5 pueblos extremeños que tienes que conocer en otoño

Descubre el encanto otoñal de Extremadura: cinco pueblos donde la historia, la naturaleza y los paisajes dorados se funden en una experiencia única.

Unos cuantos pueblos de Extremadura que en otoño son preciosos.
Unos cuantos pueblos de Extremadura que en otoño son preciosos. / Istock / JJFarquitectos

Extremadura, una de las regiones más auténticas de España, se transforma en otoño con paisajes de tonalidades doradas, temperaturas más suaves y una atmósfera tranquila que invita a la exploración. Esta época es perfecta para recorrer sus encantadores pueblos, cada uno con su propia personalidad, historia y entorno natural impresionante. Aquí te presentamos cinco de ellos que no puedes dejar de visitar durante esta temporada.

Hervás: historia judía entre castaños

Enclavado en el valle del Ambroz, Hervás es un pequeño pueblo que destaca por su magnífica judería, una de las mejor conservadas de España. En otoño, los castaños que rodean la localidad, especialmente en la zona conocida como el "castañar Gallego", se tiñen de tonos dorados y marrones, creando un paisaje digno de postal. El Otoño Mágico, una fiesta local que celebra la llegada de esta estación con actividades culturales y deportivas, es otro atractivo que hace de Hervás una parada obligada. Como curiosidad, en Hervás podrás encontrar la calle más estrecha de España.

Imprescindible: Pasear por las estrechas y empedradas calles de la judería y visitar el Museo Pérez Comendador-Leroux.

Hervás.

Hervás.

/ Istock / Diego Rayaces

Guadalupe: espiritualidad y patrimonio en plena naturaleza

Guadalupe es conocida por albergar el Real Monasterio de Santa María de Guadalupe, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Este majestuoso monasterio no solo es un centro de espiritualidad, sino también de arte e historia. En otoño, los montes de las Villuercas que lo rodean, cubiertos de robles y encinas, se visten de colores ocres, creando un marco ideal para una visita.

Imprescindible: Visitar el Real Monasterio y disfrutar de una caminata por los senderos del Geoparque Villuercas-Ibores-Jara, que ofrecen vistas espectaculares.

El Monasterio de Santa María de Guadalupe.

El Monasterio de Santa María de Guadalupe.

/ Istock / jarnogz

Trujillo: la cuna de los conquistadores

Famoso por ser el lugar de nacimiento de conquistadores como Francisco Pizarro, Trujillo es un destino histórico por excelencia. Su impresionante Plaza Mayor, rodeada de palacios y la estatua ecuestre de Pizarro, es una de las más bellas de España. En otoño, cuando el sol suave ilumina las murallas y torres medievales, la ciudad adquiere un aire nostálgico y tranquilo, perfecto para recorrer su casco antiguo sin prisas.

Imprescindible: Subir al castillo de Trujillo para disfrutar de las vistas panorámicas y visitar la iglesia de Santa María la Mayor.

Plaza Mayor de Trujillo.

Plaza Mayor de Trujillo.

/ Istock / Armando Oliveira

Jarandilla de la Vera: naturaleza y legado histórico

Situado en la comarca de La Vera, famosa por su pimentón, Jarandilla de la Vera ofrece una combinación perfecta de naturaleza y patrimonio histórico. En otoño, los campos y arroyos de la zona se llenan de vida con el colorido de las hojas de los robledales y castañares. El Parador de Jarandilla, ubicado en un antiguo castillo, añade un toque de encanto y es ideal para una escapada de fin de semana.

Imprescindible: Visitar el castillo, actual Parador, y hacer la ruta de la Garganta de Jaranda, un sendero que discurre entre árboles centenarios y frescos arroyos.

Puente romano Parral en Jarandilla de la Vera.

Puente romano Parral en Jarandilla de la Vera.

/ Istock / Nedrofly

Alcántara: puente entre la historia y la naturaleza

Alcántara es sinónimo de historia, y su famoso puente romano, que cruza el río Tajo, es una de las obras más impresionantes de la ingeniería antigua en la Península Ibérica. En otoño, los alrededores del embalse de Alcántara se llenan de vida, con aves migratorias que llegan al Parque Natural del Tajo Internacional. Este paisaje fronterizo, de aguas tranquilas y bosques en plena transformación, es perfecto para los amantes del senderismo y la fotografía.

Imprescindible: Cruzar el puente romano y visitar el conventual de San Benito, uno de los edificios más emblemáticos de la Orden de Alcántara.

Puente de Alcántara.

Puente de Alcántara.

/ Istock / senorcampesino

Otras recomendaciones a tener en cuenta:

  • Observación de grullas: En esta época del año, comienzan a llegar a tierras extremeñas grandes bandadas de grullas provinientes del norte de Europa. Podrás encontrarlas en las primeras horas de la mañana en zonas de campo despejadas que tengan extensiones de agua cerca.
Grullas.

Grullas.

/ Istock / senorcampesino
  • Visita alguna de sus cascadas: Cuando comienza a llover y los rios y arroyos ganan agua, las cascadas de esta tierra comienzan a verter con fuerza, convirtiendose en un espectáculo digno de admirar. Muy recomendable son las que se pueden encontrar en el Valle de Jerte, donde la más conocida se encuentran en la ruta de Las Cascadas de las Nogaledas.
  • Prueba las migas extremeñas: Este tradicional plato de pastores es un imprescindible cuando comienzan los fríos. Podrás encontrarlas en muchos bares, cafeterías y churrerías.

Síguele la pista

  • Lo último