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La única capital de España que no tiene catedral: está en un pueblo de menos de 5.000 habitantes, tiene 304 cabezas en su interior y es de las más bonitas del país

La provincia de Guadalajara mantiene su sede episcopal en Sigüenza, una herencia histórica que explica por qué la capital no cuenta con catedral propia.

Sigüenza es una localidad de menos de 5.000 habitantes

Sigüenza es una localidad de menos de 5.000 habitantes / Istock / t

Puede parecer un error, pero no lo es: la catedral de la provincia de Guadalajara no está en la capital. Para encontrarla hay que ir hasta Sigüenza, una localidad de menos de 5.000 habitantes donde se levanta uno de los templos más singulares de Castilla-La Mancha.

Sigüenza conserva uno de los templos más singulares de la región

Sigüenza conserva uno de los templos más singulares de la región / Istock / t

Mientras tanto, en la propia ciudad de Guadalajara lo que existe es una concatedral, no una catedral como tal. Este matiz, que puede parecer menor, tiene una explicación histórica clara y ayuda a entender cómo se organiza el territorio eclesiástico en España. Y, de paso, convierte a la provincia en un caso poco habitual dentro del mapa nacional.

El pueblo de Guadalajara que parece sacado de una película Disney

Martín Álvarez

Por qué Guadalajara no tiene catedral en su capital

En España, la catedral no siempre está en la capital de una provincia, aunque es ago poco frecuente. En el caso de Guadalajara, la sede episcopal histórica se encuentra en Sigüenza desde la Edad Media, cuando esta localidad tenía un peso político y religioso mucho mayor que el de la actual capital.

Con el paso del tiempo, Guadalajara fue ganando relevancia como núcleo urbano, pero la sede de la diócesis no se trasladó. Hoy en día, la diócesis se denomina oficialmente Sigüenza-Guadalajara, lo que refleja esa dualidad. Por eso, el principal templo de la capital es la Concatedral de Santa María, que comparte rango, pero no sustituye a la catedral, situada en Sigüenza. Esto es la excusa perfecta para desplazarse y descubrir un nuevo lugar.

El origen de la catedral de Sigüenza

La Catedral de Sigüenza comenzó a construirse en el siglo XII, poco después de la reconquista de la zona por parte de los reinos cristianos. Su aspecto exterior, robusto y casi defensivo, responde a ese contexto histórico, pues también cumplía funciones estratégicas.

Vista del interior de la Catedral de Sigüenza

Vista del interior de la Catedral de Sigüenza / Istock / t

El edificio combina varios estilos arquitectónicos. La base es románica, pero a lo largo de los siglos se fueron incorporando elementos góticos, renacentistas y barrocos. Esa superposición es visible tanto en la fachada como en el interior.

Desde fuera, lo que más llama la atención es su aspecto de fortaleza, con torres y muros compactos. Pero si eso te sorprende, espera a entrar al interior, donde encontrarás lo más llamativo y que te descolocará nada más verlo.

Las 304 cabezas que decoran su interior

Al pasar al interior te darás de bruces con uno de los detalles más curiosos de la Catedral de Sigüenza, el cual se encuentra en la llamada Sacristía de las Cabezas. En este espacio te esperan 304 rostros esculpidos, cada uno con rasgos diferentes, que decoran su techo.

Sacristía de las Cabezas

Sacristía de las Cabezas / Istock

Estas figuras se realizaron en el siglo XVI, durante una reforma impulsada en época renacentista. No busques parecidos porque no representan a personajes concretos identificados de forma oficial, pero se interpretan como una representación simbólica de la humanidad con hombres y mujeres de distintas edades y todo tipo de estatus social (hay obispos, monjes, guerreros, reyes, campesinos y nobles).

El techo está decorado con 304 rostros

El techo está decorado con 304 rostros / Istock

Mucho más que un elemento curioso

Más allá de este detalle tan peculiar, la Catedral de Sigüenza destaca por otros elementos como el sepulcro de Martín Vázquez de Arce, conocido como el Doncel de Sigüenza, una de las esculturas funerarias más reconocidas del arte gótico español.

Interior de la Catedral de Sigüenza

Interior de la Catedral de Sigüenza / Istock / t

También destacan sus capillas, el coro y distintos retablos como el de San Juan y Santa Catalina o el de Nuestra Señora de la Leche, que reflejan la evolución artística del edificio a lo largo de los siglos.

Una visita que va más allá de la catedral

Calle Mayor en Sigüenza, Guadalajara

Calle Mayor en Sigüenza, Guadalajara / Istock / t

Ya que has llegado hasta este pequeño pueblo en busca de la catedral que pensabas que estaba en la capital, no reduzcas tu visita al templo y date un paseo. La localidad conserva un casco histórico encantador con calles empedradas, plazas y edificios vinculados a su pasado medieval.

Entre ellos destaca el castillo (hoy convertido en parador) o la Casa del Doncel, además de varias iglesias. Como es pequeña, es muy fácil recorrerla a pie y, además, por su ubicación, es muy sencillo hacer una escapada desde otros puntos como Madrid.

Antes de organizar la visita a la Catedral de Sigüenza, revisa los horarios, ya que pueden variar según la época del año o por necesidades litúrgicas, según explican en la web.