaje y de la memoria del vino español. Muchas de ellas continúan siendo empresas familiares y mantienen métodos tradicionales combinados con técnicas actuales.

Más allá del atractivo lógico de este enclave, el poder catar grandes reservas, otro de sus grandes puntos es la arquitectura industrial del vino, con naves históricas, chimeneas, patios interiores y edificios que muestran cómo evolucionó la producción vitivinícola a lo largo de más de un siglo. Algunas bodegas conservan tinas de roble de gran tamaño y botelleros subterráneos que impresionan a cualquiera.

Muchas bodegas ofrecen recorridos guiados con cata incluida

Muchas bodegas ofrecen recorridos guiados con cata incluida

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Lo más recomendable es que planifiques tu visita con algo de antelación, ya que muchas bodegas ofrecen recorridos guiados con cata incluida, pero suelen requerir reserva previa, especialmente en fines de semana y en temporada alta. Pero la mejor época para descubrir el Barrio de la Estación depende de lo que se busque. En septiembre y octubre, la vendimia es la gran protagonista y algunas bodegas permiten conocer de cerca el proceso. Si vas a viajar en junio, merece la pena consultar si se celebra el evento “La Cata del Barrio de la Estación”, una cita bienal que reúne a las bodegas del entorno en una jornada conjunta. Ese mismo mes el municipio celebra sus fiestas de San Juan, San Felices y San Pedro, que incluyen la conocida Batalla del Vino, declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional.

Más allá del vino

Desde el Barrio de la Estación se puede caminar hasta el casco histórico

Desde el Barrio de la Estación se puede caminar hasta el casco histórico

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Pese a ser su principal atractivo, reducir Haro al vino sería quedarse corto. Desde el Barrio de la Estación se puede caminar hasta el casco histórico en unos quince minutos. Párate en la plaza de la Paz, presidida por el Ayuntamiento, y encontrarás bares y restaurantes donde disfrutar de la tradición gastronómica riojana.

La zona conocida como “La Herradura”, en torno a la calle San Martín, concentra buena parte del ambiente. Aquí el vino se acompaña de pinchos, platos de cuchara y productos de temporada. No puedes irte de Haro sin probar las patatas a la riojana, caparrones, chuletillas al sarmiento o pimientos del piquillo. Aunque el ambiente sea relajado, no te confíes y reserva mesa si vas en fin de semana o en otoño y primavera: el enoturismo está en su momento de gloria y no querrás quedarte sin sitio para comer.

Si quieres alargar tu estancia, Haro es un buen punto de partida para recorrer la Rioja Alta y visitar pueblos como Briones o San Vicente de la Sonsierra.

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