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El mayor bosque de secuoyas de Europa está en España: la ruta de senderismo por pasarelas de madera que te lleva por los árboles más grandes del mundo

Un paseo por un bosque que parece sacado de otro mundo.

El espectacular bosque de secuoyas que se extiende en el norte de la península

El espectacular bosque de secuoyas que se extiende en el norte de la península / Istock

Aunque se suelen asociar los bosques de secuoyas con los paisajes de Estados Unidos, en particular del estado de California, donde esta especie de árbol es muy común. Pero estos antiguos y majestuosos árboles, con alturas que en la gran mayoría de casos superan tranquilamente los 50 metros, no solo se encuentran en las tierras de América del Norte.

Los bosques de secuoyas son típicos del norte de América

Los bosques de secuoyas son típicos del norte de América / Istock / MarioGuti

Por suerte en Europa podemos también encontrar bosques con ejemplares de estos titanes de la naturaleza. Uno de estos bosques, y quizás el más espectacular de todos los que se extienden por el continente, se encuentra aquí en España; un bosque de 2,5 hectáreas que en 2003 fue declarado Monumento Natural, y que desde 2006 forma parte de la Red de Espacios Naturales Protegidos de Cantabria.

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Adriana Fernández

Un bosque inusual

A las afueras de la localidad de Cabezón de la Sal, a media hora de la ciudad de Santander, el Monumento Natural de las Secuoyas del Monte Cabezón cuenta con cerca de 850 ejemplares de secuoyas, las cuales fueron plantadas con el objetivo de producir madera a principios de la década de 1940, cuando las políticas de autarquía de la dictadura aún imperaban.

El Monumento Natural de las Secuoyas del Monte Cabezón es un bosque único en la península ibérica

El Monumento Natural de las Secuoyas del Monte Cabezón es un bosque único en la península ibérica / Istock / MarioGuti

Por suerte para nosotros, los arboles no llegaron a talarse nunca, por lo que todavía hoy podemos pasearnos por entre estos gigantes verdes, los cuales alcanzan una altura media de 40 metros y cuyo tronco tiene un diámetro de 2 metros. Aunque estas medidas podrían considerarse bajas teniendo en cuenta que estamos hablando de secuoyas, hay que recordar que todavía no han alcanzado el siglo de vida, por lo que todavía les queda mucho por crecer. Aún así, tienen las dimensiones perfectas para darles un fuerte abrazo.

Pasear entre gigantes

Remanso de paz y silencio, cualquier época del año es perfecta para descubrir la magia de este bosque de secuoyas. Para empezar la caminata por el bosque lo primero que debes hacer, en caso de que vayas en coche, es dejarlo en el aparcamiento gratuito que hay justo en la entrada del bosque. Llegar al aparcamiento es bien sencillo: saliendo de Cabezón de la Sal hay que ir a buscar la N-634 en dirección a Treceño, seguir por ella un par de kilómetros hasta que a la derecha aparezca una carretera sin asfaltar, la cual lleva directamente al aparcamiento del bosque.

El sendero tiene tramos con pasarelas de madera para facilitar el recorrido

El sendero tiene tramos con pasarelas de madera para facilitar el recorrido / Istock / MarioGuti

Una vez allí tan solo queda adentrarse a este enclave natural tan único y especial. Existe una red de senderos que atraviesan todos y cada uno de los rincones del bosque, senderos que en algunos tramos se convierten en pasarelas y escaleras de madera para facilitar el paseo y hacerlo más cómodo, por lo que podrás descubrir el bosque junto a los más pequeños de la casa. Además de estos, cuenta también con un recorrido adaptado para personas de movilidad reducida, así como un merendero y un mirador, desde el cual contemplar la majestuosidad de estos titanes de cuerpo anaranjado y copas verdes.