Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

6 alojamientos únicos en Cáceres para disfrutar de las mejores piscinas naturales este verano: desde yurtas mongolas hasta cabañas de madera suspendidas en los árboles

Dormir bajo un manto de estrellas y despertar entre cerezos son algunas de las experiencias que brindan estos originales establecimientos, ideales para una escapada tan refrescante como sorprendente.

La Garganta de los Infiernos es una de las postales estivales de la provincia de Cáceres

La Garganta de los Infiernos es una de las postales estivales de la provincia de Cáceres / iStock

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

Extremadura es la comunidad autónoma con más kilómetros de costa de interior de España. Gargantas de aguas cristalinas, embalses que son magníficas playas y piscinas naturales posicionan este destino como uno de los favoritos del verano. Pero para disfrutar aún más de las comarcas del Valle del Jerte, Sierra de Gata o La Vera, no hay como alojarse en algunos de sus insólitos alojamientos y hacer que una sencilla escapada se convierta en una experiencia inolvidable. Estos son algunos de los más especiales para descubrir la costa dulce extremeña.

1. El Jardín de las Delizias: una auténtica yurta mongola entre cerezos

Situado en pleno Valle del Jerte se encuentra uno de los alojamientos más originales de Extremadura. En una finca ecológica rodeada por miles de cerezos que en primavera muestran una de las imágenes más bonitas de la naturaleza española, se alzan auténticas yurtas mongolas traídas directamente desde Asia y fabricadas por artesanos.

Junto a estas yurtas se extiende una maravillosa playa artificial

Junto a estas yurtas se extiende una maravillosa playa artificial / El Jardín de las Delicias

Alojarse en ellas es emprender un viaje nómada a las estepas, pero con el paisaje del Jerte y todas las comodidades posibles, incluyendo baño privado y climatización. No es de extrañar que fuera el establecimiento hotelero pionero en recibir la distinción oficial de Alojamiento Singular de la región.

Dónde darse un chapuzón: “El Jardín de las Delizias” cuenta con jacuzzi y una apetecible piscina de agua salada efecto playa, pero muy cerca se sitúan las mejores zonas de baño del Valle del Jerte, como son El Nogalón, en Navaconcejo, o Los Pilones, en la Reserva Natural Garganta de los Infiernos. Este conjunto de pozas excavadas en la roca, configuran una de las estampas estivales más bellas de la provincia.

2. Dormir en los Árboles: una aventura sostenible

Sentirse un niño otra vez es posible en una de las seis cabañas de madera suspendidas en las copas de los árboles en Villasbuenas de Gata. Construidas siguiendo criterios de sostenibilidad, como su perfecta integración en el paisaje, ofrecen conectar plenamente con el magnífico entorno de Sierra de Gata.

El desayuno llega, en una cesta, hasta la terraza de la cabaña por medio de unas poleas. Un excelente ritual para empezar el día con mucha energía.

Dónde darse un chapuzón: las cabañas limitan con un embalse privado donde practicar kayak u otras actividades acuáticas. Para nadar, nada como hacerlo en las piscinas de aguas cristalinas de Hoyos y Acebo.

3. El Sosiego: una ventana abierta al firmamento

Sierra de Gata es una de las comarcas más bellas y desconocidas de Extremadura. Alejada de las grandes ciudades, está protegida de la contaminación lumínica, siendo uno de los mejores lugares del país para contemplar las estrellas.

Contemplar uno de los mejores cielos de España es posible desde este alojamiento

Contemplar uno de los mejores cielos de España es posible desde este alojamiento / Finca El Sosiego/RNFOTOGRAFOS/ NICOLAS YAZIGI

Dentro de sus alojamientos destaca El Sosiego por ser el primero de la comarca en conseguir la prestigiosa certificación Starlight. De hecho, su cielo atrae a visitantes y astrónomos de medio mundo.

Dónde darse un chapuzón: La piscina de El Sosiego ofrece magníficos baños, aunque para seguir refrescándose, podremos pegar el salto a las espectaculares piscinas naturales de Robledillo de Gata, Descargamaría y Hoyos.

5. A Velha Fábrica: sumergirse en la historia industrial

El patrimonio industrial también puede convertirse en una excelente opción para alojarse rodeado de naturaleza. Es el caso de una antigua fábrica textil y aceitera del siglo XIX de Valverde del Fresno convertida en coqueto hotel donde los elementos originales, como la maquinaria, forman parte de la decoración para homenajear el pasado del lugar. Los muros de piedra y las vigas de madera son los protagonistas del interior del edificio. En el exterior, los jardines permiten disfrutar de la tranquilidad cacereña.

Dónde pegarse un chapuzón: Las piscinas naturales de San Martín de Trevejo ofrecen algunos de los chapuzones más refrescantes de la provincia.

6. Glamping El Regajo: un chozo de pastores reinterpretado

En el Valle del Jerte también destaca el Glamping El Regajo, ubicado sobre la localidad de El Torno, un pueblo conocido como el “mirador del valle” por sus impresionantes vistas. Inspirado en las construcciones más características de la arquitectura popular extremeña, los antiguos chozos utilizados por pastores y agricultores.

Una cabaña de pastores con todas las comodidades posibles y abierta a las vistas del Valle del Jerte

Una cabaña de pastores con todas las comodidades posibles y abierta a las vistas del Valle del Jerte / El Regajo

La estructura de cristal, material que sustituye a la piedra para ofrecer una conexión continua con la naturaleza, incorpora todos los servicios de un hotel boutique. Desde la cama se divisan las laderas del valle cubiertas por cerezos y, al caer la noche, uno de los cielos más limpios de nuestra geografía.

Dónde darse un chapuzón: Cada chozo de cristal cuenta con su propio jacuzzi al aire libre, aunque para los días más calurosos, conviene explorar las piscinas naturales de El Nogalón, El Benidorm y Cabezuela del Valle.

7. Finca La Desa: degustar la gastronomía extremeña

La comarca de Las Vegas Altas esconde una propuesta de alojamiento único, donde, además de la gastronomía, la experiencia gira en torno al paisaje, especialmente al atardecer, cuando las llanuras extremeñas se tintan de colores espectaculares. La finca cuenta con huerto propio, olivares y árboles frutales que abastecen a Tupío, su restaurante reconocido con un Sol Repsol y recomendado por la Guía Michelin.

Su ubicación es perfecta para descubrir localidades como Mérida, Cáceres o Trujillo, además del Parque Nacional de Monfragüe.

Dónde pegarse un chapuzón: La Playa de Orellana, primera de interior con Bandera Azul de España, se encuentra a menos de una hora de este alojamiento.