Bulnes, el pueblo más remoto de Asturias

Es uno de los pueblos más remotos de Asturias, pero también uno de los más bellos. Tanto que el diario ‘The Times’ lo ha catalogado como uno de los 20 más bonitos de Europa.

Álvaro Martínez Fernández
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Foto: Renata Hamuda / ISTOCK

Bulnes era, hasta hace relativamente poco, prácticamente inaccesible. Y es que para conocer los encantos de este precioso pueblo había que recorrer un serpenteante sendero tallado entre rocas de una extraordinaria belleza.

Una ruta que, para los que iban y venían por este trayecto, se cortaba en los meses más fríos del invierno copándose de una espesa nieve. Y si había una urgencia vecinal se resolvía a través de un helicóptero sanitario.

Bulnes es uno de los pueblos más remotos de Asturias
Bulnes es uno de los pueblos más remotos de Asturias | zulufriend / ISTOCK

Este pueblo, el último sin acceso rodado de Asturias, tiene una llegada mucho mejor gracias al Funicular de Bulnes: por el que se puede acceder a este precioso pueblo en apenas 7 minutos. Un servicio para el pueblo que se mueve a unos 22 kilómetros a la hora con un sistema de tracción por cable sobre vía.

Un pueblo que enamora al diario ‘The Times’

El pueblo más remoto de Asturias es, con toda probabilidad, también uno de los más bonitos. De hecho ‘The Times’, el prestigioso diario británico, incluyó esta preciosa localidad entre los 20 pueblos más bonitos de Europa.

Bulnes, Asturias
Bulnes, Asturias | Juan Ignacio Rodríguez Moronta / ISTOCK

De ella dicen que es “una aldea de montaña tan remota que ni siquiera hay un camino para llegar a ella”. Pero, ante todo, recomiendan que para enamorarse perdidamente de esta zona de Asturias hay que “visitar el Mirador de Bulnes, con una de las vistas más espectaculares de Picos de Europa”.

¿Qué ver en Bulnes y alrededores?

Bulnes merece una visita por muchos motivos, la visites en funicular o a pie. Eso sí… visitar esta preciosa localidad es sumergirse por la belleza paisajística y el pleno disfrute del senderismo.

Bulnes, Asturias
Bulnes, Asturias | ABBPhoto / ISTOCK

Un senderismo que se materializa con el clásico camino de montaña que usaron sus vecinos durante toda la vida y que apenas conlleva riesgo alguno, ni sobresaltos inesperados. Solo tiene una peculiaridad: es, generalmente, empinado.

El camino tiene un regalo: llegar al centro de esta aldea que respira una atmósfera única y rústica, en la que apenas se dejan ver una decena de vecinos y un puñado de casas asturianas.

Bulnes, Asturias
Miguel Perfectti / ISTOCK

¿Para el estómago? Si algo destaca en Bulnes es que a pesar de haberse convertido en un destino turístico bastante visitado, es un destino donde todavía se come muy muy bien. O lo que es lo mismo: se sigue haciendo una comida popular con las tradiciones. Imprescindible es pararse a comerse una buena fabada.

Bulnes también es la antesala al famoso Pico Urriellu, más conocido como el Naranjo de Bulnes. Un clásico para alpinistas de todo el mundo que se deja ver a una altura de 649 metros de altura. La imponente postal la completan las poderosas cumbres de 1.600 metros de altitud que lo rodean.

Bulnes, Asturias
Bulnes, Asturias | IMAG3S / ISTOCK

Eso sí… para visitar este precioso pueblo es importante una cosa: respetar al máximo a sus pobladores y a su hábitat existente. Y es que no se debe pasar por alto que esta aldea, en la que llegaron a vivir más de 50 personas, fue fundada por pastores que un día decidieron quedarse a vivir permanentemente.