Un año para explorar España: los 12 destinos más increíbles para visitar en 2025
Unos cuantos destinos nacionales que representan a la perfección la variedad de nuestro país y que son ideales para descubrir este año.

Tenemos por delante 12 meses para descubrir los rincones más especiales de nuestro país. Para ellos hemos buscado 12 razones que, como siempre, se quedan cortas. Para viajar siempre sobran argumentos.
Descubrir sabores sorprendentes
Cataluña
Mientras la ciudad de los mil y un arroces, Alicante, es la Capital Española de la Gastronomía 2025, Cataluña defiende el título de Región Mundial de la Gastronomía este nuevo año. Y lo hace siendo la primera región europea que recibe esta distinción. Entre las múltiples actividades que la comunidad autónoma desplegará para celebrar este título está la Àpat Catalunya, una cena multitudinaria que se celebrará en alguna calle o espacio emblemático de Barcelona con las recetas más icónicas de la gastronomía catalana.

Recetas que se pueden conocer a través de las decenas de rutas que recorren Cataluña mostrando sus platos más tradicionales, sus museos gastronómicos o sus D.O. La Ruta de los Productos del Mar, por ejemplo, permite conocer las especies de pescado fresco autóctonas en lonjas y pueblos pesqueros.
Disfrutar en familia de la naturaleza
Selva de Irati y Pirineos Atlánticos
Este 2024, el Consejo Internacional de Coordinación del Programa sobre el Hombre y la Biosfera (MAB) de la Unesco incorporó a la Selva de Irati en su red de Reservas de la Biosfera. El segundo hayedo más grande de Europa, que engloba los valles de Salazar y Aezkoa en el extremo nororiental de Navarra, se une así a las otras 758 reservas presentes en 136 países.

Esta zona de media montaña es un paraíso de la biodiversidad y se puede recorrer gracias a la multitud de rutas senderistas que se internan en las más de 17.000 hectáreas de un bosque casi virgen. Se pueden hacer andando, pero también en bicicleta, a caballo, en parapente... Y según la época del año en que se visite, el viajero se encuentra con un paisaje distinto. En primavera, los hayedos se pintan de verde fosforito; en otoño, de rojos y ocres. Pero, sea cual sea el color, la visión es mágica.
Explorar paisajes naturales inesperados
Charco Azul, Chulilla, Valencia
El Cañón del Turia se extiende a lo largo de cuatro kilómetros en uno de los parajes más desconocidos de la Comunitat Valenciana. Comienza en la presa del embalse de Loriguilla, a unos 60 km de la costa, y en sus rectas paredes formadas por la erosión del río los escaladores disfrutan de exigentes jornadas de escalada. Es justo en el trazado del cañón donde aparece como una visión el Charco Azul, al que conduce una pasarela de madera flotante que se ha convertido en una de las instantáneas más perseguidas para subir a redes.

Se puede acceder a él por un sendero circular homologado, el SL-CV 74, de unos cuatro kilómetros y baja dificultad, que comienza en la plaza de la Baronía de Chulilla. Cerca del Charco Azul, pasando el recodo del río, se encuentran los puentes colgantes de Chulilla, otro de los atractivos de la zona.
Brindar por el futuro
Rias Baixas, Galicia
Las Rías Baixas gallegas, que discurren entre la provincia de Pontevedra y el sur de la de A Coruña, atesoran uno de los paisajes más bonitos del país: su litoral recortado contrasta con amplios arenales y con grandes masas de árboles y campos de cultivo en los que los viñedos adquieren un protagonismo especial. La tierra del albariño está repleta de bodegas emplazadas en pazos y casas señoriales, rodeadas de verdes jardines llenos de camelias.

Llegar a ellas pedaleando es una iniciativa que ha sido galardona en los VII Premios de Enoturismo de Rutas del Vino de España. Bajo el título Enoturismo a pedales, la Ruta del Vino Rías Baixas propone esta experiencia que une deporte y enoturismo por diversas zonas de la parte más occidental del sur de Galicia, por ejemplo, por el Condado de Tea, una de las cinco subzonas de la D.O.
Contemplar joyas ocultas
Alcalá del Júcar, Albacete
Su ubicación, encaramado en una roca sobre un meandro del Júcar, ya lo convierte en uno de los municipios más bellos del país. Alcalá del Júcar acaba de cumplir 10 años como uno de los pueblos más bonitos de España (perteneciente a la asociación del mismo nombre) y desde su castillo almohade hasta sus casas-cueva son dignos merecedores de ese título.

Algunas de estas casas-cueva son hoy hoteles o restaurantes, aunque en su día sirvieran como corrales o palomares, en los que disfrutar de una temperatura constante todo el año mientras se degustan unos buenos gazpachos manchegos con vistas al cañón del Júcar. Una de las mejores formas de admirar Alcalá del Júcar es acercarse a uno de sus miradores, desde el que obtener la instantánea perfecta entre sus casas blancas, el valle, el río y su entorno montañoso.
Romantizar la vida a bordo de un tren
Tren geológico del Prepirineo, Huesca
Los viajes en tren, más eficientes y sostenibles que en otros medios de transporte, están en la agenda de los países de la UE, que busca duplicar el tráfico ferroviario de alta velocidad para 2030. Su apuesta se amplía también a los trenes de baja velocidad, esos que permiten un paréntesis contemplativo al viajero. El Tren Geológico del Prepirineo es uno de ellos.

