Ni la Sagrada Familia, ni la Casa Batlló: 5 monumentos espectaculares de Antonio Gaudí que no conoces y que son joyas mundiales del arte
Estas construcciones permiten descubrir algunas de las obras más sorprendentes del arquitecto catalán: villas modernistas, castillos neogóticos y edificios únicos forman parte de su legado menos conocido.

Las cinco obras menos conocidas de Gaudí que merecen un viaje por sí solas / Istock / Sergio Fernandez Rojo
Millones de personas visitan cada año la Sagrada Familia o la Casa Batlló, pero la popularidad de estas ha terminado eclipsando algunas de las obras más sorprendentes de Antoni Gaudí que se encuentran relativamente alejadas de los grandes circuitos turísticos. Repartidos entre Cataluña, Cantabria y Castilla y León, estos monumentos permiten descubrir una faceta menos conocida del arquitecto y entender cómo evolucionó este gran genio.
A lo largo de su carrera, Gaudí desarrolló proyectos muy distintos entre sí, como villas de veraneo, edificios residenciales, complejos industriales e incluso un palacio episcopal. Todas ellas forman parte de un legado que permite descubrir una visión diferente de uno de los arquitectos más influyentes de la historia. Para muchos viajeros, además, son una oportunidad perfecta para acercarse a Gaudí lejos de las grandes multitudes que suelen concentrarse en sus monumentos más famosos.

Adriana Fernández
Estos son cinco de los monumentos más sorprendentes para descubrir al margen de sus obras más famosas
El Capricho (Comillas, Cantabria)

El Capricho / Istock / 5
Construido entre 1883 y 1885 en la localidad cántabra de Comillas, El Capricho fue una de las primeras grandes obras de Gaudí. Fue concebido como residencia de verano para Máximo Díaz de Quijano, un abogado aficionado a la música y la botánica.
Pese a estar algo escondida en el pueblo, su aspecto inconfundible hace que resulte imposible que pase desapercibida. La torre inspirada en los alminares orientales, las fachadas revestidas con cerámica decorada con girasoles, además de otros elementos naturales, reflejan muchas de las características que posteriormente harían famoso al arquitecto.
Palacio Episcopal de Astorga (León)

El Palacio Episcopal de Astorga comenzó a construirse en 1889 / Istock / R
Situado junto a la catedral de Astorga, este edificio fue proyectado por Gaudí tras el incendio del antiguo palacio episcopal de la ciudad. La construcción comenzó en 1889 y es una de las obras neogóticas más espectaculares del arquitecto.
Lo más característico son sus torres cilíndricas, las fachadas de granito y que parece un castillo medieval salido directamente de un cuento. Eso por no hablar de los tres grandes ángeles que se encuentran en el jardín.
Casa Botines (León)

Casa Botines, el gran emblema modernista de León. / Istock / t
Apenas unos años después de diseñar el Palacio Episcopal, Gaudí recibió el encargo de construir un edificio comercial y residencial en pleno centro de León. El resultado fue la Casa Botines, levantada entre 1891 y 1892 y considerada una de las obras más singulares del arquitecto fuera de Cataluña.
Su apariencia recuerda a una fortaleza medieval, con muros de piedra y torres angulares. Actualmente, el edificio alberga un museo dedicado al artista.
Colonia Güell (Santa Coloma de Cervelló, Barcelona)

Cripta de la Colonia Güell, Santa Coloma de Cervelló / Istock
Mucho menos conocida que la Sagrada Familia, la Colonia Güell es una de las obras más importantes para comprender la evolución arquitectónica de Gaudí. El complejo fue impulsado por el empresario Eusebi Güell como colonia industrial para los trabajadores de su fábrica textil.
Dentro de ese proyecto, Gaudí diseñó una iglesia cuya construcción nunca llegó a completarse. Sin embargo, la cripta terminada se considera una de las piezas más importantes de toda su producción y los especialistas la describen como un auténtico laboratorio arquitectónico donde el arquitecto ensayó soluciones estructurales, columnas inclinadas y formas que posteriormente aparecerían en algunas de sus obras más célebres.
Torre Bellesguard (Barcelona)

Torre Bellesguard / Istock / Jan Willem van Hofwegen
Entre todas las obras menos conocidas de Gaudí, la Torre Bellesguard ocupa un lugar especial. Construida entre 1900 y 1909, se levanta sobre un emplazamiento cargado de historia, donde anteriormente había existido una residencia vinculada al rey Martín I de Aragón.
El edificio tiene muchos elementos modernistas, pero también una marcada inspiración medieval. Parece un castillo que hubiese sido reinterpretado al estilo tan característico del catalán.
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