El balneario más espectacular de Europa está en España: a 1.636 metros de altura en un circo glaciar de los Pirineos con "placeres termales" que lo han colocado en el top mundial

Más allá de sus aguas terapéuticas, este balneario goza de un entorno espectacular en pleno Pirineo aragonés.

El balneario está en uno de los pueblos más bonitos del norte de España.
El balneario está en uno de los pueblos más bonitos del norte de España. / Istock / apgestoso

Sin ánimo de desprestigiar otras grandes cadenas montañosas, los Pirineos españoles son de las más espectaculares, al menos de Europa. Se compone de casi 500 kilómetros desde el cabo de Creus a orillas del Mediterráneo hasta la cordillera cantábrica, dividiendo España y Francia. Altísimos picos, vertiginosos desfiladeros, lagos glaciares y pronunciados valles conforman este espectacular paisaje donde se esconden cientos de misterios por descubrir.

El balneario se encuentra en uno de los pueblos más encantadores de Huesca

El balneario se encuentra en uno de los pueblos más encantadores de Huesca

/ Istock / Sompote Lee MD

Si nos ubicamos al norte de Huesca, más concretamente en el valle del Tena, que queda dividido por los ríos Caldarés y Bolática, nos topamos con un lugar de ensueño. Se trata de uno de los complejos termales más espectaculares del país y de todo el continente a 1.636 metros de altitud: el balneario de Baños de Panticosa. Aunque no se creó como tal hasta el siglo XIX, en época romana ya se conocían las propiedades curativas de los manantiales de la zona.

Adriana Fernández

Uno de los balnearios más espectaculares de Europa

El complejo está formado por dos hoteles (Gran Hotel y Hotel Continental) y las Termas de Tiberio, cuyo nombre hace honor al emperador que reinaba cuando se tiene constancia de que se empezaron a utilizar estas aguas. Además, cuenta con dos balnearios más, El Quiñón, un centro sanitario termo medicinal; y el Espacio Termal del Gran Hotel, un espacio más exclusivo con capacidad para solo ocho personas. Aunque lo más impresionante es su entorno.

El complejo está construido sobre los cimientos que se asentaron hace ya dos siglos en torno al ibón de Baños. Un ibón es un lago de montaña cuyas aguas provienen directas del deshielo de los antiguos glaciares que existían en el Pirineo aragonés, que se mantienen en una media de 6 °C. Mientras que el balneario bebe de un total de seis fuentes de agua a 53 °C, nitrogenada y sulfurosa con propiedades terapéuticas para afecciones renales, digestivas, respiratorias, nerviosas, reumáticas y de la piel.

En este recinto también hay varios restaurantes (que ofrecen menús para Nochebuena, Navidad y Nochevieja y con opción vegana) y espacios para celebrar eventos corporativos y bodas. Estas últimas se ofician en la iglesia de Nuestra Señora del Carmen, de 1875, que se conoce como la Catedral del Pirineo. Desde sus amplios ventanales se puede observar el paisaje exterior, que es lo que más llama la atención de este precioso lugar.

El increíble entorno de Panticosa

Desde los Baños de Panticosa se pueden hacer varias rutas de senderismo que una servidora recomienda fervientemente. Una de las más populares es la que conduce hasta el refugio Casa de Piedra y, un poco más allá, los Ibones Azules. El entorno es absolutamente encantador durante los 365 días del año, y despertar con las vistas del amanecer sobre las montañas de los Pirineos es una experiencia que cualquiera debería vivir al menos una vez.

El entorno de Panticosa en pleno Pirineo aragonés

El entorno de Panticosa en pleno Pirineo aragonés

/ Istock / Wirestock

El pueblo de Panticosa tampoco se queda atrás en cuanto a belleza. Se encuentra a solo ocho kilómetros desde el balneario. Su casco antiguo conserva joyas como la iglesia de la Asunción del siglo XIII y reconstruida en el XVI en un estilo gótico tardío. De esa misma época es también el Puente de Caldarés. Panticosa está parcialmente ocupada por el Monumento Natural de los Glaciares Pirenaicos, uno de los enclaves geológicos más impresionantes de Aragón. Además, en invierno se torna en una postal perfecta para esquiar.

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