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La aldea más gallega de Galicia está repleta de pallozas prerromanas: una iglesia del siglo IX, cien habitantes y dicen que allí está escondido el Santo Grial

Nos adentramos en una parroquia cuyos orígenes se remontan hasta hace más de dos mil años.

La parroquia gallega en la que se esconde el Santo Grial

La parroquia gallega en la que se esconde el Santo Grial / Istock / tichr

El mayor número de vestigios de la época prerromana, cuando la península estaba habitada en gran medida por poblaciones de origen celta, se concentra en la zona de Galicia, región profundamente ligada a estas antiguas civilizaciones. En la pequeña parroquia de Santa María do Cebreiro -perteneciente al municipio de Piedrafita do Cebreiro, en Lugo, y conocida también con el nombre de O Cebreiro- encontramos un gran número de estos vestigios.

Santa María do Cebreiro es la primera localidad gallega del Camino de Santiago francés

Santa María do Cebreiro es la primera localidad gallega del Camino de Santiago francés / Istock / wagnerokasaki

Repartidas por la parroquia, en cuya pequeña extensión viven poco más de cien vecinos, encontramos varias pallozas, una construcción tradicional de origen presumiblemente celta que recuerda a las casas que aparecen en la aldea ficticia de los cómics de Astérix. Utilizadas como vivienda hasta la segunda mitad de la década de 1960, actualmente están adaptadas como hospedaje y museo etnográfico de la villa.

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Destino ideal para viajar al pasado, O Cebreiro esconde también maravillas de la Edad Media, muy desconocidas por la gran mayoría de la gente. Pero la verdad es que esta pequeña y modesta población es la primera que hay en tierra gallega del Camino de Santiago francés, lo que indica su gran importancia a lo largo de la historia.

Lugar de peregrinaje

El origen oficial de este pequeño pueblo se cree que fue alrededor 863, cuando se construyó un mesón-santuario para los peregrinos del Camino de Santiago francés. Unos años más tarde, hacia el 872, un grupo de monjes benedictinos construyó la actual Iglesia de Santa María la Real, el primero de los templos religiosos que hay en suelo gallego en el Camino Francés. De un marcado estilo prerrománico, la iglesia tiene una arquitectura robusta, compuesta por tres naves de paredes gruesas y una torre campanario.

La iglesia de Santa María la Real

La iglesia de Santa María la Real / Istock / Mercedes Rancaño Otero

En su interior, donde los viajeros encontraban cobijo durante su peregrinaje, se hallan las capillas de San Benito y el Milagro, las cuales albergan una talla de la Virgen del siglo XII y la tumba de Elías Valiña, párroco clave para la recuperación del Camino Francés en el siglo XX. Pero el auténtico tesoro que esconde esta iglesia es el legendario Santo Cáliz de El Cebrero.

Cuenta la leyenda que, hacia principios del siglo XIV, un devoto vecino de la villa llamado Juan Santín intentó acudir a misa un día en el que se desató una fuerte tormenta. El sacerdote, que debido al mal estado del tiempo había pensado que ningún fiel acudiría a la misa, menospreció el sacrificio del hombre. En el momento de la Consagración de la Hostia ocurrió un milagro: para castigar la poca fe y caridad del sacerdote, Dios convirtió el vino del Cáliz en sangre y la hostia en carne. Una historia de lo más truculenta.

Una de las pallozas de O Cebreiro

Una de las pallozas de O Cebreiro / Istock / Stanislava Karagyozova

Vivir como nuestros antepasados

Además de esta reliquia tan misteriosa, en O Cebreiro encontramos también cuatro pallozas prerromanas, las cuales estuvieron habitadas hasta el año 1968. Construidas en piedra y con un tejado de cubierta vegetal de varias capas, lo que la hace resistente a las inclemencias del clima, actualmente acogen el Museo Etnográfico del pueblo.

Como si de un agujero hobbit se tratara, estas cuatro pallozas se encargan de mostrar el modo de vida tradicional de la zona. Así, en su interior se puede observar su distribución circular tan característica, con un fuego en el medio del espacio y una ausencia de ventanas, que protege a los residentes del frío.