Este tren temático de Renfe, con salida desde Huesca o Zaragoza, propone un viaje en el tiempo geológico por joyas de la zona, como los mallos de Riglos o la foz de Escalete. Además, invita a ver el gran contraste natural en la Hoya de Huesca entre la llanura cerealista y las agrestes montañas del Prepirineo. Son varias las rutas que se pueden hacer una vez bajados del tren, todas guiadas por un experto medioambiental que explica a los viajeros cómo se crearon los Pirineos o cómo la erosión del agua fue modelando los imponentes mallos.
Enamorarse lejos de casa
Ronda, Málaga
Llegar hasta el fondo del desfiladero del río Guadalevín y disfrutar de una visión inédita del famoso tajo de Ronda es una de las experiencias que el viajero puede experimentar desde la pasada primavera en la localidad malagueña.

Con la inauguración de la primera fase del Camino del Desfiladero del Tajo (la segunda fase incluye la instalación de una plataforma colgada que permitirá recorrer el desfiladero en su totalidad) ya se puede acceder a la base del Puente Nuevo, lo que aporta una nueva perspectiva del monumento natural desde sus pies. Además del Puente Nuevo, también se divisan desde esta zona el Puente Romano y el Viejo y otros enclaves famosos de la ciudad, como el mirador de la Sevillana, el parador… Durante su recorrido, varios miradores ofrecen al paseante las vistas más románticas de Ronda y alrededores, paisajes de agua, restos de murallas y buitres volando.
Embarcarse en una ruta fluvial inolvidable
Ruta fluvial por el Canal de Castilla
207 kilómetros por las provincias de Palencia, Burgos y Valladolid recorre el Canal de Castilla, una de las grandes obras de la ingeniería civil en nuestro país empezada a construir en el siglo XVIII y que hoy cuenta con tres ramales, el Norte, el de Campos y el Sur.

Recorrer en barco alguno de sus tramos, salvando sus desniveles con esclusas, cruzando sus puentes y acueductos, es toda una aventura disponible para cualquier edad y casi en cualquier momento del año. El barco Juan de Homar hace distintos recorridos desde el embarcadero de Frómista hasta Boadilla del Camino. Y la embarcación Marqués de la Ensenada hace lo propio partiendo de la también palentina Herrera de Pisuerga. El barco Antonio de Ulloa zarpa desde la dársena de Medina de Rioseco (Valladolid) y el San Carlos de Abánades, desde Melgar de Fernamental.
Desconectar del mundanal ruido
Islote de Lobos, Fuerteventura
Un lugar al que solo es posible llegar por vía marítima (desde el puerto de Corralejo, en Fuerteventura) y que no admite más de 400 visitantes por jornada es hoy un bien preciado. Si le añadimos que solo tiene algo más de 4,5 kilómetros cuadrados, que no hay carreteras y que sus paisajes volcánicos son de los más bellos de Canarias, el islote de Lobos se puede considerar uno de los pocos paraísos que quedan en la Tierra.

Habitado en el pasado por focas monje o lobos marinos (que le dieron su nombre), hoy no queda rastro de ellos. Lo que sí hay, además de calma, son varios senderos que llevan a descubrir el parque natural del islote y enclaves como el volcán de la Caldera o el faro de Punta Martiño. También hay un chiringuito, el único restaurante de la isla, para reponer fuerzas.
Perderse en la noche estrellada
Reserva de la Biofera de Monfragüe, Cáceres
De día, el vuelo del buitre negro o el águila imperial hipnotiza al visitante del Parque Nacional de Monfragüe, el primer parque nacional de Extremadura. De noche, son otros cuerpos, los celestes, los que cautivan también desde el cielo. Certificada como destino turístico Starlight, la Reserva de la Biosfera de Monfragüe, que tiene al parque como su núcleo principal, ofrece unas condiciones magníficas para el tan de moda astroturismo.

Desde el mirador del Salto del Gitano o desde el castillo de Monfragüe se puede contemplar la Vía Láctea desde la constelación de Sagitario hasta la de Perseo. Y en Casas de Miravete hay un observatorio astronómico al aire libre en la Era de los Santos con un constelarium que permite localizar más de 50 constelaciones visibles a lo largo del año en el hemisferio norte.
Pasear por monumentos geológicos únicos
Erosiones de Bolnuevo, Mazarrón, Región de Murcia
Monumento Natural de la Región de Murcia desde 2019, las Gredas de Bolnuevo, en la zona costera de Mazarrón, se formaron hace mucho más tiempo, unos cuatro o cinco millones de años, en un momento de avance del mar sobre el continente como consecuencia de la apertura del Estrecho de Gibraltar, que permitió la entrada de aguas que elevaron el nivel del mar.

Las corrientes marinas fueron arrastrando y depositando materiales que se fueron sedimentando y compactando en rocas. Los movimientos tectónicos y cambios en el nivel del mar acabaron dejando esas rocas en la superficie, expuestas a la erosión y convirtiéndolas en una obra artística de la naturaleza. Además, son una obra de arte con otro secreto en su interior: el de contar con multitud de fósiles y microfósiles marinos.
Zambullirse en el mar en cualquier estación
Calas de Menorca, Islas Baleares
Más de 70 playas y calas configuran el perfil costero de Menorca. Cada una cuenta con una personalidad única, lo que hace a la isla tan diversa. Si en verano el clima invita a bucear en una reserva marina o acceder a cuevas recónditas en kayak, en momentos menos calurosos del año se imponen los paseos por playas enmarcadas en bosques de pino mediterráneo o la vista de bellas calas desde alguno de los miradores del Camí de Cavalls.

En el norte, están quizá las más tranquilas, como Cavalleria, Pilar, Morell, Pregonda... En el sur de la isla, las aguas azul turquesa y la arena blanca y fina dan forma a calas de gran belleza, como las famosas Cala Mitjana, Cala Turqueta, Cala Porter, Cales Coves... No hay que olvidar que Menorca es Reserva de la Biosfera desde 1993 y que la conservación de sus reservas naturales es una de sus prioridades.
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