Esta ciudad de Galicia estuvo gobernada por niños hasta hace 50 años (y, aunque ahora está en ruinas, fue precursora del Circo del Sol)
Fue república, escuela, circo y refugio: descubrimos Benposta, la Ciudad de los Muchachos, donde la infancia construyó un mundo propio, y hoy sobrevive como una joya olvidada.

A solo diez minutos de Ourense, oculto entre los árboles, sobrevive el esqueleto de un sueño: una república independiente, democrática, pacífica y gobernada por niños. Fue una salida para chicos en riesgo de exclusión, recorrió el mundo con un circo sin animales y llegó a inspirar nada menos que al Circo del Sol. Se llamaba Benposta: la Ciudad de los Muchachos.
Una república infantil con fronteras, moneda y constitución
La ciudad fue fundada en 1956 por el padre Jesús Silva Méndez, un sacerdote gallego descendiente de familia circense, en un terreno abandonado en su tierra. El sacerdote, que desde joven se había sentido llamado al cuidado de los niños en riesgo de exclusión social, no quiso hacer un orfanato más, sino toda una utopía educativa: formar hombres libres, no siervos dependientes.
Allí no se criaban huérfanos bajo tutela, sino ciudadanos. Llegaban niños de todo el mundo y de todos los colores, y se quedaban para construir una sociedad propia, regida por una constitución de 11 leyes, con alcalde y ministerios.
La entrada al pueblo rezaba: “Alegría y hermandad es el lema de nuestra ciudad. Somos los muchachos de la tierra. Benposta.” Dentro de esta ciudad, que fue un país independiente durante el franquismo, tenían moneda propia, aduana (con turnos rotativos para registrar entradas y salidas), banco, canal de televisión, iglesias católicas, mezquita, talleres donde los muchachos aprendían oficios como carpintería, metalurgia, cerámica, imprenta, huertos… y una asamblea en la que se elegían los cargos por votación democrática. Se celebraban elecciones, se aprendía un oficio y se vivía en comunidad.

Legaron a vivir más de 1.000 personas a la vez, y 50.000 pasaron por allí a lo largo de los años. Según cuentan los que lo experimentaron, era un entorno donde aprendieron a vivir en comunidad con gente de los cinco continentes, y a cuidarse como hermanos; y en el que el padre Silva fue un auténtico padre que "siempre estaba para los demás y nunca para sí mismo".
El Circo de los Muchachos
Fue en los años 60 cuando nació su proyecto más famoso: El Circo de los Muchachos, la primera escuela de circo de España. Sus artistas fueron pioneros en estrenar un espectáculo sin animales y recorrieron toda Europa, América Latina y llegaron a actuar en el Madison Square Garden de Nueva York. Tal fue su alcance que es considerado el precursor del Circo del Sol.

Qué pasó con la Ciudad de los Muchachos
Durante los años 80, cuando los niños ya eran adultos, el proyecto fue perdiendo fuerza. En 2004, una crisis interna dinamitó la estructura política. En 2011, murió el padre Silva, y con él, el corazón del proyecto. Hoy, el pueblo sobrevive entre la nostalgia y la maleza, con algunas familias aún viviendo allí. La carpa del circo sigue en pie, aunque cerrada al público y la vegetación invade lo que fueron aulas, talleres y casas.
Aun así, la comunidad de “muchachos” sigue viva: muchos de los que crecieron allí siguen en contacto y se reúnen cuando coinciden en la misma ciudad. La decadencia del proyecto durante sus últimos años vio tambalearse sus buenos cimientos, pero los que vivieron en el circo lo recuerdan con cariño. “La felicidad existió dentro de esa Ciudad y esa carpa, ahora en ruinas”, asegura uno de ellos en Instagram.
Hoy existen proyectos que reclaman que Benposta sea reconocida como Bien de Interés Cultural, y que se rehabilite como símbolo de lo que un día fue: una ciudad-estado dentro de Galicia, gobernada por niños que podrían haber acabado en la calle y a los que, en cambio, se les enseñó a creer en la paz, la igualdad y la libertad.
La constitución de La Ciudad de los Muchachos
- I - El ciudadano busca a Dios en su vivir diario.
- II - El ciudadano siente orgullo de ser ciudadano y honra siempre a su ciudad.
- III - El ciudadano forja su hombría en la honradez y en el trabajo.
- IV - El ciudadano es alegre y optimista porque ha aprendido a ser libre.
- V - El ciudadano es fuerte en las dificultades.
- VI - El ciudadano es sincero en sus hechos y en sus palabras.
- VII - El ciudadano vive siempre en postura de servicio y sacrificio.
- VIII - El ciudadano elige honradamente a sus autoridades y obedece sus decisiones.
- IX - El ciudadano se esfuerza en ser amable y agradable con los demás.
- X - El ciudadano quiere como hermanos a quien con él convive.
- XI - El ciudadano es fiel en el cumplimiento de la ley.
Si quieres averiguar más sobre Benposta, puedes ver el documental El circo de los muchachos, disponible en Prime Video desde noviembre de 2024.
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