Alcalá de Henares, mucha historia y mucho Cervantes
A tan solo 45 minutos del centro de Madrid se encuentra la bella ciudad de Alcalá de Henares. Sus calles respiran historia y ofrecen una amplia gama de actividades al visitante que quiera disfrutar de los rincones de una ciudad con mucho encanto.

Visitar la ciudad de Alcalá de Henares constituye un plan perfecto. Es posible llegar, directamente, en un tren de cercanías desde la capital, aunque para los que prefieran una opción con más encanto existe la opción turística: el Tren de Cervantes. La oferta cultural y gastronómica, junto al rico patrimonio histórico que se respira en cada esquina, convierten a la ciudad en un destino perfecto para realizar una escapada de dos o tres días, sin necesidad de realizar grandes desplazamientos.

Una universidad diferente
Alcalá de Henares es una ciudad distinta; algo que puede verse desde su misma fundación (obra de Cardenal Cisneros a principios del siglo XVI): es la primera ciudad diseñada y construida teniendo como objetivo ser sede de una universidad, sirviendo de modelo para otros centros de aprendizaje en Europa y las Américas. Además, la aportación del centro a la definición del idioma español ha tenido una importancia capital histórica. Dentro de su imponente Universidad, destacan el Colegio Mayor de San Ildefonso, con su espectacular fachada, y el Paraninfo de la Universidad. Las aulas de tan célebre institución han visto pasar a figuras como Antonio de Nebrija, Ignacio de Loyola, Lope de Vega, Francisco de Quevedo o Pedro Calderón de la Barca.
Cuna de Miguel de Cervantes
Ya hemos indicado que la relación de la ciudad con la literatura puede presumir de un listado de grandes nombres, pero es inevitable hacer un punto y aparte con Miguel de Cervantes, nacido en Alcalá de Henares en 1547. La presencia del escritor, autor de “El Quijote”, primera novela moderna de tremenda influencia en la narrativa universal, se siente gracias al Museo Casa Natal de Cervantes, que recrea una casa del siglo XVII en el momento en que fue redactada la novela. De este modo, no solamente es posible acercarse a la figura del escritor, sino también a la realidad histórica de ese momento concreto. La ciudad también cuenta con la Plaza de Cervantes, y es que no se entiende Alcalá sin el escritor, y no se entiende a Cervantes sin la ciudad.

Monumentos, rincones e historia
Hemos hecho hincapié en la necesidad de dedicar mínimo dos/tres días al turismo por Alcalá de Henares, y es que la oferta de la ciudad es simplemente abrumadora, por cantidad y calidad. Esperan al turista una variada y extensa oferta de lugares que descubrir. La lista es espectacular: el Museo Arqueológico y Paleontológico de la Comunidad de Madrid, el reciente Museo de Arte Iberoamericano de la UAH, la Calle Mayor, que supone la calle doble porticada más larga del mundo, la Ciudad Romana de Complutum, el Palacio de Laredo – Museo Cisneriano, el Yacimiento Casa Hyppolytus, el Teatro Corral de Comedias, el Centro de Interpretación Los Universos de Cervantes, el centro de interpretación Alcalá Medieval y Murallas o el Hospital de Antezana - Museo de la Medicina del Siglo de Oro.

Por otro lado, siendo el primer ejemplo de Civitas Dei (Ciudad de Dios), la presencia religiosa debe tener una gran importancia en las calles de Alcalá. Es por ello que abundan los enclaves religiosos, de gran valor arquitectónico y cultural, como la Catedral Magistral de los Santos Justo y Pastor de Alcalá de Henares, el Palacio Arzobispal, el Monasterio de San Bernardo, el Convento de los Capuchinos, el Convento de la Imagen o la Iglesia de Santa María la Mayor-Capilla Santas Formas.
Con una oferta tan variada, se hace necesario organizar la visita, y para ello los turistas cuentan con diferentes guías oficiales, que se encuentran disponibles en la página de turismo de la ciudad. Del mismo modo, si coinciden en fechas, la ciudad alberga eventos de gran interés turístico como el de Complutum Renacida, la Semana Cervantina o la Semana Santa.

Gastronomía y lugares cercanos de interés
Una oferta cultural tan variada y vibrante hace necesario repostar energía, y en ese aspecto la ciudad no se queda atrás. El visitante puede descubrir excelentes restaurantes, como La Hostería del Estudiante, Ambigú o Ki-jote. Entre visita cultural y visita cultural, se puede descubrir otra acepción del término: la cultura de la tapa, de gran presencia en la ciudad.

Como a nadie le amarga un dulce, la repostería local presenta deliciosas opciones para todos los gustos. Entre los productos estrella se encuentran las rosquillas de Alcalá, las costradas de Alcalá o las almendras garrapiñadas del Convento de las Clarisas de San Diego.
Para finalizar, una vez que se haya exprimido todo lo que la ciudad puede ofrecer al visitante, existen una serie de destinos cercanos que permiten alargar la estancia, como las opciones de la Alcarria madrileña (Nuevo Baztán, Olmeda de las Fuentes o Loeches).
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