7 maravillas naturales en Álava

Un destino para todos. Turismo familiar, turismo activo, naturaleza, cultura... Descubrimos las posibilidades que nos brinda la naturaleza en esta hermosa provincia.

Lara Bau
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Foto: Complejo Lagunar de la Guardia

1. Cañón de Delika. Te proponemos una ruta para descubrir algunos de los paisajes más espectaculares de Álava: la nueva senda que se adentra en el cañón de Delika, horadado sin prisa, pero sin pausa desde hace siglos por el río Nervión, en la norteña comarca de Ayala. Para afrontar este recorrido debemos acercarnos hasta la pequeña localidad del mismo nombre. El viaje desde Vitoria-Gasteiz o Bilbao ofrece ya auténticas postales marcadas por el intenso verde de los valles y los grandes desniveles de la Sierra Salvada, y anticipa lo que el viajero se encontrará minutos después.

La Senda Verde de Delika, de fácil acceso y perfectamente señalizada, está indicada para todos los públicos, ya que presenta una distancia de algo menos de 5 kilómetros y un desnivel suave que acumula apenas 115 metros. Hablamos así de un plan ideal para disfrutar de una mañana o tarde en familia. Los cinco kilómetros dan para mucho y bueno: prados, bosques autóctonos, roquedos, cascadas, saltos de agua… Dos hitos indispensables en el recorrido en los que detenerse, al menos unos minutos, son el mirador que permite al visitante contemplar varias cascadas en cadena y la zona de descanso y esparcimiento habilitada para el disfrute del caminante junto al puente de piedra de Zalborondo.

2. Anillo Verde de Vitoria-Gasteiz. Vitoria-Gasteiz apostó hace tiempo todo al verde y la jugada fue un éxito. El premio fue un anillo, verde, por supuesto, de casi 32 kilómetros de longitud que la rodea, protege y da sentido. Por sus más de 700 hectáreas se puede andar, correr, pedalear, pero sobre todo disfrutar de la naturaleza. El Anillo Verde es la sucesión de cinco parques que conforman un pulmón natural y se complementan ofreciendo alternativas para todos los amantes de lo natural. En ellos podemos disfrutar de observatorios de aves y fauna, lagunas, cerros, bosques, centros ambientales…

Dos enclaves destacan sobre los demás: el bosque de Armentia y los humedales del parque de Salburua. El primero es una masa forestal en la que abunda el quejigo situado entre el núcleo urbano y los montes de Vitoria, pero es Salburua el que atrapa a los visitantes con sus lagunas, pedregosos senderos rodeados de prados, choperas y un pequeño robledal. Son las lagunas las que dotan de una vida y color exuberantes al parque.

3. Sierra de Entzia. En el borde noreste de Álava se eleva la sierra de Entzia, una altiplanicie con bruscas caídas hacia la Llanada Alavesa y el valle de Arana. Su formación kárstica ha creado curiosas formas como los laberintos de Arno o Katarri, mágicos recorridos que harán las delicias tanto de niños como adultos. Hoy es refugio de rapaces, mamíferos y anfibios. Las hayas centenarias levantan sus troncos al sol mientras, a sus pies, el suelo calizo se moldea por la acción del agua. El subsuelo de Entzia alberga grandes reservas de ella. No hay una única ruta para explorar Entzia. La puerta de entrada es el Puerto de Opakua, pero son numerosos los caminos que nos llevarán hacia diferentes tesoros naturales o prehistóricos. 

Sierra de Entzia

4. Parque Natural de Izki. El Parque Natural de Izki es una extensa zona eminentemente forestal recorrida por el río Izki y bordeada por montañas, con la cota más alta en el Monte Kapildui (1.176 m). Es un rincón ideal para realizar turismo ornitológico, paseos y excursiones a pie, en bicicleta o a caballo. Izki alberga la reserva de "Quercus pirenaica" mayor de Europa y en su seno se ha desarrollado una peculiar cultura rural digna de conservar y conocer. Desde Korres puedes atravesar el Barranco de Izki y llegar hasta Bujanda. La espectacular foz del río Izki y una amplia zona recreativa te permitirán disfrutar en solitario y familia.

En su entorno llaman la atención las cuevas eremíticas de Laño, Faido y Marquínez. Merece también una visita las hoces y roquedos de Arluzea y la villa de Peñacerrada. En el Centro de Interpretación del Parque Natural de Izki en Korres se puede obtener información sobre rutas y otras peculiaridades de Izki.

5. Complejo Lagunar de Laguardia. Cuatro lagunas forman el Biotopo Protegido de Laguardia, un importante humedal de gran importancia desde el punto de vista geológico y de su biodiversidad. No en vano, está incluido en la Red Natura 2000 y cuenta con la calificación de Zonas Húmeda de Importancia Internacional. En ellas habitan especies como azulones, fochas, zampullines, somormujos, o aguiluchos laguneros, así como una colonia de martinetes y garzas reales e imperiales, asentada desde hace décadas en sus carrizales.

6. Playas de Interior de Landa y Garaio. En Álava sí es posible tener un día de playa y dejarnos envolver por algo más que arena y agua salada, porque en Álava las playas son de interior, pero muy recomendables para una desconexión del asfalto y una buena conexión con el entorno natural. Es más, las playas alavesas de Landa y Garaio (Sur y Norte), situadas a escasos 15 kilómetros de Vitoria-Gasteiz, son las tres únicas playas vascas reconocidas con la bandera azul de la UE por la calidad de sus aguas y servicios. 

Las playas de Garaio Sur y Garaio Norte suman 2.600 metros de longitud y están rodeadas de zonas arboladas y de esparcimiento, formando el parque de Garaio, con 116 hectáreas de superficie. Landa ofrece también un entorno idílico para disfrutar de un día de playa. Los parques de Landa y Garaio disponen de una amplia red de senderos para disfrutar el entorno a pie o en bicicleta y ofrecen la posibilidad de disfrutar de deportes naúticos como el kayak o el paddle surf.

7. Parque Natural del Valderejo. Valderejo se ubica en el interior de un espacioso valle cercado por empinadas laderas y está atravesado por nueve sendas, entre las que destaca el hermoso desfiladero del río Purón, la joya paisajística de este espacio natural. En sus cielos se deja ver la colonia de buitre leonado más numerosa de Euskadi.

Parque natural de Valderejo

Fue declarado el primer Parque Natural de Araba/Álava en 1992, y en 2013 ha conseguido la Q de Calidad Turística, siendo el primer espacio natural protegido de Euskadi en obtener esta certificación. El Parketxe o Casa del Parque ofrece información básica sobre los valores naturales y culturales del parque. Los amantes de las emociones fuertes tienen muy cerca el espacio natural de Sobrón. En Sobrón, el mundo se vuelve vertical. Imponentes muros se levantan sobre agrestes valles donde se ubican las dos únicas vías ferratas del País Vasco.

La primera, Cresta Sobrón, discurre sobre una arista de roca, con un recorrido de 550 metros con varias subidas y bajadas y un desnivel de 100 metros. Está dividida en tres tramos: uno de iniciación de 50 metros, otro de nivel medio de 250 metros y otro más difícil de 250 metros. La segunda, Harri Gorri, está calificada como K5 -para personas con experiencia, cuenta con paredes verticales de ascenso y descenso y con dos puentes de 45 metros cada uno. 

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