El asombroso hallazgo de la ciudad perdida de Tamusia: siguiendo las huellas celtíberas en Cáceres
Este extraordinario tesoro arqueológico contaba con un taller donde se acuñaban monedas.

Son numerosas las ciudades alrededor del mundo que se han perdido en los siglos, hundiendo sus vestigios entre la maleza o bajo nuevas urbes que viven ajenas al pasado. Descubrirlas supone, muchas veces, reescribir la historia o añadir notas de interés a ciertos capítulos. Es el caso de la recién hallada Tamusia, un asentamiento protohistórico cuya existencia y situación eran hasta ahora solo un eco en la tradición oral y varios apuntes en viejos manuscritos.
El primer campamento romano dentro de un asentamiento celtíbero
Localizado en Botija, en la Sierra de Montánchez, a tan solo 44 kilómetros de la ciudad de Cáceres, el castro de Villasviejas del Tamuja jugó un papel fundamental en la época romana debido a su riqueza mineral, de la cual se nutría Norba Caesarina (la antigua Cáceres). Pero, aunque sus orígenes se remontan a la prehistoria –probablemente a la Edad de Bronce-, hasta ahora no se había terminado de relacionar con la ciudad de Tamusia.

Las últimas excavaciones llevadas a cabo por el Instituto Arqueológico de Mérida (IAM) junto al Centro de Investigaciones Científicas y Tecnológicas de Extremadura y la Universidad de Extremadura, han permitido avanzar en las investigaciones tras examinar parte de la muralla y la zona funeraria de El Mercadillo. De esta forma, se ha encontrado una estructura superpuesta a una de las necrópolis, así como fragmentos de cerámica y útiles de metal que aportan nuevos datos sobre la organización social y económica del castro. Datos que han ayudado también a reconstruir su historia en etapas como la Guerra de Sertorio o la conquista por parte de los romanos.

Este hallazgo sugiere, además, que los pueblos celtíberos, tradicionalmente ubicados en el centro y norte de la península, abarcaron territorios que siempre se habían considerado alejados de su influencia.
Las monedas de Tamusia
Esta ciudad protohistórica guarda los secretos de una civilización moldeada a golpe de martillo y metal. Y es que, entre sus ruinas se han encontrado monedas que delatan que aquí se localizaba un taller donde se acuñaban monedas. Una estupenda muestra de la compleja e importante red comercial y económica de la época. A lo largo de la historia, la ceca que emitía monedas con el nombre de Tamusia se había situado erróneamente en el valle del Ebro, debido a la semejanza de su escritura y tipología respecto a otras de la zona.

El hecho de que estas tierras cacereñas fueran un importante núcleo de comercio y producción monetaria indica que desempeñaban un papel crucial en la ruta que conectaba la Meseta Central con el sur de la península, ejerciendo un férreo control sobre la economía local.

Las monedas descubiertas, realizadas con bronce para garantizar su durabilidad, cuentan con motivos animales y figuras masculinas que reflejan la identidad guerrera de los habitantes. Algunas incluso tienen inscripciones en alfabeto ibérico, reconfirmando que Villasviejas fue también el hogar de la antigua Tamusia. Un estratégico vínculo cultural con otros territorios peninsulares que se suma a los fascinantes tesoros arqueológicos extremeños.
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