4 destinos para disfrutar de Valencia este fin de semana

Vivencias. El legado histórico de la comunidad comienza con la presencia de los pueblos íberos

María Velasco
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Foto: Shutterstock

1. Sagunto

En este enclave la historia ha dejado vestigios de otras culturas, y un poderoso patrimonio industrial. La ciudad cuenta con un importante legado patrimonial que da la oportunidad de realizar un viaje a través de las diferentes épocas y civilizaciones. Toda una vivencia para el turista, que se adentra en una experiencia para todos los sentidos. Los restos del paso de la historia por Sagunto comienzan con los íberos, de los que se conservan los restos de murallas del poblado de Arse. Estos se pueden observar, con la caminata a través de un sendero local que recorre el perímetro exterior del Castillo.

La visita a Sagunto pasa por descubrir las iglesias de El Salvador y la de Santa María. Este edificio, que también tiene la categoría de Monumento Nacional, es un templo de estilo gótico ojival. Su construcción se inició en 1334 sobre la antigua mezquita mayor de Murviedro, pero no se finalizó hasta bien entrado el siglo XVIII. El resto del casco antiguo de la localidad atesora otros edificios de estilo gótico, como los palacios, y restos de la Judería que, aún hoy después de más de cinco siglos, conserva su trazado original. Su importancia se muestra a través de sus calles y restos como el cementerio judío y la mikvé. Si la visita se alarga durante toda la jornada, es recomendable ascender al Calvario para disfrutar de las mejores vistas del atardecer. La ermita de la Soledad regala las mejores postales de toda la ciudad; un lugar ideal para los aficionados a tomar fotos y publicarlas, posteriormente, en las redes sociales para obtener unos altos niveles de interacción.

Durante la época estival, las playas de Sagunto ofrecen un sinfín de experiencias como actividades acuáticas, alquiler de hamacas y sombrillas y, al atardecer, música en los chiringuitos que invitan a disfrutar de las noches cálidas a orillas del Mediterráneo.

Playa de Sagunto | Shutterstock

2. Cofrentes

Entre los ríos Júcar y Cabriel, se sitúa un remanso de paz al más puro estilo asiático, donde practicar de deportes multiaventura en un entorno que a día de hoy es patrimonio cultural. Cofrentes posee la primera ruta fluvial turística de la Comunitat Valenciana. Se trata de un espectacular y relajante paseo por el tramo del río Júcar comprendido entre Cofrentes y Cortes de Pallás. Una embarcación con capacidad para cincuenta pasajeros permite recorrer en poco más de una hora los 14 kilómetros del embalse de Cortes, comprendido entre esta población y Cofrentes. El itinerario fluvial permite a los pasajeros contemplar parajes de gran belleza y valor medioambiental Además, conviene destacar las fiestas de San Antonio Abad, las Fiestas de Mayo y las Fiestas de Agosto.

De estas podemos destacar las fiestas de la Maderada, dedicadas al patrón de la parroquia y a los antepasados madereros, cuyo oficio era el transporte fluvial de troncos por el río. Tampoco se puede olvidar el Balneario de Hervideros, la primera Escuela de Longevidad, en el que los termalistas aprenden a cuidarse y pueden recibir asesoramiento médico de manos de un gran equipo de profesionales.

3. Cullera

Es la capital de la esencia mediterránea. Cullera lo tiene todo: es mar, montaña y naturaleza; es río, patrimonio, cultura y gastronomía. Esta posición estratégica, entre la montaña y el mar y junto al río Xúquer, ha sido clave a lo largo de la historia y hoy lo es por ser un referente para el sector turístico. 15 kilómetros de playas limpias son para Cullera un escaparate sin paragón para el turismo. Arenales que, un año más, han recibido seis banderas azules como reconocimiento al buen estado de sus aguas y a la calidad de los servicios que ofrecen. Una bahía perfecta para prácticas deportivas como el buceo o el surf, pero también con un encanto singular para la calma.

Sin embargo, Cullera no es sólo playas sino medioevo e historia a raudales. Destaca el Castillo, una fortaleza musulmana del s. XI que constituye una verdadera amalgama de civilizaciones. En su interior, se encuentran restos íberos, romanos, medievales y modernos. La importancia arqueológica y patrimonial del conjunto arquitectónico supuso su declaración como Monumento Nacional en 1931. Diferentes culturas y civilizaciones han pasado por Cullera durante siglos, dejando su impronta en el municipio en forma de vestigios arqueológicos, monumentos y fortificaciones, que hoy forman parte de su atractivo turístico y cultural.

Coronando la cima del monte se impone el majestuoso Castillo de Cullera, del siglo X de la época califal, que supone una parada obligatoria para el visitante, tanto por su riqueza cultural y arquitectónica como por las preciosas vistas de la bahía que se pueden observar desde este enclave único.

4. Xàtiva

Xàtiva ha sido siempre un centro de comunicaciones y servicios, característica propiciada por su situación geográfica desde que las primeras civilizaciones entraron por el Mediterráneo hacia el centro peninsular. Xàtiva está declarada Conjunto Histórico Artístico. Cuenta con 7 monumentos nacionales (castillo, colegiata, hospital, iglesias de Sant Feliu y Sant Francesc, convento de Sant Domènec y museo del Almodí) y numerosos edificios declarados como bienes de interés cultural. El castillo y el conjunto histórico artístico de Xàtiva han sido elegidos como una de las 7 maravillas valencianas.

Por otro lado, la impresionante colección de fuentes monumentales de Xàtiva le ha valido el sobrenombre de la Ciudad de las Mil Fuentes, contando también con numerosos vestigios arquitectónicos de la ingeniería del agua de la época musulmana y otros elementos patrimoniales relacionados.

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Xàtiva cuenta con una interesante oferta de programación cultural. Los importantes museos de la ciudad, la programación del Gran Teatre, los conciertos, las exposiciones en la Casa de Cultura o festivales musicales como Nits al Castell (que se celebra todos los sábados del mes de julio) así lo atestiguan. El legado cultural de Xàtiva se puede conocer a través de diferentes actividades.

Por ejemplo, la ruta de los Borja, una ruta cultural inaugurada en el año 2007 que recoge la huella y el esplendor de la familia valenciana más universal, los Borja o "Borgia" en la Comunidad Valenciana, donde los visitantes pueden conocer mejor cómo afectó a la ciudad la Guerra de la Sucesión y porqué el retrato del rey Felipe V cuelga boca abajo en el museo de Bellas Artes de la Casa de la Enseñanza.

Y como no, las principales especialidades culinarias de la ciudad son el arroz al horno, plato estrella de la gastronomía local, y los dulces árabes típicos de Xàtiva, como son el arnadí y la monxavena. Si se tiene la ocasión, merece la pena probar los ajos tiernos de Xàtiva, principal producto agrícola de la ciudad. Todo ello regado por los caldos de la vecina zona vinícola de Terres dels Alforins. Magia de sabores.