Málaga, el arte como destino
Caminar hoy por Málaga es adentrarse en una ciudad que ha convertido el arte en su forma de expresión cotidiana. Cada esquina, cada plaza y cada fachada restaurada narran una historia donde se entrelazan patrimonio, creatividad y modernidad.

Desde el corazón del casco histórico hasta los barrios que se asoman al mar, la cultura impregna el pulso urbano y define su identidad mediterránea. En las últimas décadas, la capital de la Costa del Sol se ha reinventado hasta convertirse en un referente cultural europeo y, en esta transformación, el turismo cultural ha tenido un papel decisivo, sin que la ciudad pierda un ápice de su esencia marítima, luminosa y hospitalaria. Hoy, el nombre de Málaga se pronuncia junto al de Picasso, y su sólida red de museos, centros de arte y espacios creativos la sitúa entre los destinos más inspiradores y visitados del Mediterráneo.
Una revolución cultural con acento malagueño
Málaga es bien conocida por su clima, sus playas y su gastronomía y ahora además se la identifica como la Ciudad de los Museos, alabada y visitada por su arte contemporáneo, la arquitectura abierta, la vitalidad de sus calles y un modelo cultural que ha sabido conjugar historia y vanguardia.
Esta revolución tiene una estrategia: la convicción de que la cultura podía ser el gran motor de transformación urbana, económica y social. Así, desde comienzos del siglo XXI, el Consistorio apuesta por un proyecto cultural sostenido y estructural, planificado a largo plazo, que ha acabado tejiendo una importante red museística. Aunque el germen del cambio nos retrotrae a los años 80, con la creación de la Fundación Picasso, la inauguración en 2003, del Museo Picasso Málaga, en el Palacio de Buenavista, fue el punto de inflexión determinante. A su estela, la capital de la Costa del Sol ha abrazado un camino que le ha llevado a ser bautizada por la Organización Mundial del Turismo como “la ciudad de los museos”. Hoy, Málaga alberga cerca de 40 museos, 21 galerías y 63 monumentos y lugares de interés, además de una suculenta y completa oferta gastronómica repartida en 10 zonas que sazona su propuesta cultural y de ocio.

Todo ello, en una ciudad que en 2024 sumó más de seis millones de visitas a museos y monumentos, y en la que la ciudadanía vive como una riqueza propia esa oferta, muestra de ello ha sido la pasada celebración del Día Mundial del Turismo 2025, - en la que han participado activamente 33 espacios culturales mediante jornadas de puertas abiertas y visitas guiadas en varios idiomas, atrayendo a cerca de 38.000 visitantes en un solo día, un 46% más que en 2024.
La herencia de Picasso
El alma picassiana late en el corazón de Málaga. El Museo Picasso Málaga y la Casa Natal Picasso son los dos vértices que articulan la herencia del genio universal y la identidad artística de su ciudad natal. Y alrededor de ellos gira una constelación de centros que han dado forma a una oferta diversa y cosmopolita. El Centre Pompidou Málaga, primera sede de la institución francesa fuera de Francia, ha consolidado el vínculo de la ciudad con el arte contemporáneo internacional; el Museo Carmen Thyssen Málaga exhibe la mirada más romántica y costumbrista de la pintura española del XIX; la Colección del Museo Ruso ha traído hasta la Costa del Sol a grandes escuelas del arte ruso de los siglos XIX y XX; y el Museo de Málaga, en el Palacio de la Aduana, es la expresión más rotunda del neoclasicismo malagueño.

A estos grandes referentes se suman espacios singulares que muestran la versatilidad cultural malagueña: el Museo Interactivo de la Música (MIMMA), donde tocar un instrumento es tan importante como escucharlo; el Museo Revello de Toro, dedicado al retratista malagueño; el Museo Jorge Rando, epicentro del expresionismo contemporáneo; el Museo del Automóvil y de la Moda, que entrelaza diseño, tecnología y elegancia; el Museo del Vidrio y del Cristal, joya escondida en una casona del siglo XVIII; y el reciente OXO Museo del Videojuego Málaga, donde las nuevas narrativas digitales dialogan con el arte clásico en un espacio inmersivo. Y desde 2025, el MUCAC Málaga, Museo de Arte Contemporáneo de la Ciudad, unifica la herencia del CAC y del Museo del Patrimonio Municipal (MUPAM). Su sede de La Coracha ya está abierta, y la del antiguo Mercado de Mayoristas lo hará en 2026.

Una metamorfosis urbana
Málaga no se ha reinventado solo en sus museos. Desde la peatonalización de la calle Marqués de Larios y la plaza de la Constitución en 2002 —el punto de partida de una red que hoy suma 144 kilómetros de calles peatonales o semipeatonales—, la ciudad ha ido recuperando espacios para el encuentro ciudadano. El Muelle Uno, el Palmeral de las Sorpresas, la Marina de yates o la modernización de la red de metro han completado una metamorfosis que ha devuelto al visitante una ciudad abierta, transitable y bella. Málaga ha sabido integrar la historia —el Teatro Romano, la Alcazaba, la Catedral— en un relato contemporáneo donde el patrimonio convive con la innovación.

Cultura viva: más allá de los museos
Málaga vive todo el año entre festivales, conciertos, ferias y celebraciones para todos los gustos. El Festival de Cine Español de Málaga, el Carnaval, la Semana Santa, el Festival Internacional de Teatro, la Noche en Blanco o la Feria de Agosto son ya citas esenciales en su calendario cultural. En 2025, la ciudad ha dado un paso más al acoger la primera edición europea de la San Diego Comic-Con, un evento global que la consolida como capital de la cultura popular y del entretenimiento.
La gastronomía también forma parte esencial de esta identidad. Tapas creativas, mercados rehabilitados y restaurantes con estrella Michelin conviven con tabernas tradicionales, reflejando la fusión entre raíces y modernidad. Y la guinda del pastel llega en 2025, al acoger por primera vez en su historia la Gala de la Guía Michelin.
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