Ni La Alhambra, ni la Sagrada Familia: este es el monumento de España que más ha enamorado a los viajeros de todo el mundo

Las cifras hablan por sí solas, y este impresionante monumento de Andalucía es el que mejores críticas internacionales tiene.

Te contamos por qué este es el monumento de España que tiene a todo el mundo enamorado
Te contamos por qué este es el monumento de España que tiene a todo el mundo enamorado / Istock / syolacan

No es de extrañar que los viajeros procedentes de todo el mundo piensen en la Alhambra de Granada o la Sagrada Familia de Barcelona cuando se trata de monumentos españoles. Sin embargo, ninguno de esos dos es el mejor valorado por los visitantes extranjeros. Esa belleza artística que el ser humano aporta con sus construcciones, ya sean de la Edad Media más lejana o del Modernismo más próximo, llaman la atención de todos aquellos que aprecien mínimamente la arquitectura de cualquier movimiento.

Según un estudio de la agencia de viajes Iglu Cruises, es la Mezquita-Catedral de Córdoba la que destaca por encima del resto, con un 86,3% de opiniones de cinco estrellas en la plataforma TripAdvisor. La UNESCO la incorporó en su lista de Patrimonio Mundial en 1984, y desde entonces, su relevancia histórica ha atraído a millones de personas que, cámara en mano, están dispuestas a quedarse con la boca abierta al descubrirla. En 2024 se realizaron una friolera de 1.160.063 visitas, de las cuales la mayoría se hicieron durante el día.

Una obra entre diferentes estilos

Esta obra arquitectónica comenzó en el siglo VIII, época en la que se concibió como mezquita. Más tarde y tras la reconquista, en el siglo XIII, se empezó a transformar en una catedral gótica. Aun así, conserva elementos tanto islámicos como cristianos, lo que la convierte en testigo de la enrevesada historia de España. Es un conjunto monumental que resume como pocos son capaces de hacer la complejidad de una época que muy fríamente y a la ligera se denomina Edad Media, pero que es mucho más que eso.

Vista de la Mezquita-Catedral de Córdoba

Vista de la Mezquita-Catedral de Córdoba

/ Istock / Blueplace

El estilo omeya, el gótico, el renacentista y el barroco se unen bajo un mismo e impresionante techo. Y es que, antes de que se erigiera la mezquita, allí se ubicaba la basílica de San Vicente de construcción visigoda, que fue compartida durante años por cristianos y musulmanes cuando los últimos entraron en la península. La gran Mezquita cuenta con dos zonas principales, el patio o sahn porticado donde se encuentra el alminar bajo la torre renacentista y la sala de oración o haram.

Varias zonas para diferentes espacios

Su interior es absolutamente brillante. Nada más entrar, nos topamos con un entramado de columnas arcadas perfectamente colocadas que, si no fuera por su color blanco y naranja, bien podría asemejarse a un bosque. Este interior se divide en cinco zonas que corresponden a cada una de las ampliaciones que se han hecho a lo largo del tiempo. Comenzando por el bosque de columnas y arcos de herradura en la sala de oración. Son un total de 800, construidas en el siglo VIII, que sostienen los techos abovedados de la estancia.

El bosque de columnas de la Mezquita-Catedral de Córdoba

El bosque de columnas de la Mezquita-Catedral de Córdoba

/ Istock / SeanPavonePhoto

Por otro lado está el mihrab, una hornacina semicircular con decoración en mosaico que se construyó en el siglo X y hoy se considera una de las piezas más destacadas del arte islámico. Allí se encuentra la Sala de los Mosaicos, con una impactante colección de los mismos procedentes de la época romana y visigoda. En el siglo XIII se dio forma a la Catedral de Córdoba, añadiendo la capilla mayor en el centro del haram y otras capillas alrededor dedicadas a otros santos en la parte norte del edificio.

La zona más cristiana

La Capilla del Sagrario es una de las más destacadas, colocada en pleno centro de la nave principal de la mezquita. Se erigió en el siglo XVI, por lo que su ornamentación es tanto renacentista como barroca, aunque lo más destacable es su altar mayor, de mármol y jaspe. En la parte exterior está el Patio de los Naranjos, rodeado de arcos de herradura que dan la entrada a la propia mezquita. En mitad del patio se ve una fuente octogonal de mármol, pero su nombre se debe a los naranjos que hay plantados allí.

El Patio de los Naranjos con la torre del Campanario al fondo

El Patio de los Naranjos con la torre del Campanario al fondo

/ Istock / Eloi_Omella

Desde aquí se puede observar la torre del Campanario, también conocida como Torre del Alminar. Con una altura de 54 metros y una escalera interior por la que se accede a un impresionante mirador, se ha convertido en uno de los mayores símbolos de la ciudad de Córdoba. En sus orígenes se utilizaba para llamar a la oración y vigilar la ciudad, pero tras sus restauraciones entre 1991 y 2014, se decidió abrir al público con carácter turístico. El horario de visitas al conjunto es de 10:00 a 18:00 horas y el precio oscila entre los 5 y los 13 euros.

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