6 aventuras en Canarias para una Semana Santa diferente

Son las islas afortunadas,  alguna vez soñadas como paraíso y siempre identificadas con la naturaleza más pura y un clima primaveral eterno. En el archipiélago canario es fácil derrochar grandes dosis de adrenalina con el sol como compañero

Silvia Roba
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Si eres de los que huye de la Semana Santa tradicional en busca de algo que le haga sentir nuevas emociones... entonces las Islas Canarias son tu destino. Unas islas en las que el clima primaveral eterno y su sol resplandeciente son eternos. Es por eso que te proponemos diferentes aventuras para que derroches grandes dosis de adrenalina en uno de los lugares más afortunados y bellos de España.

¡Volando voy!

Gran Canaria

Disfrutar de las vistas aéreas más espectaculares. Ese es el objetivo de quienes se acercan hasta Los Giles, la zona más frecuentada para la práctica de parapente. Son dos los motivos: su cercanía a la capital y sus óptimas condiciones para el vuelo al estar el despegue orientado al Noreste y, por tanto, a los vientos alisios. Desde 500 metros de altura podremos contemplar la playa de las Canteras, Las Palmas… Quienes busquen vuelos más técnicos tienen donde elegir: Silva en la costa norte, Pico Viento en Agaete o la cumbre hacia Tirajana.

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Coronar la cima del Teide

Tenerife

El Echeyde de los guanches es el pico más alto de España y el tercer volcán más grande del planeta. Su ascenso comienza a 2.356 metros de altura, en un teleférico que, en apenas diez minutos, nos llevará hasta la estación de La Rambleta. De aquí parte el sendero de Telesforo Bravo, el único que culmina en la cumbre (3.717,98 metros), a la que solo pueden acceder 200 personas al día previo permiso. Su dificultad radica en el fuerte desnivel y en la elevada altitud, por lo que se recomienda caminar despacio y respirar con calma. En los días claros desde la cima se divisan las islas cercanas.

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En kayak a la isla de Lobos

Fuerteventura

Las focas monje, también conocidas como lobos marinos, fueron en sus tiempos habitantes habituales de este islote situado al noroeste de Fuerteventura, en el estrecho de la Bocaina. Hasta aquí se puede llegar en ferry, pero mucho más divertido es hacerlo en kayak desde Corralejo, en silencio, sin ruido de motores y con gaviotas sobrevolando nuestra cabezas durante los 4,5 kilómetros de travesía. Al llegar nos espera un paisaje casi virgen y aguas azul eléctrico donde conviven tortugas y rayas. El poco calado de las embarcaciones permite el acceso a impresionantes arrecifes.

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Barranquismo en La Orotava

Tenerife

La villa de La Orotava es el municipio con mayor desnivel de España. Su ubicación es perfecta: en el centro de la isla y en el corazón de un valle que ofrece muchas posibilidades de acción. Dentro del Parque Natural de la Corona Forestal, el barranco de Los Arcos es toda una tentación para los más deportistas, que pueden disfrutar de hasta once rápeles de distintas alturas entre paredes de roca porosa y colores ocres que contrastan con el verde de la vegetación. Al llegar al final podemos iniciar otro descenso, el del barranco de Chimoche, rocoso y umbrío.

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Un museo bajo el agua

Lanzarote

Para conocer el Museo Atlántico hay que ponerse primero un traje de neopreno. El motivo es sencillo: sus puertas se abren en un arrecife artificial a 12 metros de profundidad, cerca de la costa sur, en la bahía de Las Coloradas. Hay que ajustarse bien las gafas para contemplar su colección, formada por muchas esculturas construidas con materiales respetuosos con el medio ambiente, obra del artista británico Jason deCaires Taylor, que ha conseguido crear una impactante fusión entre arte y naturaleza. Las visitas duran una hora.

Tom Kelly

Escalar el Roque Nublo

Gran Canaria

Es una de las peñas naturales más grandes del mundo, un roque de origen volcánico formado hace varios millones de años. Esta aguja de conglomerado basáltico, que preside la caldera de Tejeda, se eleva 80 metros sobre su base y 1.813 sobre el nivel del mar. Unas cifras que lo convierten en objeto de deseo de escaladores, que tienen a su disposición doce vías y numerosas variantes con distintos grados de dificultad para coronarlo. ¡Es el mejor mirador de la isla! A los puristas les gustan las vías Oeste y Álamo Galayo, aunque la más clásica es la Alemana.

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