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El balneario más deseado de España en invierno es, también, el mejor de Europa: aguas antiestresantes y una historia de más de 150 años

Es uno de los balnearios más espectaculares de todo Europa y ha ganado uno de los premios más prestigiosos del sector.

Uno de los mejores balnearios de Europa están en Galicia

Uno de los mejores balnearios de Europa están en Galicia / Istock

No hay nada más romántico e idealizado que contemplar el paisaje invernal cubierto de nieve desde un lugar tan privilegiado como un balneario. Un remanso de calma, tranquilidad y bienestar donde la única prioridad es disfrutar. Es un capricho que todos merecemos darnos al menos una vez en la vida. En España hay auténticas joyas que cumplen estas características como el Castilla Termal en Cantabria o el de Panticosa en Huesca.

En estas fechas donde el frío parece no querer irse, lo único que apetece es hacer escapadas reconfortantes. Esta vez viajamos hasta Mondariz para adentrarnos en el mejor balneario y spa de Europa, reconocido como tal en los Premios Wellness Experience. Sus orígenes se remontan a 150 años atrás, cuando se creó el lugar en el que es posible encontrar el equilibrio perfecto entre cuerpo, mente y espíritu, donde reconectar con uno mismo es incluso fácil.

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Adriana Fernández

Aguas mineromedicinales en Pontevedra

El Balneario de Mondariz se encuentra en la provincia gallega de Pontevedra. Aunque sea Ourense la que se lleva el título de la ciudad del agua, toda Galicia se considera la Tierra del Agua, desde su mar hasta sus ríos y sus aguas mineromedicinales. El pontevedrés se ha reformado recientemente, con un siendo ahora un moderno balneario a la carta, pero todavía basado en la tradición celta y en el Palacio del Agua.

La villa termal del Balneario de Mondariz

La villa termal del Balneario de Mondariz / Balneario de Mondariz

Las nuevas instalaciones ocupan 3.000 metros cuadrados que se dividen en una piscina central interactiva, zonas de descanso, de servicios complementarios como saunas y pediluvio y una piscina al aire libre con vistas a la Fuente de Gándara, un templete de estilo clásico construido en 1908 de donde manan aguas mineromedicinales. La fuente se sitúa en los jardines del Gran Hotel, en el centro de la villa de Mondariz.

Porque, además de todo esto, tiene un hotel de cuatro estrellas con 194 habitaciones que se distribuyen en tres edificios históricos donde también es posible celebrar bodas y otros eventos. Casi igual de interesante que lo que hoy se puede disfrutar en el Balneario de Mondariz es lo que le condujo a ser reconocido a nivel europeo y a situarse como uno de los mejores de todo el mundo. Su historia es de lo más curiosa, y aquí te la contamos.

La historia del mejor balneario de Europa

El pasado año 2024, el balneario cumplió 150 años desde que los hermanos Peinador lo erigieran. Su idea se empezó a forjar cuando, en 1873, sus manantiales se declararon de utilidad pública y se convirtió en la única ciudad balnearia del país. El responsable de la arquitectura fue Antonio Palacios, uno de los arquitectos más reconocidos de España con edificios tan afamados como el Palacio de Cibeles o el Círculo de Bellas Artes de Madrid.

El nuevo Palacio del Agua en el Balneario de Mondariz

El nuevo Palacio del Agua en el Balneario de Mondariz / Balneario de Mondariz

A pesar de su innegable belleza, tuvo que competir contra otros como Baden-Baden en Alemania o Bath en Londres. Pero Mondariz ofrecía aguas con propiedades antioxidantes y antiinflamatorias, ideales para combatir el envejecimiento y únicas en España. Además, ofrecía el precioso entorno y la amabilidad de las gentes, algo que no se encuentra en otros lugares del mundo y que tenemos que agradecer a Galicia.

Durante la Belle Époque, se puso de moda pasar veranos de salud en todo el continente. La grandeza de Mondariz, así como el hecho de haber sido de los primeros de España, atraía a gentes de todos los rincones de Europa. Hasta allí se acercaron personajes como Isaac Peral, John Rockefeller II, Isabel de Borbón o Miguel Primo de Rivera. Todos ellos, como hacemos nosotros ahora, buscaban el bienestar que solo puede otorgar un balneario como este.