Ni Buckingham, ni Versalles: El palacio real más grande de Europa está en España y tiene más de 3.400 habitaciones
Además de estar clasificado como Patrimonio Nacional, es el séptimo monumento más visitado de toda España.

Fue en el siglo XVIII cuando se levantó el que sin duda es el palacio real más majestuoso de España y que, por su tamaño, presume de ser el más grande de toda Europa. Fue por orden de Felipe V, que quería hacer de esta casa monumental su residencia oficial.
Lo curioso es que, a pesar de su majestuosidad, la fama de este palacio es menor a la de otras residencias reales del resto de Europa. Quizá porque no es la residencia habitual de los Reyes de España, que viven en un palacete situado a las afueras de la ciudad de Madrid, el Palacio de La Zarzuela.

Una joya por fuera, y por dentro
Este símbolo del poderío de la monarquía española fue levantado sobre los restos del antiguo alcázar de Madrid, un edificio más modesto que, sin embargo, guardaba en su interior grandes obras de arte español, del siglo de Oro al siglo XX (de Velázquez y Goya, de Madrazo a Sorolla, sin ir más lejos), cuadros que hoy permanecen en el interior del palacio y se pueden contemplar durante las visitas.

Además de los frescos que decoran algunas de las salas principales, obra de artistas italianos como el pintor de cámara Anton Raphael Mengs, el salón de los alabarderos, la farmacia real (con más de 200 tarros de cerámica originales), las cocinas reales (uno de los mejores ejemplos de las cocinas históricas reale) o la Capilla Real (donde se guarda una de las mejores colecciones de instrumentos stradivarius del mundo) son los espacios más interesantes y que que cada año atraen a más de 1,5 millones de visitantes según las cifras oficiales.

El Palacio Real se construyó siguiendo los bocetos de Bernini sobre el Palacio del Louvre, de París, inspirado en el esplendor del barroco francés (sobre todo en el interior) y las nuevas tendencias que se manifestaban en Versalles, considerada una de las obras maestras del neoclasicismo. Así lo quiso el monarca Felipe V, que no hay que olvidar que era de origen francés.
El palacio real, en cifras
El Palacio Real de Madrid, conocido como Palacio de Oriente por la plaza en la que se sitúa, junto al Teatro Real de Madrid, tiene unas dimensiones descomunales: en sus más de 135.000 metros cuadrados divididos en seis plantas, cuenta con 3.418 habitaciones, 870 ventanas y 240 balcones.

Un tamaño bárbaro que lo coloca a la cabeza de los palacios reales de Europa, siendo el doble de grande que Versalles, obra cumbre de la arquitectura francesa levantada a menos de 20 kilómetros de París, o Buckingham Palace, la residencia oficial de la familia real británica en Londres, que ‘solo’ tiene 775 habitaciones.
De hecho, por sus dimensiones, el Palacio Real de Madrid es más grande incluso que el Palacio Real de Caserta, en Italia, considerado como el más grande del mundo en términos de volumen, a pesar de tener unas dimensiones menores que el de Madrid (cinco plantas, 47.000 metros cuadrados y 1.200 habitaciones). Lo más curioso es que ambas son residencias reales levantadas por los Borbones, así que todo queda en casa. En casa real, se entiende.
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