Cabo de Gata: apurar agosto entre playas vírgenes y pueblos encalados

Es una de las pocas áreas vírgenes en el litoral del levante español y su atractivo cultural, gastronómico y etnográfico sorprende a todos los visitantes. Hoy te enseñamos algunas visitas imprescindibles en el Cabo de Gata, una comarca o un territorio en la costa almeriense que es única para conocerla a través de un road trip.

Valentín Pineda
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Foto: PIKSEL / ISTOCK

El gran atractivo de Cabo de Gata, y en concreto del parque natural Cabo de Gata-Níjar, es que es un espacio que se ha mantenido al margen del vasto desarrollo urbanístico que se ha producido en otros puntos de España.

Salvo el conocido caso del hotel de El Algarrobico, en todo este territorio siguen siendo protagonistas las playas vírgenes que mantienen su esencia y su conexión con la naturaleza, practicándose un turismo sostenible, relajado y muy racional. Cabo de Gata-Níjar fue el primer espacio marítimo-terrestre de Andalucía y además es Reserva de la Biosfera por la Unesco.

Playas de ensueño sin salir de la Península

Con más de 8.000 kilómetros de costa en toda España, muchos de ellos en la península, no es fácil ser el espacio mejor conservado del litoral mediterráneo. Pues Cabo de Gata lo es. Algunas de sus playas más conocidas son la de los Muertos, el Playazo de Rodalquilar, la Cala del Plomo, los Genoveses y Mónsul.

En Los Muertos no hay nada de qué asustarse. Recibe esa denominación porque era un lugar donde daban a parar los cuerpos tras los naufragios. Hoy en día solo encontrarás a muchos turistas disfrutando del sol almeriense.

Cabo de Gata, Almería | Lunamarina/Shutterstock

Para llegar hasta la playa hay que recorrer un sendero de unos 15 minutos desde el aparcamiento más cercano. El destino es una línea de playa con más de un kilómetro de extensión y aguas turquesas y muy cálidas.

En total, las playas y calas suman más de 50 kilómetros de costa y muchas de ellas, en especial las calas, son más inaccesibles, en lugares escondidos y alejados del desarrollo urbanístico. Cala de San Pedro, Cala Arena o Cala Rajá son varios destinos muy populares.

Pueblos con encanto en Cabo de Gata

Otro argumento de peso para recorrer el parque natural en un road trip es conocer algunos de sus típicos pueblos encalados. Hasta hace unos años permanecían prácticamente aislados del resto de la provincia, pero en la actualidad la oferta de alojamiento es cada vez mayor, y respetando la esencia mediterránea y de respeto por el entorno.

Mojácar, Almería. | ISTOCK

Entre los pueblos imprescindibles para conocer están Carboneras, que es uno de los más grandes y cuenta con una extensa playa urbana; Agua Amarga, con su pequeño casco histórico; Rodalquilar, por su tradición minera; o San José, quizás el pueblo costero con más encanto y el que se sitúa más próximo a las playas de Mónsul y los Genoveses.
Junto a estos también aparecen La Isleta del Moro y Las Negras. Fuera de Cabo de Gata está Mojácar, que es otro pueblo muy visitado por sus casas típicas de fachadas blancas, callejuelas estrechas y empinadas y su elevada oferta de alojamiento.

Los paisajes y miradores en el litoral almeriense

¿Qué sería de un road trip sin poder pararse en lugares con buenas vistas para tomar fotos o disfrutar del paisaje? En Cabo de Gata hay muchos miradores de excepcional belleza, siendo el más destacable el del Arrecife de las Sirenas.

Otros de gran interés son el de La Amatista, el de La Granatilla, la zona de Las Salinas o el mirador de la entrada de la Isleta del Moro. Cabo de Gata es un territorio conformado a partir de roca volcánica, algo que unido a su clima cálido da lugar a paisajes muy sorprendentes.

De hecho, todo este territorio ha sido durante décadas un espacio fetiche para el cine, en cuyas playas y pueblos se han rodado cintas tan conocidas como Lawrence de Arabia (David Lean, 1962), Cleopatra (Joseph L. Mankiewicz, 1963) o Indiana Jones y la última cruzada (Steven Spielberg, 1989).

Si abandonamos Cabo de Gata para adentrarnos en el interior de la provincia almeriense llegamos hasta el desierto de Tabernas, la capital del spaghetti western y lugar de rodaje de decenas de películas de este género cinematográfico.

El Cabo de Gata como baluarte defensivo

No se puede finalizar esta propuesta de visita sin mencionar la relevancia histórica de esta zona como lugar de conquista, revueltas, ataques de piratas y defensa geoestratégica. En todo el litoral mediterráneo andaluz son frecuentes las torres vigía y atalayas.

Atardecer en Torre Mesa Roldán. | Ana del Castillo/Shutterstock

En Cabo de Gata se conservan aún algunas de estas magníficas atalayas. Carlos III, durante su reinado en el siglo XVIII, ordenó construir hasta nueve fortificaciones. Hoy en día se conservan en buen estado seis de ellas: Mesa Roldán, Los Alumbres, Castillo de San Ramón, el de San Felipe, el Torreón de San Miguel y la Torre de los Lobos. Hay que sumar de manera obligada la rica biodiversidad tanto marina como terrestre, especialmente  avícola, la gastronomía y el turismo deportivo (actividades acuáticas, rutas de senderismo, espeleología). Y todo ello, sin caer en los tentáculos de las grandes construcciones y el turismo masivo.