Ni Altea ni Jávea: El pueblo de Alicante que casi nadie conoce tiene las playas más paradisíacas de la provincia y una gastronomía adictiva
Playas de arena fina, calas remotas junto a acantilados de ensueño y platos que son seña de identidad a este lado del Mediterráneo.

Un precioso pueblo de Alicante que debes conocer. / Istock
La Marina Alta de Alicante esconde los que, sin duda, son algunos de los pueblos más bonitos de la Costa Blanca a orillas del Mediterráneo. Denia, Calpe, Altea, Jávea son los que más resuenan, sobre todo durante los meses de verano.
Sin embargo, hay otros pueblos que, sin tener nombres tan populares, se convierten en auténticos tesoros por descubrir fuera de temporada, cuando un halo de paz y tranquilidad recorre la costa.

Adriana Fernández
Le pasa a esta villa abierta al mar, con playas tan exóticas que se pueden comparar con las de las vecinas islas Baleares (en días claros, la silueta de Ibiza se dibuja en el horizonte). Y aunque para muchos sigue siendo un lugar secreto, hay quienes tuvieron la suerte de descubrirla cuando todavía era un tímido barrio de pescadores.

El pueblo de Alicante que nadie conoce y que tiene las playas más paradisíacas de la provincia. / Istock / Sergio Formoso
Hoy es un núcleo residencial (en su mayoría de extranjeros), pero lo bueno es que, a pesar del boom turístico, Moraira sigue siendo casi un misterio para la mayoría de viajeros. Una pedanía escondida dentro de un municipio mayor, Teulada, arropada por escarpados acantilados de piedra caliza, que esconden calas tan remotas que son casi secretas, y playas de un azul tan turquesa que enamoran de un solo vistazo.

El desconocido pueblo de Alicante con playas de aguas azul turquesa y calas de arena fina / Istock / Gorka Garcia
Más de ocho kilómetros de playas paradisíacas
La belleza del litoral rocoso de Moraira es una de sus señas de identidad, combinado con aguas tan cristalinas y arena tan fina que te trasladan a otras partes del planeta. Y no es para menos. Además, puede presumir de tener ocho larguísimos kilómetros de costa, en los que se cuentan hasta siete playas y calas de naturaleza casi salvaje.
Una de las playas más conocidas es la playa de L’Ampolla, la playa urbana que hay a los pies del castillo de Moraira. Pero para playa bonita, la de El Portet, un tesoro casi virgen situado justo en la punta de la península del Cap d’Or. No es una playa de roca, sino de fina arena, y sus aguas cristalinas, además de invitar al baño, son pura insinuación para hacer una excursión en kayak o aventurarse a una ruta submarina.

El pueblo marinero de Alicante con una preciosa playa urbana a los pies de un castillo / Istock / chrisdorney
La playa más remota: solo se puede llegar caminando, o por el mar
Si lo que se quiere es huir por completo del resto de turistas y refugiarse en un lugar totalmente paradisíaco y remoto, entonces hay que poner rumbo a la cala Llebeig, una calita que no tiene acceso por carretera y a la que solo se puede llegar caminando siguiendo el curso del barranco desde Teulada-Moraira, por la senda que hay junto al acantilado desde El Poble Nou de Benitatxell o por el mar.
Eso sí, hay que tener en cuenta que el baño aquí es un poco más agreste: no hay arena fina sino piedra caliza erosionada por el mar, y el agua no es tan turquesa como en sus playas vecinas. Pero el paisaje merece la pena, adornado con las antiguas casitas de pescadores rodeando la cala a muy poquitos metros desde la orilla.

Una cala salvaje con antiguas casitas de pescadores a la que solo se puede llegar caminando o por mar / Turisme Comunitat Valenciana
Gastronomía con todo el acento marinero
Tratándose de un pueblo que mira al mar, no hay duda de que esa es su mejor despensa. Más teniendo en cuenta que aquí el pescado tiene una marca de calidad propia, bajo el nombre de Bahía de Moraira, con la que presumen de capturas con artes de pesca tradicionales.
Con ese pescado fresco elaboran platos tan teuladinos como el putxero de polp, la sopa de peix y muchas salazones (melva, bull, anxova…). Y por supuesto arroz. El más popular es el arroz a banda, una receta muy marinera en la que el pescado y el marisco forman la base de su intenso sabor, con permiso del sofrito de ñora, uno de los condimentos estrella a este lado del Mediterráneo. ¿A alguien más se le está haciendo la boca agua?
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